Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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79. NADERÍAS (Sergi Cambrils)

El señor de espalda ancha suele caminar moviendo los brazos, pero no como imagináis; más bien como si estuviera nadando. Cada mañana, mientras se dirige al trabajo, practica algunos métodos natatorios, y lo hace en seco, en el aire. Su desarrollo favorito es el que inicia apuntando los brazos al frente, abriéndolos hacia atrás y quedando en línea con los hombros; al estilo braza. Se mueve ondulante y parece que flote; patalea violentamente contra el adoquinado de la acera y, a trote ligero, adelanta a la muchedumbre, cogiendo el aire por la boca y estirando el cuello en cada brazada.

9 Respuestas

  1. Jesús Garabato Rodríguez

    Aunque, más que la espalda, lo que tengo un poco ancha es la barriga he tratado de realizar los movimientos que nos indicas que, a diario, practica tu personaje y , a pesar de mi no excesaiva edad, casi, o sin casi, me descoyunto. Yo lo he hecho en la intimidad de mi hogar. Prefiero no saber los epítetos que le dedicarán los viandantes al paso de semejante especimen andante y nadante. Un saludo y suerte.

    1. Esa ha sido mi idea Maria Jesús. Quién, de niño, no ha nadado caminando por la calle. Yo lo hacía, y mi personaje también lo hace cada día para ir al trabajo. Es una imagen del recuerdo que me gusta y, como bien dices, he dejado aquí expuesta.
      Un saludo Maria Jesús.

  2. Margarita del Brezo

    ¿Se podría llamar un relato del absurdo?
    De lo que no tengo duda es de que has conseguido captar toda mi atención.
    Me gusta.
    Un saludo, Sergi, y suerte.

  3. Muchos comparamos nuestea vida diaria a una verdadera competición olímpica. Tu personaje yendo a trabajar me ha recordado bastante a mí misma en los tranbordos del cercanías y así llego yo de cansada al trabajo!
    En fin, no se si tomar nota y hacerme paso a brazadas.
    Besos

  4. Envidio (de forma nada sana) la manera como te sirves de una imagen fuera de contexto para provocar en el lector una emoción, que va del desconcierto al intento de dar con una explicación. Si no fuera porque a diario me cruzo con un ejecutivo que hace pesas con su maletín mientras camina a ritmo más que rápido, yo también intentaría interpretarte. Pero no, hay cosas y personas que están ahí solo para ser observadas, leídas y disfrutadas como lo que son: “raras avis”.
    Felicidades y suerte,

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