Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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57. Anamnesis, por Javier Ximens

A mi abuelo lo habían matado en la guerra. Mi padre, que entonces tenía nueve años, nunca me habló de ello. Siempre que pasábamos por las ruinas del Parador de San Prudencio me hacía detener el coche. Con la cabeza gacha apoyaba la mano en el muro. Luego, con lágrimas en los ojos, miraba el valle del Tiétar.

La otra noche regresábamos de Talavera en la furgoneta, al tomar la curva que enfila la posada me deslumbraron unos focos y fuimos a estrellarnos al portalón. Aturdidos nos bajamos, metimos el carro en el patio y desenganchamos las mulas. No advertí nada extraordinario. El posadero le llamó «¡Benito!», como a mi abuelo, y a mí «zagal», y me dijo que diera de beber a las caballerías. Me dejaron solo. Al poco, llegó un camión lleno de hombres armados. Lo vi todo, a culatazos sacaron a mi padre, a otros arrieros, al ventero y a su mujer. Les dispararon en la cabeza. ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!

Al rato sentí que me hablaban, oí entre sueños la sirena de una ambulancia. Cuando me recuperé estaba aquí, en el hospital. Más tarde me dijeron lo del accidente y que él había muerto. ¿Entiende?

37 Respuestas

  1. Precioso cuento, Javier, deliciosamente ambientado en el barranco de las cinco villas (¿me equivoco?), camino de Arenas de San Pedro… A pesar de la dureza del tema, de los horrores de odios cainitas que siempre acompañarán nuestra memoria, a mí me ha parecido tierno. Me ha gustado mucho.
    No te lo tomes a mal, pero (a pesar de ese laísmo, por otra parte propio del lenguaje de la zona, por lo que no sé si es intencionado) creo que es tu mejor relato del año. Espero que sea seleccionado.

  2. Jesús Alfonso Redondo Lavín

    Estupendamente relatado aprovechando bien el significado del título. Entiendo que al padre, salvado por las mulas, le dio el destino una tregua. Tierras duras a las que se entraba por el puerto del Pico. Yo siempre paró el coche en ese puerto y me quedo embobado dejando que mis ojos lleven a mi cerebro dos mil años te trajínar del hombre por esos granitos.
    Me ha gustado y merece que se premie.
    Un abrazo.

  3. Salvador Esteve

    Ximens, momentos críticos en los que pensamientos y recuerdos cruzados explican la desazón y la nostalgia del padre. Me ha parecido muy bueno. Abrazos y suerte.

  4. Ángel Saiz Mora

    Genial esta traída al presente de datos del pasado. El hijo por fin averigua lo que ocurrió con su abuelo y su padre, a costa de un accidente actual, con similar resultado pero en tiempos de paz.
    Cada cual tiene su momento para dejar este mundo, si está escrito que sea de forma traumática, así será.
    Siento desconocer los lugares que se nombran, que por los comentarios anteriores y conociéndote estarán perfectamente escogidos.
    Tampoco te voy a criticar esta vez, porque me ha gustado.
    Un saludo, Javier

  5. Buen debate sobre el leísmo, laísmo, etc. La verdad que yo también suelo fallar en esto. Lo importante, me has hecho buscar y aprender una nueva palabra con el título, que funciona mejor que el sinónimo (reminiscencia) porque la jerga médcia suena más grave y misteriosa.
    Bien condensado todo el argumento en un microrrelato, aunque se percibe un buen relato largo también. Suerte.

  6. María

    Javier, magnífico relato. Muchas felicidades. Estupendo. Ademmás, pienso que si no hubieses puesto “las” nunca hubiésemos sabido a quién había que dar de beber… Un uso perfecto del pronombre, aunque sólo se usa, supongo, en España. Y no en todo lado, ¿verdad?. Muchas felicidades. Me encantó!

    1. Ya he dicho en otras ocasiones y foros mi problema con EL/LA/LO, esos tres pronombres distintos pero uno solo verdadero no puedo, me supera.
      Siempre repaso los textos y uno por uno trato de determinar el complemento directo y el indirecto, transformarlo en pasiva, etc. Pero llega un momento en el que lo dudo todo. Tienes razón María, si pongo “les” no se sabe si tiene que poner de beber a las mulas o a los hombres, jeje. Lo cierto es que es muy difícil escribir distinto de como hablo. Creo que no es un uso general en España, pero sí en mi tierra de los Montes de Toledo. Gracias por tu comentario.

      1. María Ordóñez

        Xavier, es cierto, hay muchas Marías en la página. Yo soy peruana, pero vivo en México más de 30 años. Estudié en Europa y un mexicano me trajo a su tierra… Vivimos en un año sabático en la bellísima Alicante y fuimos tres veces a Toledo, que amamos intensamente, así como su lengua… No creo que el uso que le das al pronombre, en este caso, sea inadecuado. Al contrario. Además, la gente es soberana de su lengua, este fenómeno social maravilloso que cambia según la región y el tiempo. Quiero decirte que tus relatos son geniales y los leo y releo, así que eres mi maestro. Esta suerte que tengo de haber conocido este magnífico foro. Te repito, éste último texto tuyo, es, simplemente, genial. Muchas Felicidades y un gran abrazo!

        1. Gracias, María Ordoñez. Mi problema con los pronombres no me causa problemas personales, es así como hablamos en mi tierra, la cuestión es que los lectores son muy exigentes y críticos. Personalmente entiendo que en narradores en primera persona se debería ser menos talibán del lenguaje pues cada uno habla como habla, pero en narradores omniscientes sí que se deben respetar las reglas del lenguaje. En fin, pon siempre tu apellido y así será fácil localizar tus relatos.

  7. María Jesús Briones

    Se entiende perfectamente, el dolor se lleva muy dentro, y reaparece inconscientemente ante cualquier imágen que lo recuerde.
    Buen trabajo Javier

  8. Bueno, dado que el jurado aún no ha sido nombrado he decidido corregir el laísmo que me habéis salpullido.
    Antes ponía: “El posadero le llamó «¡Benito!», como a mi abuelo, y a mí «zagal», y me dijo que LAS diera de beber.” (Dar de beber a las mulas).
    Parece ser que es “LES”. El problema es que entonces no queda claro si es dar de beber a las caballerías o a su padre y al posadero. Pendiente de que la RAE modifique las normas (jeje), y con permiso del organizador, procedo a hacer la corrección y queda así: “El posadero le llamó «¡Benito!», como a mi abuelo, y a mí «zagal», y me dijo que diera de beber a las caballerías”. (Aunque realmente me dijo que “las diera de beber”)
    Muchas gracias por vuestra ayuda.

  9. Mª Belén Mateos

    Preciosa historia ambientada en la guerra, con toques actuales. Original idea de descubrir lo que pasó con sus antepasados en primera persona, tras un accidente fortuito.
    Un abrazo Javier

  10. dannielirazu@gmail.com

    Opino que el texto transmite la necesidad de saber sobre quienes nos precedieron. Las historias familiares nos ubican en el tiempo y el espacio, son referentes necesarios para formar nuestro carácter. Comprendo bien al hijo del cuento, al que el padre no explica lo que sucedió con el suyo. Viví una época de silencio en la que los fallecían dos veces: una de muerte y otra de olvido.
    Aprecio el recurso literario que permite en esta narración el retorno al pasado.
    Felicidades Javier, un saludo.

    ubicarnos de nuestros familiares. los nuestros. nuestra familia. Buscamos nuestra identidad para conocer nuestra propia historia de búsqueda de explicaciones sobre los sucesos ocurridos a los ancestros que no se conocen.

  11. A mi me parece muy bueno, y el paso de presente a pasado excelente, sútil, fluido, mágico. Se ha lucido usted,buen hombre. Solo le pondré una minipega. Me despista el “¿Entiende?”. ¿Quién debe entender? ¿El doctor? ¿El vecino del quinto? ¿El del seguro? Ha de ser problema mío, pero manifiéstolo.

    Abracísimos y suerte.

    1. Gracias, Barlon. A tu anotación te respondo que es al doctor, entra en juego también el título.
      anamnesis.
      (Del gr. ἀνάμνησις, recuerdo).
      1. f. Med. Conjunto de los datos clínicos relevantes y otros del historial de un paciente.
      2. f. reminiscencia (‖ representación o traída a la memoria de algo pasado).

  12. Rafa Heredero

    Me parece un relato muy emotivo, donde se concentra todo el dolor de la guerra en un hecho concreto. Y sobre todo destacaría el uso de ese recurso, que no sé cómo se llama, de unir pasado y presente en un mismo párrafo, cómo te descoloca al leerlo y te sacude de improviso. Agradezco como lector momentos de sorpresa como este.
    Suerte y saludos.

  13. Hola Ximens. Lamento mucho no haberte conocido en persona y desde aquí te mando todos mi solidaridad y ánimos para el tema que te acontece. Respecto al texto creo que no es el primero que te leo enmarcado en ese periodo histórico (discúlpame pero leo tantos textos vuestros que ya empiezo a confundir autorías) aunque debo decirte que este especialmente me ha gustado. Has cerrado el episodio pretérito entre dos parágrafos de presente y te las has ingeniado muy bien para hacer que todo vaya rodado (sin cambios bruscos ni sobresaltos). Solo me queda felicitarte una vez más y decirte que si del mes pasado a tu parecer te quedó un mal relato, al mío, este mes has vuelto a rayar alto. Y es no que me extrañaría verlo arriba al final de mes. Un abrazo y mucha suerte 🙂

    1. Pues a mi me pasó lo mismo, tenía mucha ilusión de juntarme con vosotros y charlar un rato, pero ya sabes, lo primero el abuelo, que ahí anda el pobre, en el bisel del espejo. Es cierto que la guerra civil y sus alrededores es un tema que trato con frecuencia, para mí es normal pues me crié rodeado del dolor que dejó. Me alegra que lo consideres un buen trabajo. Espero tener la oportunidad de conocerte en otra ocasión, quizás en Cantabria, jeje.

  14. Maestro, como siempre lo tuyo es genial, me gustó como manejaste el tiempo en la historia ubicando al protagonista en el pasado para luego volver al presente sin alterar la historia.
    Además debo decirte que aquí en Argentina también utilizamos el “LES” como tu los haces.
    Un gran abrazo amigo y toda la suerte que no creo que necesites.

  15. Buena idea esta trama, un pasado en flashback que le de mucha fuerza. Por eso mismo creo que la onomatopeya de los disparos, pum, le resta sesriedad, no se es mi impresión. Y me parece tan bueno el relato.
    En fin, un gran abrazo y para Saly. A ver cuando nos vemos.

    Besos

  16. Admiro la maestría con que haces llegar los recuerdos del padre a la mente del hijo, con ese recurso del “flashback transgeneracional”, ligado al tránsito a la muerte. Es muy complejo lo que nos propones, y más para hacerlo sólo en doscientas palabras, pero tu lo resuelves con una naturalidad y sencillez increíbles. Es un relato de podio. Felicidades.

  17. Desgarradora historia. Respondo a la pregunta ¿entiendes? Con un entiendo que han hecho simular un accidente para tapar el asesinato de su padre y demás personas, un acto tan criminal como el que sufrió su abuelo.

    1. No va por ahí. Ese entiende para mí es el fin del relato que le está haciendo al médico, y por otro lado al lector, quizás en un intento de que se sepa que hubo muchos asesinatos en los que se llevaron los cuerpos y aún no han aparecido. No más.

  18. Lo que más me gusta del relato, Ximens, ese cambio de época que no se nota pero ayuda al lector a situar la historia, a entender que ese accidente ha servido al nieto para conocer lo que el padre no le ha contado.
    Buen título, buena historia.

    Mucha suerte

    Besitos

  19. Este mes, jovencito, coincidimos en la visita al doctor. La suya mucho más tremebunda que la mía. Ese ¿entiende? a lo Esteban dirigido a todos, para mi delata su enorme necesidad de que alguien lo haga. Suerte con él.

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