Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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12. EN SU MEMORIA

Deslumbrada por su propia luz abandona la vejez y el dolor. Es agradable volver a sentirse joven. Notar cómo se le oscurece el pelo, mientras sus ojos vuelven a adquirir la tonalidad de la hierba. La ligereza de lo que ahora simboliza se posa sobre uno de los cañones que custodian la ciudad, y piensa en su propia lucha. En la guerra que en ocasiones representó su vida; en lo liberadora que fue para ella la muerte: un instante para reconocerse en una enfermedad de olvido.

Cuando está a punto de fundirse entre las aguas de la bahía, algo llama su atención. Es una sensación que hace que las finas partículas de su esencia se depositen junto a un nicho: el 3192. Allí un hombre inclina ligeramente la cabeza. Está triste. Parece no sentir que algo le acaricia, tan solo cierra los ojos para bucear en su memoria… Todos los momentos en los que le hubiera gustado ser reconocido por ella, y esa impotencia ante su dolor y desaliento, ya han pasado a un segundo plano. Su mente solo retiene una imagen: la paz de su sonrisa aquella última tarde.

(Homenaje, en ESTE ENLACE)

22 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    Estoy de acuerdo con Ana, se trata de un relato muy emotivo, que pienso que no me corresponde analizar con más detalle. Por tu comentario, así como por el tono y contenido del texto, creo deducir que algo privado, quizá muy personal, subyace en esta historia de personajes sin duda especiales que han pasado a otro plano de realidad, donde alcanzan una merecida paz.
    Lo que si hago es desearte suerte y enviarte un saludo

  2. Mª Belén Mateos

    Emotivo y de una gran fuerza en los sentimientos con los que está escrito. Imágenes que llegan al corazón.
    Una delicadeza de relato.
    un beso grande Ines.

  3. esthercuesta56@gmail.com

    Sentida y triste añoranza, que habla de muchas cosas, pero en especial de la pérdida. Emociona y entristece, gracias por compartirlo.

    1. Ines Z. López

      Sí, la pérdida siempre entristece, aunque en mi imaginación ya ves que nada termina.
      Gracias por comentar, Esther.
      Un abrazo.

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