Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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AGO14. DELICATESSEN, de Susana Revuelta

La viuda negra observa con desgana la despensa vacía, alisa una arruga imaginaria en su vestido de diseño y decide salir a darse un garbeo. Atrás deja la seguridad de su hogar para acercarse al mercadillo de flores y plantas, donde siempre encuentra algo apetecible que llevarse a la boca entre hortensias, rábanos y tomateros. Pero se ha confundido de día y hoy, domingo, se topa con la «Muestra Internacional de Gastronomía Exótica». Bueno, ya que se ha molestado en venir, echará una ojeada.
Enseguida uno de los tenderetes atrapa su atención. Se arrima a saltitos y poco le falta para empezar a babear con el variadísimo surtido de productos expuestos: cazuelitas de mosquito africano en su jugo, hormigas rojas salteadas, piruletas de avispa,… ¡Qué rico todo! Pero justo cuando a punto está de lanzarse a por una de las golosinas, le da un vuelco el estómago al ver las brochetas de araña crujiente…
Entonces da marcha atrás y emprende a toda prisa el camino de vuelta. Demasiado azúcar y demasiada grasa. Continuará con su dieta blanda de sorbetes y zumos licuados hasta que se le baje el colesterol.

estelasdetinta.blogspot.com

72 Respuestas

  1. Un poco más, Susana y tu viudita acaba en un cucurucho de variantes. Y es que el mundo en que vivimos no hay nadie seguro. Todo consiste en el cambio de tendencia.
    Yo como extremeño tengo asegurados mis jamones pata negra, hasta que detengan a la Antonia que está suelta.
    Un beso

  2. Muy visual y en general sensitivo tu relato, Susana!
    Me ha encantado esa imagen de alisar la arruga imaginaria del vestido, estás viendo literalmente a la viuda y te dice mucho de cómo es.

    Me ha gustado mucho el final… ese autocontrol de la viuda que nos presentas nos recuerda que una dama siempre es una dama… muy buena personificación en general en todo el cuento!!!

    Suerte y un fuerte abrazo!!!
    Marta

    1. El vestido de la viuda negra lleva un dibujo (ver fotos en internet) que es rojo y con forma de reloj de arena. Yo quería poner algo que no fuera “de diseño” para acercar más esa imagen, pero me bloqueé y nada.
      Un abrazo.

  3. Ay, Susana como me gustas (quiero decir tus relatos). Iba a desayunar pero no sé porque no tengo apetito. JA ,JA ,JA , Estoy bromeando. Chica que imaginación la tuya desde luego da placer leerte. El relato ameno con gran fluidez y con un final muy gracioso me ha encantado. Te deseo mucha suerte, Sotirios.

    1. Pero qué amable eres, Soti. Estos platos existen y pretenden popularizarlos porque son muy nutritivos los insectos, que lo he visto en una revista. Yo preferiría seguir con el jamón y las mermeladas.
      Un abrazo.

    2. Susana, he visto centenares programas como de viajes, callejeros etc. sobre la comidas de bichos que comen los chinos los asiáticos en general. A mí me gusta la paella, el cochinillo, el cordero asado, los mariscos y un gran etc. Estás delicadeces se las dejo para los listos. A ver si nos juntamos un día y nos comemos una comidona como Dios manda. Un fuerte abrazo a mi santanderina favorita, Sotirios.

  4. Me lo imprimí como veinte veces y venga a corregir, para no repetir ninguna palabra. En la pantalla no me entero bien y se me escapan esas cosas. Seguro que algún fallo encontraré otro día. Gracias, Anita. El tema es cool y moderno, yo nada.
    Un abrazo.

  5. Su gozo en un pozo, y es que al ver a congéneres en brocheta puso pies en polvorosa. La excusa es la línea, el colesterol y esas mandangas sí, sí… Seguro que fue el miedo a engordar el menú con su propio cuerpo la que la alejó.
    Muy ingenioso y divertido, Susana.
    Abrazos.

    1. Sí, Isabel, las dos cosas. Quise crear confusión con el personaje de la viuda (¿humano, insecto?), y me conformo a gusto con este cuento de agosto, que hace mucho calor como para seguir rizando el rizo.
      Un abrazo.

  6. Imaginación e imágenes potentes, como siempre. Me gusta mucho lo de estirarse la arruguita .
    Eso si, yo te/os tiraría un poco de las orejillas a los que llamais insectos a las arañas. Hablemos de bichos, que es más genérico y evita contar patitas.
    Un abrazo.

  7. Con tantos alimentos y delicatessen, me da que este mes te has inspirado en las comidas y cenas que te has pegao guapa!ja,ja,ja…
    En cuanto a la viuda, has sabido describir muy bien su comportamiento de engreída,”observa con desgana”, alisa una arruga imaginaria en su vestido de diseño”, “ya que se ha molestado en venir”, y eso da comicidad al relato cuando se sorprende entre congéneres en brochetas,ja,ja,ja.
    Te ha quedado genial, Susana.
    Un abrazo.

    1. Tuvo mucha suerte de que nadie se fijara en ella, yo creo que se mimetizó, jaja. Ginette, por ahora y como soy muy sufrida, me conformaré con los caracolillos, quisquillas, rabas y crustáceos con sus respectivos pares de patitas que nos ofrece el Cantábrico. ¡Y también con el jamón, claro!
      Un abrazo.

  8. Vaya relato más sabroso, con sus ingredientes tan bien descritos, salteados y salsas jugosas. Lo peor, el disgusto que se llevó la viuda, sin poder llevarse nada al estómago y menos a uno de los suyos.
    Me ha gustado mucho, Susana.
    Te deseo suerte.
    Un saludo.
    Elena

  9. Y un día vi en la tele que rebanaban el cráneo por la mitad a un mono vivo y lo servían en pajita a los turistas. Se confunde a veces la tradición y el folclore con la maldad de algún psicópata.
    Un abrazo.

  10. Has cogido una viuda negra un poco remilgada. Si no tiene reparos en jamarse al macho después del “cumplimiento”, ¿cómo va a huir si se lo sirven en bandeja?. Yo creo que huyó por si algún tragaldabas la consideraba un exótico bocado.
    divertido, Susana.

  11. ¡Ah, las viudas negras, Susana, cuánto juego han dado a la literatura negra o no, a la de enciclopedias de bichos o a las que tratan sobre pérfidas humanas! Me gustó tu divertido relato y esa dualidad que queda para el lector de si la protagonista es bicha o “bicha”, mérito tuyo por haberlo llevado tan bien. De todas formas la viuda negra hace bien en huir del azúcar y las grasas. Por si no lo sabías, para conquistar a una mujer (en este caso dejémoslo en hembra) no hay que decirle “¡qué guapa estás!, sino ¡qué delgada te veo!, y al parecer caen como moscas en una teleraña. Eso dicen.
    Saludos y suerte.

  12. Una histori bien contada y con un final que me ha gustado.
    Y como está a dieta y además viuda, su objetivo del día debió ser echarle el ojo a algún galán, así se evitaba el susto de las “brochetas de arañas crujientes”. Muy bueno, ¡suete!

    Saludos.

  13. Ah, el colesterol, el mal del siglo. Mi endocrino me tiene en caza y captura, y eso que me quitó de fumar y de beber. Pero del queso no, de eso no. Me encanta tu viuda, a la que el endocrino le podría dar consejos, aunque desde lejos, no vaya a ser…
    Un beso
    Juan M

  14. Vaya relato más gracioso, Susana, me has hecho reir y eso siempre es me gusta, qué imaginación, las piruletas de avispas seguro que pican ¿no?. Muy visual, me he imaginado el mercadillo de las flores de Amsterdam y a la viudita, toda peripuesta, salibando entre tanto manajar. Suerte y enhorabuena. Raquel Ferrero

    1. Qué buena observación aportas con lo de las piruletas picantes, me gusta, Rakel. Me iba a extender más con las recetas, pero como soy de platos muy simples, llámalo espaguetis con tomate, metí la podadora y simplifiqué.
      Un abrazo.

  15. Susana, de verdad, cuando vengas a Bilbao te tengo que llevar de pintxos, te vas a enterar!!!.
    Me parece muy original hablar de estas delicatessen y encima que la protagonista sea una devora insectos, enhorabuena, muy divertido. Hay una cosa que no entiendo y es la frase de demasiada grasa y azucar al ver a sus congéneres… ya me contarás
    Besos.

  16. Original Susana.
    Divertido…
    Bien escrito…
    Hasta las arañas…
    están a dieta…
    Escribo en plan…
    telegrama porque…
    miro cada poco para atrás…
    tengo miedo de que la raña se cebe conmigo…
    no sea que…
    mira que estoy algo rechonchita…
    y mi sangre es dulce…
    Abrazo a toda prisa…
    Ah, ¡enhorabuena por la idea!…
    jó, como corre… la araña…
    Lines

    1. Y pez globo, pez payaso, tiburón martillo… Les ponen cada nombre a los habitantes del mar… pobres…. Yo prefiero a los grandes depredadores aunque me fascina cómo se las apañan, por ejemplo, los insectos que se camuflan como una ramita o como una hoja, esos saben.
      Un abrazo.

  17. Jaja Susana, la viudita se andó lista y rápida, por poco sirve de aperitivo.

    Muy original, aunque no me hubiera acercado nunca a ese stand, no sé pero los insectos no son de mi agrado (aggg).

    Suerte con tan divertido relato.

    1. Aaaah, Yashira, que nunca me acuerdo de tu alter ego. Tú desplázate a un país lejano, confíate, cierra los ojos, abre la boca e imagínate que nada te da agggco. Y esto no va sexo, eh, por si acaso.
      Un abrazo.

  18. Jeje,Suasa, una cosa es comer y otra canibalismo, se dirá la araña. Aquí nos presentas una metamorfosis futurista donde las arañas han evolucionado hasta el mismo nivel de estupidez que los humanos. No deja de ser una buena crítica a esos platos tan de moda que no quitan el hambre salvo por el precio. Suerte en el mercadillo de fin de mes.

  19. Susana, muy atractivo el micro:
    “alisa una arruga imaginaria en su vestido de diseño” joder genial una viuda coqueta, sensual y presumida.
    Una frase “bordá”
    Con eso ya me ganaste, el resto hasta el final de chuparse los dedos jeje y divertido a veces parece que van a salir viñetas de cómic.
    Suerte y abrazos

  20. No conozco ese mercadillo dominguero, porque soy más de los de jamón y queso, y embutido (ibérico mejor que mejor).

    ¡Hola Susana!, me ha gustado leerte e imaginar la escena en mi mente, a la viuda negra corriendo, poniendo tierra de por medio y pensando en su colesterol ¿seguro que pensaba en eso?, jajaja…

    Un buen cuento que denuncia las “chorraditas vascas” (y no vascas) de los nuevos cocineros de diseño (¡qué listos los tíos!). Suerte para el concurso y un abrazo muy grande.

    1. Laura, me pasa igual. El mundo está loco y lo que podría solucionar la desnutrición en algunas regiones, en occidente lo interpretan como platos exóticos (y fijo que carísimos). Conmigo que no cuenten, hoy tengo pa comer ensalada murciana.
      Un abrazo.

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