Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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ENTCerrona 3: LA GUADAÑA

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Para nuestra primera propuesta de Febrero os presentamos la que nos ha hecho llegar Edita Nogueira, que nos la presenta del siguiente modo…
-relato inspirado en la fotografía, de 100 palabras máximo
palabra obligada: guadaña
palabra tabú: muerte o cualquier sinónimo, incluido parca.

 

33 Respuestas

  1. AMOR ESTIVAL TRUNCADO
    Ahí está, tumbado el gañán con el pito en la mano, observando a su molinera segar el trigo con la guadaña. Desde hace meses no piensa en otra cosa, se la imagina desnuda bajo el refajo y no para de darle al manubrio.
    A la salida de misa de doce se acercó y le dijo, gggññññ, puso ella cara de haba y se fue corriendo con sus amigas hacia el puente. Es un principio, pensó él.
    A punto de terminar, aumenta la velocidad y se concentra en unas nubes, que parecen ubres y oye muy cerca, riss riss riss.

  2. Esperanza Tirado Jiménez

    ANUNCIOS POR PALABRAS

    Granjera busca operarios para su finca. Requisitos indispensables: estar posesión del carnet B y saber conducir toda clase de vehículos especiales agrícolas, saber manejar animales de todos los tamaños, utilizar herramientas, del tipo guadaña y similares, sin llevarse por delante ningún miembro útil de su anatomía.
    Y soportar duros y fríos inviernos para los que dicha anatomía ha de estar en perfecto estado de uso.
    Urbanitas melindrosos y neohippies abstenerse.

  3. Eva García

    Último recurso

    Había usado tijeras, cuchillos, hoces, sierras, navajas, espadas y machetes. Pero la maleza enfermiza seguía empeñada en oscurecer las flores de su jardín. Así que decidió contratar a alguien discreto y verdaderamente diestro con la guadaña.

  4. María José Viz Blanco

    CONSEJO PATRIARCAL
    -Hijo mío, con esta guadaña segarás los campos que muy pronto rebosarán fresca hierba. Ten paciencia. Todo llegará. Ahora hemos de sembrar para, más tarde, cercenar y poder traer alimento.
    -¡Papá, pero yo quiero poder jugar y rebozarme entre la salvaje vegetación, que esta me hurgue en las orejas, que me haga cosquillas y me rompa el cuerpo a carcajadas!
    El padre mira hacia otro lado y esboza una sonrisa triste, pensando en su propia infancia rota.

  5. Jesús Garabato Rodríguez

    Restitución
    Los señoritos que, despreocupados y satisfechos, llegaban al casino para jugar su habitual partida sabatina veían, con extrañeza, el brillo apagado de aquella tosca guadaña en la puerta. Mientras reprendían al conserje, Jaime entraba, de vuelta de enterrar al último de sus hijos y tras haber dejado a su mujer en la hacienda, para que despertase a su señora de la siesta.

  6. Paloma Casado

    Los revolucionarios

    Como en el pueblo no teníamos esa cosa francesa que se llama guillotina, cuando hicimos la revolución cortamos las cabezas de los ricos con guadañas. Qué bien lo pasamos. El Marcial, que es bisojo, confundió a la señora con su galgo ruso y casi se lo carga. Jua, jua, pusimos todo perdido de sangre. Nos ha gustao tanto, que vamos a hacer una revolución todos los años. Solo falta que venga algún veraneante pa decapitar, por eso hemos puesto a la entrada un cartel que anuncia: “pueblo con encanto”.

  7. Percance.

    Era mi primera ves en el campo, tras un día de trabajo volvía con la guadaña al hombro recién afilada, el filo por detrás mio. El brillo me atrajo y me agaché de golpe a ver que era. Hoy además de castrado mi raya llega hasta la cintura…

  8. COMO TE LO CUENTO
    Un atardecer brumoso, mi cuñada y yo nos disponíamos a dejar el bosque y las setas para otro día más favorable. No podíamos imaginar que nos faltaba por vivir la anécdota de la jornada: un susto morrocotudo. Delante de nuestras narices, en el lugar expedito por el que habíamos accedido minutos antes, una guadaña vieja y oxidada interrumpía el paso. Cuando nos dimos recuperado del sofoco y después de discurrir sin éxito cuál sería la causa real de tal hallazgo, decidimos reubicarla convenientemente y sacarle una foto como prueba que justificara nuestra historia increíble.

    1. J u a n P é r e z

      ¡O s t r a s ! : ¡¡Qué partícipe logras que sea con tan buena adecuación de foto y palabras!!¡¡¡Buen ejemplo, sí señora!!![El escalofrío que he sentido ha sido magnífico]A Tus pies.( J u a n )

  9. Salvador Esteve

    LA GUERRA DE LOS APEROS
    Para la siega, los Serrano, encorvados y humildes, usaban la hoz, y los Buendía, erguidos y orgullosos, la guadaña. La ancestral rivalidad sembró odio, decapitó y seccionó extremidades.

    Solo el invento de la segadora propagó la paz en la región.

  10. J u a n P é r e z

    * C h i s p e r o *

    Braulio sí que era un artesano bastante excéntrico, pero cuando le detuvieron por los crímenes que asolaban la capital, fue inaudito. Lo ingresaron en el frenopático de Fuencarral. Churruscaron con la máquina de rayos azules su coronilla con frecuencia, mas, el culmen fue el intento de sección del lóbulo prefrontal con el pica hielos, ahí sí que hubo reacción, porque por la noche se volatilizó.
    Y en su desaparición, legó curiosidades: El alienista y dos enfermeros cuyas cabezas permanecían ensartadas por una guadaña recién forjada.
    Sí, era considerablemente excéntrico…y poderoso.
    Por eso reaccioné yo, el verdadero malhechor.
    ¿O fuimos ambos?

    [Dedicado afectuosamente a # D o ñ a E d i t a # ]

    1. J u a n P é r e z

      Me acabo de dar cuenta que tiene una palabra de más: ¡Es culpa de la porquería de contador que tiene mi ordenador!(Me marcó 100justas el muy ladino) Sorry!!!

  11. Ana Fúster

    CHOQUE CULTURAL

    El Sr. Zhao nunca quiso venir, pero su familia lo trajo a la fuerza. Desde entonces reniega de este país de bárbaros, donde la gente desayuna un brebaje alquitranado en vez de té de jazmín y saluda a perfectos desconocidos besuqueándoles la cara sin ningún decoro.
    El Sr. Zhao escupe al suelo desde la cama para expulsar los malos espíritus y maldice su suerte por haber enfermado en este lugar incivil, donde dejan que cualquiera se pasee por los hospitales, hasta tipos tan raros como el encapuchado de la guadaña que lleva días observándolo desde la puerta.

  12. EL ABUELO

    El campo era una explosión de colores, de luz, de olores; incluso la temperatura parecía ajustarse al gusto de Daniel… Sonrió… Tal vez fuera porque, desde hacía unos días, el viejo de guadaña al hombro y pañuelo a la cabeza (ese viejo hosco que le metió en aquel hospicio, tras el accidente de sus padres) estaba bajo esa misma tierra…
    Inspiró el aroma a cereal recién cortado. Era agradable respirar olores vivos: ¡resultaba reconfortante!
    Echó un vistazo hacia el camposanto y continuó su camino.

  13. María Jesús Briones

    Pregunta infantil:
    ¿Qué es una guadaña? ¿Qué es una guadaña? ¿Qué es una gua…
    La niña no terminó la pregunta, su cabeza rodó por el suelo, como una pelota de golf hasta el hoyo.

  14. Barceló Martínez

    ALIEN
    ̶ Veamos, dice usted que la criatura era azulada, cabeza grande, ojos almendrados, tres patas muy cortas y portaba un objeto metálico, algo parecido a una guadaña.
    ̶ Correcto.
    ̶ Y de eso hará una media hora, ¿verdad?
    ̶ Efectivamente, sí señor.
    El Sargento bufa mientras toma el teléfono.
    ̶ Fernández, ¿me escucha? Pase aviso a la patrulla, que busquen al Severino cerca de la ermita, ha debido de volver a empinar el codo. Que se den prisa, que va a matar a alguien de un susto o a morirse él de frío, que no es noche de andar desnudo.

  15. Barceló Martínez

    Si lo dejamos así, arreglamos el desaguisado. Vuelvo a pedir perdones.

    ALIEN
    ̶ Veamos, dice usted que la criatura era azulada, cabeza grande, ojos almendrados, tres patas muy cortas y portaba un objeto metálico, algo parecido a una guadaña.
    ̶ Correcto.
    ̶ Y de eso hará una media hora, ¿verdad?
    ̶ Efectivamente, sí señor.
    El Sargento bufa mientras toma el teléfono.
    ̶ Fernández, ¿me escucha? Pase aviso a la patrulla, que busquen al Severino cerca de la ermita, ha debido de volver a empinar el codo.

  16. Esperanza Tirado Jiménez

    Un día en el Bosque

    –Salí de casa, iba camino de la escuela, pero me distraje un momento. Y de pronto vi a una mujer muy fea con una enorme guadaña que me miraba mal. Que empezó a perseguirme. Y yo corrí y corrí. Y me escondí en el bosque y perdí los deberes. Por eso, señor maestro, no los traigo hoy…
    – ¿Otra vez, Lolo? Debe ser la quinta persecución de este mes. Creo que a estas alturas te sabes el bosque de cabo a rabo. Y los animalitos, si han encontrado tus deberes, y están bien hechos, aprobarán el curso antes que tú. Estoy seguro.

    1. J u a n P é r e z

      Hola E s p e r a n z a: “Anuncios por Palabras” me gustó, pero éste me ha llegado…pues tal y como lo siento, mezcla las explicaciones naïf de un nene que esconden suaves pinceladas de terror, y el buen humor clásico de un maestro de toda la vida.(como los que me aguantaron a mí de pequeñete, por ejemplo)¡Caray, estás en forma en este MMXVII! No desfallezcas jamás. ” J “

      1. Esperanza Tirado Jiménez

        Uy, con comentarios como este como para dejarlo 🙂
        Encantadísima de que te gustara el primero. Y con este ya más todavía. Lo del estilo naïf me ha encantado.
        Mil gracias por los ánimos J u a n 🙂

  17. BIEN MOSTRENCO

    No siento dolor, soy un mostrenco por pensar que voy a pillar el tétanos. Varios metros de mis intestinos me unen a la guadaña, el olor es insoportable y un humillo blanquecino se desprende hacia el cielo.
    Con lo contento que me puse cuando la encontré, la de saltos que di, en uno de ellos me tropecé y caí de lado sobre la hoja curva y como si se abriera una cremallera me pareció que una artesa de butifarras se volcara sobre el camino.
    Las fuerzas me abandonan, ya no puedo gritar y las abubillas ya no se asustan, picotean.

  18. Martín Zurita

    EXTENUACIÓN
    La guadaña consiguió reunir hasta la última de sus fuerzas y, en un escorzó imposible, segó las manos del labriego. Envuelta en sangre, se oxidó repentinamente.

  19. EL AFILADOR

    Desde que en tiempos inmemorables heredara la motocicleta con el esmeril y la piedra de afilar, el anciano hacía sonar su chiflo con la conocida melodía cada vez que aparcaba en la plaza del pueblo. A él acudía regularmente el de la taberna con su cuchillo jamonero, la criada del caserón con las tijeras de podar o el chaval pecoso con su navajita de sacar punta a las ramas.
    La mañana que apareció su cadáver degollado en un callejón, la muchedumbre se amontonó a su alrededor admirando la limpieza del corte y el fulgor del filo de una guadaña ensangrentada.

  20. aurora royo cañadas

    ROÑOSOS

    -Cachis la mar! Se ha acabado el plazo para mandar un relato sobre guadañas?
    -Por lo que se ve… Están de recortes, estos roñosos!
    -Bueno, no importa, yo fui guadaña roñosa en el monstruoscopio y me tomo esta breve tercera ENTCrrona como un bien merecido homenaje.

    Besote

  21. RESISTENCIA INÚTIL
    Ya tienes edad suficiente y es el momento. De que le interesas no hay duda, en poco tiempo te ha hecho un par de guiños. ¿Que es algo mayor que tú?, ¿y qué?, esas cosas hoy en día no importan. ¿Que para ti es la primera vez?, no debes preocuparte, ella tiene experiencia, sólo tienes que dejarte llevar. Además, a ti nunca te ha gustado la gente muy habladora y ella lo es poco, así que hazte el ánimo, que ya has cumplido los ciento cuatro. En la puerta pondré el paragüero para que, al entrar, deje la guadaña.

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