Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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37. ALIM Y NOSOTROS (M.Carme Marí)

Oscuridad. Frío. Angustia.

Cesa el ruido del motor y el miedo se multiplica. Rezos. Gritos. Movimientos bruscos que desestabilizan el frágil equilibrio del conjunto. Un niño, Alim, cae al agua. Dos pequeñas manos asustadas no llegan a los incontables brazos que se estiran intentando alcanzarlas. Alguien más resbala y va a parar al mar. El pánico se dispara.

De pronto se oye una lancha en la lejanía. Suena cada vez más cerca, se ven luces. Entra la esperanza en escena.

Los superhéroes del último año no vuelan, ni tienen fuerza sobrehumana, y en vez de mallas o capa llevan chaleco salvavidas. Surcan el Mediterráneo buscando precarias embarcaciones a la deriva llenas de personas asustadas y engañadas, derrotadas por una realidad que las castiga primero con guerra interminable en su país, luego con dureza extrema en el camino, para acabar explotadas por mafias que venden viajes en balsas hinchables a precio de crucero de lujo.

Impotencia. Denuncia. Agradecimiento.

Alim, ya a salvo, da gracias por la ayuda recibida en este relato. Nosotros agradecemos a estos superhéroes que existan en la vida real. De corazón.

25 Respuestas

  1. Jesús Garabato Rodríguez

    Y nosotros, de corazón, también te agradecemos que nos dejes este relato tan bien escrito y que cuenta, en su aparente sencillez, tantas cosas. Enhorabuena, Mari Carme. Suerte y saludos.

    1. Muchas gracias Jesús. Celebro que te guste.
      Ciertamente hay tantas cosas por contar… bueno, ya nos las cuentan, pero creo que hay quien no escucha, sobre todo los que podrían hacer algo más que hablar sobre ello. En fin…
      Un abrazo.

  2. Martín Zurita

    Hola, Mari Carme.
    En efecto, no hay mejores posibles superhéroes que esos que muestras en tu relato u otros semejantes: todos los que ponen en riesgo sus vidas en auxilio de los demás, o aun sin jugarse la vida. Los que ayudan a los demás. Los que se fijan en que existen y les prestan sus brazos, su corazón o su inteligencia. El texto es muy bueno en su esencia tanto como formalmente. Me encantan esas seis palabras que lo sustentan como armazones sólidos. Una especie de escala, de cadena que termina en “Agradecimiento”. Pues gracias a ti por haber escrito un texto de semejante calado. Mi gran enhorabuena por ello junto con un beso grandísimo.

    1. Eduardo, es exactamente como dices. Hemos de considerar superhéroes a todos los que ayudan a los demás. Dedicar tiempo a alguien o a alguna causa ya es de valorar hoy en día. Si además se juegan la vida… ahí tenemos a los mejores: los que los rescatan del mar, los médicos en países en guerra y tantos otros también más cercanos.
      Gracias por tus buenas palabras hacia mi texto.
      Un beso.
      (¿Nos vemos en Valencia?)
      Carme.

  3. Ángel Saiz Mora

    El título no lo puede decir mejor. Por un lado, ese niño y su triste realidad; por otro, nosotros. Dentro de este último grupo al que pertenecemos, algunas personas se molestan en salir de esa posición privilegiada que les tocó cuando el azar o vaya usted a saber quien, repartió los papeles, para mojarse, literalmente, y poner un poco de equilibrio en este mundo tan injusto.
    Como bien sabes, los puristas de la escritura alertan sobre el abuso de gerundios y de adjetivos, pero, que yo conozca, nada dicen sobre el empleo generoso de sustantivos. Los tres con que arranca el relato y los tres que casi lo rematan dicen mucho de esos superhéroes que tan bien has reflejado.
    Un abrazo grande, Carme. Suerte

    1. Hemos tenido suerte en el reparto de papeles que comentas, Ángel. A ver si los que mandan en este grupo nuestro privilegiado tienen un poco más de humanidad y hacen algo para evitar ese drama que no cesa.
      Desde aquí, los que no somos superhéroes, lo denunciamos aunque sea con pequeños relatos y les mandamos mucho ánimo en sus tareas.
      Gracias por tu comentario. Un beso.
      Carme.

  4. Me uno a tu homenaje a esos verdaderos superhéroes, que alegría me da que hayan podido salvar a Alim. Un relato precioso, que nos da un necesario puñetazo en el estómago. Besos y mucha suerte, Carme.

    1. La verdad es que salvan a muchos (aunque luego tengan otra odisea), pero no a todos los que se atreven con el Mediterráneo pensando que están a un tiro de piedra de Europa.
      Si el texto consigue ese efecto que dices, me doy por más que satisfecha.
      Besos también para ti, Belén.

  5. J u a n P é r e z

    Queridísima C a r m e : Muy buena historia humana que aúna la temática de aquel mes de los emigrantes y tu arte.
    Inexcusablemente Tuyo,
    E s t e L o c o . . . . ” J “

    1. Muchas gracias Juan por tu generoso comentario!
      Buscando superhéroes me salieron estos, me alego de que te parezca una buena historia.
      Te envío un beso que va volando, para no tener riesgo de naufragio.
      Carme
      – todavía de resaca de Microquedada… (faltaba gente allí!)

  6. Salvador Esteve

    Héroes reales que, lejos de los vítores y aplausos, se ven recompensados por las miradas de agradecimiento de los niños como Alim. Aplausos sin límites a esos valientes, y para ti, Carme, por recordárnoslo en este gran relato. Abrazos y suerte.

    1. La dureza de la situación también les regala momentos inolvidables para guardar en el corazón, seguro.
      Gracias por esos aplausos, Salvador, los superhéroes los merecen mucho más que yo (pero te los agradezco mucho también!)
      Un abrazo.

  7. María José Viz Blanco

    Homenajes como el que haces, M. Carme, siempre son necesarios. Los verdaderos héroes que salvan vidas… ¿existe mayor generosidad?

    Un fuerte abrazo.

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