Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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57. EL GUERRERO (DavidRubio)

Jamás dudó de sus palabras. Le prometieron una isla con cien mujeres, y allí estaban: todas para él.

Al poner pie en la arena, miró al cielo y abrió los brazos como muestra de agradecimiento. A continuación, comenzó a correr al encuentro de aquellas diosas desnudas que, con una sonrisa complaciente, lo esperaban en la playa.

Enloqueció de lujuria al verse rodeado de tanta belleza, joven y virginal. ¿Con cuál pasaría la noche? ¿Tal vez con una de cabellos de oro? ¿O, tal vez, con la de piel de ébano? Finalmente, distinguió una hermosa morena, parecida a un antiguo amor que le abandonó. Sin duda, sería la primera.

Se abalanzó sobre ella con ansiedad, pero observó horrorizado como sus brazos la atravesaban, igual que a un pensamiento. Desconcertado, se volvió hacia las demás y, con un braceo nervioso, buscó el contacto de sus cuerpos, pero sus manos, etéreas, fueron incapaces de sentir la suavidad de su piel ni el calor de sus carnes.

Abatido, se arrodilló y, por primera vez, se cuestionó su sacrificio.

Y seguiría haciéndolo.

Eternamente.

33 Respuestas

  1. Hola, David.

    Cien hologramas tridimensionales de mujeres o un pobre hombre que es tan solo un fantasma. Creo que tendrá eternidad suficiente para valorar ese sacrificio que no le reportó demasiado.
    Guau, mola tu cuento.
    Saludos y mucha suerte.

    1. Muchas gracias Towanda, disculpa el retraso de mi respuesta, imperdonable. Exacto, tendrá tiempo en valorar si cualquier creencia puede justificar cualquier acto. Un saludo de vuelta

  2. calamanda

    David, si, parece una buena oportunidad perdida. A veces las espectativas nos superan. Bien hilvanado y original relato. Suerte y saludos

  3. Vaya creo que a tu protagonista le han dado gato por liebre, se sacrificó y no obtuvo lo esperado.
    Mucha imaginación y muy visual la escena, sobre todo el principio en que casi podemos ver a esas cien mujeres.
    Besos

    1. Gracias Asun, y disculpa mi tardía respuesta. El micro no deja de ser una reflexión sobre hasta qué punto la Fe, puede justificar cualquier acto terrenal. Aparte de que los placeres terrenales se quedan solo en la Tierra, mientras tengamos cuerpo con el que sentir. Un beso de vuelta

  4. Ángel Saiz Mora

    No puede negar el guerrero que ha obtenido lo prometido, sólo que con publicidad engañosa, de tal forma que del más soñado paraíso ha pasado al peor de los infiernos. Tener lo más deseado al alcance de la mano y no poder asirlo nunca debe ser la peor de las torturas.
    Muy original
    Un saludo y suerte.

  5. Salvador Esteve

    David, original e inquietante relato. Tendría que ser lectura obligada en lugares donde inhumanos y salvajes sacrificios se realizan en aras de creencias y promesas. Muy bueno. Abrazos.

  6. Patricia Mejías Jiménez

    David, estos guerreros o mártires de la ley, siempre se les exige el sacrificio, prometiéndoles sus 100 vírgenes, mientras que los doctos de la ley se quedan guardados en su casa y sin correr ningún riesgo. A este pobre le dieron las llaves plásticas del Paraíso “made in Taiwán”.

  7. esthercuesta56@gmail.com

    Es verdad que no es oro todo lo que reluce, pero sí tu relato. Me ha gustado mucho como lo has hilvanado para llevarnos al final.
    felicidades

  8. Izaskun

    Me recuerda al paraíso prometido en el Islam, pero con un matiz que no se ha contado en la historia… Lo inalcanzable del virginal edén. Bien narrado y construido. Me ha gustado mucho. Suerte.

  9. Daniel Irazu

    El relato es bueno, el protagonista un incauto como tantos. De todas formas ya se sabe que la dicha eterna no es más que una actitud contemplativa; y eso sí, que precisa mucha paciencia.

  10. No se puede ser tan avaricioso y querer todas para él aunque tenga toda la eternidad para conseguirlo.
    Me gustó tu forma de enfocar el tema del mes, espero que tengas suerte.
    Besos.

  11. Rafa Heredero

    Me gusta el imaginativo y terrible castigo-tortura que has elegido para un protagonista como tu guerrero. Una lección que muchos como él deberían aprender.
    Suerte y saludos.

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