Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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38. EL ÚLTIMO BURBUNIO DE CRESTA EFERVESCENTE

Solo la concurrencia de ambos plenilunios revelaba sus huellas sobre el espeso y cálido manto de nieve negra. Por eso, aquella noche seguíamos semidesnudos al rastreador que, después de mucho tiempo, había vuelto a avistar un ejemplar en la llanura del Antipolo.

   Nuestro pulso se aceleró cuando escuchamos, justo al otro lado del río, los crujidos inconfundibles de vainas azules trituradas por sus célebres muelas de diamante. A una señal del guía, trepamos a un árbol de huesopalo que se alzaba sobre los vaineros de la orilla.

   Allí estaba; un magnífico macho adulto coronado de burbugonias doradas que salpicaban a tres pequeñas hembras adheridas a su espalda para fecundarlas. Ilusionados por la esperanzadora estampa, comenzamos a disparar e hicimos muchas fotos; hasta que Paco decidió activar el flash. Fueron las últimas imágenes que se obtuvieron de la especie: el animal nos miró con sus increíbles ojos violetas y huyó veloz, trazando una hermosa estela plateada sobre el azabache infinito. Desgraciadamente, también dejó despanzurradas a sus tres compañeras por el camino.

   Cruzamos la corriente y nos acercamos a los frágiles cadáveres que ya empezaban a freirse sobre la nieve para repartirnos, desolados,  las valiosas dentaduras que, otrora, habían provocado su exterminio.

25 Respuestas

  1. Virtudes Torres

    Cuando se trata de encontrar un tesoro, el ser humano no repara en nada.
    Oro, marfil… el botín es lo que cuenta.
    ¿el exterminio de la especie? es lo de menos.
    Bonito relato. Saludos.

    1. Eva

      La ambición de algunos es la muerte de otros, y no solo de especies animales de este u otro planeta, desgraciadamente. Gracias Virtudes. Un beso.

  2. Ana Fúster

    Un escenario de ciencia-ficción para una historia con un trasfondo muy de este planeta. Me gusta que el lector tenga que trabajarse su propia “fauna y flora” ante la falta de referentes reales. Saludos y suerte.

    1. Eva

      Hola Ana, me apetecía que la nieve no fuera blanca y fría, ganas de llevar la contraria ;). No me quedaban palabras para describir mejor al burbunio, pero a ti te contaré que el macho es de color verdoso y con escamas y las hembras son grises y delicadas, con los ojitos blancos. El árbol de huesopalo no tiene hojas y los vaineros son verdeamarillentos, con enormes vainads color cobalto. Gracias y un beso.

  3. Hola, Eva.

    Te leí esta mañana y me dije: ¿existirán los burbunios de cresta roja? Ahora sé que no, pero podrían ser elefantes o rinocerontes, da lo mismo. Has aprovechado el tema del mes para denunciar el mercantilismo y la especulación con la vida de otros del ser humano… Fantástico, me encantó.

    Un beso muy grande.

    1. Eva

      Hola Towanda. Pues igual existen aún en aquel planeta, si no tienen ninguna estructura valiosa. Habrá que consultar la guía de especies. Me alegro que te haya gustado, me apetecía, esta vez, pintar colores. Un beso, guapa.

  4. En mi tierra a esas cosas les llamamos orcos. Y en mi tierra la gente se ponía dientes de oro. Estos bichos son la bomba, y además poligámicos. Ahora en serio. Que fácil es pecar. Solo iban a verlos, a fotografiar, ecologistas y eso, pero una vez se murieron las hembras bien que se afanaron en sacarle los piños. Si es que los humanos somos más peores que los orcos. Un relato diferente, Eva, y muy original. Mucha suerte.

    Bicos.

    1. Eva

      Hola compi. Quién sino tú para captar la ironía de ese ‘desolados’. pseudoecologistas, pseudocientíficos,torpes aficionados que seguro que también obtuvieron pingües beneficios por las fotos. Ya podían haber dejado en paz al bicho. Y es que la raza humana todo lo tiene que controlar. Gracias por tus palabras, aunque no me las creo, ya sabes, ja,ja,ja. Biquísimos.

  5. Salvador Esteve

    Eva, has reflejado de forma muy bonita la codicia humana, sin importarle el exterminio de las especies. Me ha gustado mucho. Abrazos.

    1. Eva

      Gracias Salvador, un día que esté inspirada igual me da por dibujar este bicho para sacarlo de mi cabeza, creo que era muy hermoso. Un beso.

  6. Me parece muy fuerte, Eva, estar copulando con tres hembras y que te deslumbren con un flash, a mi seguro que se me corta el rollo.
    Me encantaría ser el dentista de estos bichejos y hacer extracciones de sus molares, “quien lo pillara”.
    Está muy bien novelado, me gusta.
    Un beso

    1. Eva

      Hola Epi, me alegra que te hayas atrevido a acercarte a mi burbunio. Pobrecillo, si, a veces los paparazzi son de lo más indiscreto, pero esa cresta en plena efervescencia debía ser un espectáculo sobre la nieve negra. Si todos tuvieramos muelas de diamante que no se rompieran, pocos dentistas harían falta…Gracias por tus amables palabras, yo novelo, tú novelas…;) Un beso

    1. Eva

      ¡Pablo, que bueno leerte por aquí! Esto de los burbunios es como lo de ir a cazar gamusinos ya. Es que he empezado el año rebelde, je,je. Un beso y gracias por el comentario.

  7. Mel

    Holaa guapa, jo este mes ando retrasada leyendo, y llego cuando llego. Bueno pues mira a mi que (gustos personales) no me van los relatos fantásticos, me ha gustado leerte, posiblemente por la historia de ambiciones humanas que hay por debajo tan atemporal y terrenal, aunque el escenario sea planetario y con la nieve negra y dos lunas etc. Como curiosidad diré que primero leí/entendí Burgundios que eran unos germanos guerreros del año pum y decía que raroooo, mira tu por donde. Besotes.

    1. Eva

      Hoola Mel. Bueno, igual no es un relato tan fantástico, solo turismo del futuro, ya sabes ;). Burgundios, jo,jo,jo, si yo te contara el baile de nombres que tuvieron los bichitos…empezaron llamándose carrapuchos, no te digo más. Gracias por tu visita y otros besotes pa ti.

  8. Belén Rodríguez

    Original como pocos de los que he leído hasta ahora.
    Me encanta la fantasía y he disfrutado un montón de tu relato.
    Un abrazo.

  9. Eva

    Ana, Anita, sabía que serías capaz ;). Mira que te había dejado muchas pistas por ahí, je,je,je. Yo creo que las rebeldías se pagan y eso de la nieve negra y cálida es una mu gorda, pero me lo pasé bien imaginándolo. Gracias por seguir buscándome y un besazo enorme.

  10. Rafa Heredero

    Muy imaginativo relato que además te invita a pensar en lo que somos capaces de hacer los seres humanos. Ese bicho podía ser el símbolo de muchas cosas.
    Suerte y saludos.

    1. Eva García

      Rafa, que agradable visita. Pues si, nos creemos inocentes de muchas cosas sin darnos cuenta de lo que pesan realmente nuestros actos en el mundo. Un beso y gracias

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