Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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41. El manuscrito voynich

El monasterio benedictino del pico de las Águilas estaba formada exclusivamente por hijos segundones de nobles, que eran los dueños de todas las casas y tierras del valle. Aquel año las heladas había acabado con casi todas las cosechas, lo que no les impidió cobrar el diezmo a los campesinos a sabiendas de que esto provocaría hambrunas que matarían a familias enteras.
Parte de este, estaba infectado con el cornezuelo del centeno que acabo con toda la congregaciòn. Clérigos monjes y seglares morían entre espasmos y delirios, como si una especie de justicia divina castigara su avaricia.
Solo se salvó uno, moribundo, y medio loco, que calmaba su demencia encerrado en el scriptorium. Allí plasmaba sin parar sobre hojas de pergamino, laboriosos dibujos fantasticos de plantas, astros, lugares y mujeres que habían aparecido en sus sueños febriles, describiéndolas con una secuencia de símbolos inventados por él, sin sentido alguno. Las alucinaciones transformaron el latín clásico en un idioma incomprensible de alfabeto desconocido.

5 Respuestas

  1. J u a n P é r e z

    Y así continúa el enigma Voynich (siempre fui un apasionado de esta extraña charada) Tu texto es originalísimo, conventual(¡adoro las intrigas “Intramuros eclesiales”!) y puedes estar orgullosísima.

  2. Cuesta Garcia

    Gracias por tu comentario. A mi siempre me ha intrigado el misterioso códice medieval que nadie ha podido descifrar y se me ocurrió está teoría que podría explicar el origen de este libro.

  3. Hola Encarna, me encanta la versión de un posible origen al manuscrito Voynich, muy original y sorprendente (cuando lo leía, esperaba ansioso la aparición del manuscrito).
    Mis felicitaciones y mejores deseos para el relato.
    Un abrazo!

  4. Muy plausible y posible, ENCARNA, esta teoría tuya sobre el origen del Manuscrito Voynich. No sé por qué, pero mientras iba leyendo, me acordé de Umberto Ecco y su “EL nombre de la rosa”: ¿No habrá sido Adso de Melk- me pregunto- quien calmaba su demencia encerrado en el scriptorium?

    Muy buen micro; me gustó.

    Cariños,
    Mariángeles

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