Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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50. Enredando en la oscuridad

La noche de San Francisco fue testigo del brutal impacto. El resultado, un ángel desorientado en lo alto de la colina con un ala rota. Era su primer viaje, porque Gabriel no regresó a tiempo, y algo no había salido bien. Intentó poner orden en su cabeza pero le centelleaban tantos planetas, estrellas, y constelaciones que todavía se confundió más. Y el ala derecha, totalmente inutilizada. Caminó con dificultades hasta que, cerca, encontró un bar que aún estaba abierto, donde se limitó a observar sin ser visto. Maravillado quedó con las imágenes proyectadas en una caja, donde varias personas bajaban por la montaña, a toda velocidad, en un artilugio con dos ruedas compitiendo por llegar primero. Y aparcado en la puerta encontró aquel invento, “sin duda del diablo”, pensó, pero aún así quiso emular a los protagonistas de aquella carrera. Aunque al principio le costó dominarlo, después de varios intentos se tiró colina abajo, gritando “¡Vuelo!” a pleno pulmón, consiguiendo despertar a los vecinos y acabar, al final del muelle, hundiéndose en las negras aguas de la bahía.

Mientras su espíritu ascendía de regreso a casa, rezaba para evitar la regañina que sin duda le iba a caer.

13 Respuestas

  1. María José Escudero

    La travesura es parte de la evolución de las personas y parece ser que también de los ángeles. Tu ángel provoca simpatía y seguro que después de esta visita accidentada tendrá muchas cosas que contar por allá arriba. Un relato ciertamente encantador. Un beso.

  2. Esther Cuesta

    Gracias a todos por los comentarios. Las travesuras son parte de nuestro aprendizaje y en ello está la gracia. Pero también he querido representar, disfrazada, la ignorancia ( en la oscuridad) que nos permite hacer cosas sin conocimientos ni destreza y que provoca no pocas dificultades para nosotros y, lo que es peor, para otros.
    Saluditos

  3. Una historia celestial Esther, aunque más bien se trata de un ángel caído y nunca mejor dicho, jaja, me ha gustado mucho cómo ha resuelto su problema tu protagonista aunque el final no le haya salido tan redondo como a ti el relato. Mucha suerte con él.

  4. Javier Palanca

    La curiosidad y el atrevimiento a veces tienen consecuencias que se pagan, pero son inmensamente necesarias para evolucionar.
    Ese fondo le veo, Esther, a tu simpático relato.

    Abrazos

  5. Esther Cuesta

    Acertaste de pleno Javier. Gracias por el análisis, a veces también nos descubre otra ídea a tener en cuenta.
    Abrazos a todos los que habéis comentado. Cada aportación es muy valiosa para mí.

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