Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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6. Lección magistral (Susana Revuelta)

Los pelos del bigote negros y relucientes; el rabo tieso y bien peinado hacia atrás; y los colmillos, blanquísimos. Qué gustazo, se decía Matthew, el aprendiz de taxidermista. Y es que no había nadie en el mundo que fuera más feliz que él mientras pasaba el cepillo por la pelambrera, aplicaba esmalte a los dientes o coloreaba de marrón el hocico al gato.

Pero cuando de pronto una garra le arrancó de la mano el pincel y le seccionó la oreja, dejándole tres surcos rojos y goteantes que le llegaban hasta la nariz, se quedó como atontado mirando al minino maullar, saltar sobre la mesa y derramar en el suelo los frascos de acetona y tinte.

Al oír el jaleo, el profesor no tuvo más remedio que dejar de cabecear en el sofá e intervenir. Abrió su cartera de piel, sacó de un estuche un escalpelo, lo clavó en el pecho del animal y mientras le extraía el corazón le repetía al cariacontecido discípulo que lo primero y más importante, antes de empezar a disecarlos, era matarlos bien muertos.

 

47 Respuestas

    1. Por una vez que mato al gato me llaman matagatos jaja.
      Noo en serio, hay que versionar al gato este de la propuesta, que si no nos lo encontramos en mecedoras y tal y yo sinceramente prefería darle un cierto protagonismo jeje.

  1. Martín Zurita

    Hola, Susana.
    Que bien vas llevando el relato hasta que, ¡miau!, el minino no estaba muerto. Para leer el libro antes hay que abrir la tapa, como para sacar algo de un cajón.
    Es una pavorosa lección magistral que pone de manifiesto, por vía de hipérbole, la frialdad de muchas personas, por muy profesionales que sean, hacia los animales. El profesor, además de taxidermista era un “gaticida”, merecedor de que un tigre, primo del gato, lo hiciera jirones. Buen texto, te felicito. Y, con un beso, te va mi deseo de que tengas felicidad para siempre.

  2. María José Viz Blanco

    SUSANA, buen relato, con tintes cinematográficos, diría yo. Siempre hay un proceso en todo y, en el micro que nos ofreces es fundamental que el gato esté bien muerto, sin duda.
    Un abrazo.

  3. Jesús Garabato Rodríguez

    Se me ocurren dos refranes para este simpático y un tanto gore relato: a la fuerza ahorcan y la experiencia es un grado. A mi me gusta, Susana. Suerte y saludos.

  4. Ángel Saiz Mora

    El problema de dejar las tareas a medio hacer es que pueden tener indeseadas consecuencias, como esa triple cicatriz en el rostro de ese dudoso profesional, por la que le mirarán raro y tendrá que dar explicaciones diarias. Si hay que elegir entre animales y personas las segundas siempre tienen prioridad sobre las primeras, pero en este caso el gatito suscita más simpatías. Mal maestro el que pretende enseñar a otros sin aplicarse la lección a sí mismo.
    Un abrazo grande, Susana. Suerte y feliz año

    1. Edita, conectamos con los cuentos tú y yo siempre. Qué bien. Como tú, pienso que lo chulo de hacer cuentos es lograr arrancar una historia, un relato, de una protagonista pelando el pavo en Navidad.
      Un beso, guapa.

  5. Definitivamente los aprendices de psicópata ya no son lo que eran antes… Jajaja terror y humor negro muy bien mezclados.
    Felicitaciones Susana, un beso y uno gran año para ti.

    1. Juan Antonio, bebemos creo que de las mismas fuentes, aunque últimamente no sé si vas de red bull o tequila o colacao o qué.¡Sácame de la duuuuda!
      Bah, ni te molestes.
      Beso grande, grande, cielo, y te veo por Amanece Metrópolis que no es poco…

    1. Ante de disecarlos, por lo menos.
      María, un abrazo grande. Me encantó conocerte en Madrid, y espero que haya más veces para por lo menos acordarme de tu cara que soy muuuy despìstada. Beso, reina.

  6. Salvador Esteve

    El gato agotó su última vida intentando aferrarse al mundo de los vivos gracias a la incompetencia del aprendiz, lección que siempre recordará cuando no pueda acoplarse las gafas, jajaja. Original y divertido, Susana. Abrazos y suerte.

  7. javier palanca

    A un relato negro no le voy a sacar moralinas. Bien recreado algún zarpazo que yo me llevé sin tan crudas intenciones, en todo el careto por ignorante.
    Me ha gustado y ahí lo dejo.
    Besetes

  8. Susana que buen relato, impactante y directo ya desde el título. La de taxidermista no es una profesión que me atraiga, pero con semejantes colegas ya, es para decir aquello de vade reto.
    Pones el listón muy alto con este tema que aparentemente debe ser dulce, dando esta vuelta de tuerca.
    Un besazo

  9. J u a n P é r e z

    ¡Estupendo S u s a n a ! Es como los “body movies” con la polarización del argumento del pupilo al maestro; me deja regustos guapísimos a la escenificación de Walt Disney en “Fantasía” la parte de “El Aprendiz de Brujo” (Paul Dukas) y toda la secuencia de desastres por la prepotencia del neófito. Pero sobre todo porque va con mis gustos personales tremendistas y mezclados con sentido del humor.Así que , apreciada maestra, ¡qué bien se está en tu clase y tu “Lección Magistral”! ¡¡Buen Enero Resalá!! Besos.
    De….Juan ; León Rampante y de momento aún sin disecar.

    1. Ju a n, h i j o, M e n u do d e t a l l e. ¡Muchas gracias por tu comentario, preciso y certero como siempre lo son! Acabo de poner a un gato en la mesa de disección, de aquella manera chapucera, y me gusta que te guste mi narración.
      Beso grande, rey.

  10. Ana Fúster

    Su, qué gore. Ten cuidado no se entere la liga contra el maltrato animal, que te pone una denuncia. Es curioso que, aunque el discípulo queda malherido, el que despierta compasión es el gato, supongo que porque a pesar de sus zarpas y dientes tiene todas las de perder contra dos “bichos” mucho más grandes que él. Besos y suerte.

  11. MªBelén

    Dicen que para aprender perder y tu protagonista en este caso ha perdido y mucho el sentido del oído 😉 .
    Fantástico relato con ese toque gore que tanto te admiro.
    Has clavado el tema con escalpelo y tus palabras. Genial lección de vida.
    Un beso enorme bonita Susana.

  12. Bueno, bueno, Susana…
    No conocía esta vena sanguinaria tuya (pero me gusta).
    Adios pasteleo animalista (qué fuerte, cómo te atreves!!!).
    Un relato políticamente incorrecto (como la vida misma).
    Vamos, que me ha gustado ese realismo animal (tan humano) que destila tu micro.

    Un abrazooooo grande

  13. Me encanta, Susana. Traer a un taxidermista a cuento de esta convocatoria ya tiene su punto de provocación, pero que además tenga que “matarlos bien muertos”, me parece sublime. Tiene el punto de humor y de incorrección política que lo hacen único en su género y eso, ya es un mérito grande.
    Suerte y abrazos

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