Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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ENTCerrona 5: TRAMPANTOJO

madoz 6

La propuesta de desarrollar un trampantojo es de Javier Ximens , y él lo explica así… “ ya sabéis, esa “trampa o ilusión” con que se engaña a alguien haciéndole ver lo que no es. Se trata pues de hacer un micro en el que el lector está leyendo un relato, una descripción, un dialogo y solo al final descubre que no es lo que pensaba. Pero sin engañar al lector, es el lector el que se monta una película por su mucho saber.”

Pues vamos a ponerle 100 palabras como máximo y … a añadir la condición de que aparezca la palabra TRAMPA.

Ahora sí que es una ENTCerrona total…

 

52 Respuestas

  1. UN EMPUJÓN BRUTAL ME HA DERRIBADO
    Oteaba plácidamente el horizonte cuando, desde atrás, alguien me hace caer y doy de bruces en el suelo. El causante está caído también, sobre mí, y le pido explicaciones. Me dice que él ha sido igualmente empujado por la espalda y derribado. Observo una veintena larga de víctimas confundidas intentando recuperar la verticalidad. Decidido a dar con el responsable me dirijo al final y pregunto al que parece ser el promotor original de esta trampa colectiva. Me dice que sintió un manotazo duro, invisible y homicida que le impulsó contra el de delante. Nada más pude sonsacarle al seis doble.

  2. LA PRIMERA VEZ

    No hay trampa en su rubor, es la primera vez. Asustada y excitada, no quería defraudar a su familia ni al hombre, también primerizo, que torpemente la acompañaba en el magreo mutuo.
    Lo había visto hacer desde muy chica, a escondidas, mientras reían y hacían chistes con el pene, pero ahora era diferente, no quería quedar como una ignorante.
    Viendo que estaba ya a punto, cogió el látex, lo colocó enrollado y suavemente lo fue extendiendo y cogiendo con una mano el manubrio, con la otra recibió la morcilla gorda, que se tomaría con la hogaza de pan.

  3. J u a n P é r e z

    * C a m e r a t t a D e A r p a , O p u s O m e g a *

    El de dos órdenes, era el instrumento perfecto para ese postrer recital en que todos tocaban sin saber; jeremíacas notas de un único glissando …iban cayendo unas tras otras. Un instrumento liberador y trampa para el Mal de Lázaro, que les elevaba sobre su existencia de anatema mientras una a una caían las rodajas tumefactas de sus dedos, hasta que solo quedara una purulencia corporal por sajar con las cuerdas y la muerte les abrazara, allá en Molokai.

    1. Ja ja, Juan, me ha venido a la memoria el cortador de huevos duros, como un arpa pequeñito y casero para tratar la lepra, mira que te gusta la casquería(sin segundas).
      Un abrazo

      1. J u a n P é r e z

        ¡Querido A l e j a n d r o ! : La veteranía es un grado y tú bien me conoces a estas alturas; ha sido curioso coincidir contigo en temas de “carnecería” (que se leía antiguamente en los pueblos) que dicho sea de paso, tu texto es muy bueno y me abrió el apetito….¡¡¡Eres Incorregible!!!….

      1. J u a n P é r e z

        ¡J a v i e r ! : Estos lazarosos se dan matarile voluntario para despejarse de la horrible carga de su Mal Bíblico con ¡Un Arpa!(al menos mientras quede alguna prominencia del cuerpo con la que tocar) Recibe Un Abrazo limpio de polvo y paja. (Por cierto, fue poco, pero me alegré de hablar contigo en Sainz de Baranda…¡¡¡y esas mismas palabras entre otras….”ahora cuéntamelo”!!!)

    2. Fino humor purulento el que destilan estas notas jeremíacas interpretadas por pústulas llagadas. El que se ríe el último,pierde antes los dedos que el muñón y toca sin manos.
      Increíble del pozo del que eres capaz de sacar inspiración, Cher Monsú. saludos.

      1. J u a n P é r e z

        Algo zahorí sí que soy, pero muy gótico con “las aguas” inspiradoras que me atenazan, apreciado B o u c h e n o i r e ….y de esas corrientes subterráneas, esos pozos ….¡Un Abrazo de Hecatónquiro!

  4. LEVEDAD

    La encontré muerta aquella mañana. No podía entender cómo había sucedido. Lucía en todo su esplendor cuando me despedí de ella. Estaba radiante junto a su familia. De hecho, superaba a todas sus hermanas en buen color. Tan bella estaba que ni siquiera me atreví a rozarla con la yema de mis dedos…

    -Ha sido la helada -afirmó mi mujer- ya te dije que las cogieras. La noche de San Juan, por esta zona, siempre trae escarcha.

  5. LEVEDAD

    La encontré muerta aquella mañana. No podía entender cómo había sucedido. Lucía en todo su esplendor cuando me despedí de ella. Estaba radiante junto a su familia. De hecho, superaba a todas sus hermanas en buen color. Tan bella estaba que ni siquiera me atreví a rozarla con la yema de mis dedos…
    -Ha sido la helada -afirmó mi mujer- ya te dije que las cogieras. La noche de San Juan, es una trampa por esta zona: siempre trae escarcha.

  6. GULA

    —Te lo dije, ¿recuerdas? te lo dije. Pero tu nunca escuchas, el queso no está en tu dieta, ahora mírate, dolorido, sufriendo en vano.
    Espera que llegue el amo y te quite esa trampa para ratones…

  7. Salvador Esteve

    LA EXCAVADORA
    Avanzaba con fuerza penetrando en la oscura cavidad, esquivando todas las trampas que la naturaleza interponía a su paso, su objetivo estaba cerca.

    Su madre le propinó un manotazo, pero el niño sonreía, en la punta de su dedo estaba el trofeo. ¡Ya era suyo!

  8. DULCE MUERTE
    Los jadeos hacen una nuestra respiración entrecortada. Ávidos se tensan nuestros cuerpos abrazados, presos en la trampa del instinto, se estrechan, convulsionan, batallan. Durante un trémulo segundo, su mirada se fija en la mía, busca ansiosa el hilo que acaba de soltar… Un segundo eterno… y exangüe, desfallece, dulce, se entrega entre mis brazos, sin miedo ya al puñal sangrante que cuelga de mi mano.

    1. J u a n P é r e z

      He disfrutado con tu aparente “petit mort”. No de balde, en determinadas parafilias, llegado el punto en que “Se rompen los mil cristales” se simula el deceso con violencia para que se multiplique geométricamente el gozo. Puedes estar orgulloso, parece propio de cierto “Marqués…” que me viene a la memoria, pero también tiene un puntito muy Aleister Crowley….

  9. Barceló Martínez

    Ilusiones perdidas
    A un muñeco como yo lo único que puede darle vida es una buena nevada. Los niños de hoy en día no mantienen mucho tiempo la ilusión. Al principio, eres novedad, pero pronto se aburren y te abandonan a tu suerte. Son seres crueles, les da igual que te derritas por ellos. De pronto, los descubres asomándose a mirarte y piensas que volverán a disfrutar contigo, pero es una trampa, pasa el tiempo y se olvidan de agitar la bola para que vuelva flotar la nieve.

    1. J u a n P é r e z

      ¡Á n g e l ! : Muy delicado tu cuento, sin estridencias y muy agradable de leer. Me trae excelentes recuerdos de niñez. Otra cosa: Ponte en contacto con J a m s porque tu apartado no se puede comentar, pero él lo arregla.(quizás haya sido porque hiciste alguna enmienda)¡Nadie podemos entrar a verte! Un fuerte abrazo. ( J u a n , ya digo -en referencia a tu texto-muy navideño)
      ¡¡¡¡Feliz Día!!!!

    2. Me ha gustado aunque la primera frase a mí ya me ha llevado a la bola. No ha funcionado conmigo, pero el cuento es muy real. Claro que las bolas fueros diseñadas para cuando no existía la tv. Un saludo

  10. Barceló Martínez

    Hola Juan, muchísimas gracias por avisar. A veces, entro en la página desde el teléfono móvil y es fácil meter la pata, tanto escribiendo, como “navegando” por el universo digital. Me alegro de que te haya gustado mi intento de trampantojo. Un cálido saludo.

  11. Jesús Garabato Rodríguez

    Tarde de verano

    “He tenido que largarme zumbando antes de se despertara de la siesta. Cómo se enfurruñó cuando le dije que había quedado con mis compañeras en el parque. ¿Y cuando él sale con sus amigotes? Yo también tengo derecho a disfrutar de un paseo con la espléndida tarde que se ha quedado. Qué hermosura de rosas. Me acercaré a olerlas, aunque debo tener cuidado con su traicionera trampa espinosa. Oh, qué aroma más rico. No creo que tarden las chicas, las esperaré descansando; aquí mismo. Esto es vid…”
    −¡Jodida mosca!

  12. Martín Zurita

    Hola a tod@s.
    Agradecer a Javier Ximens el acierto con su propuesta para esta ENTCERRONA. Y decir que me han gustado mucho vuestros trampantojos.
    Aquí os dejo mi intento.

    OTRA VEZ SERÁ
    Un sigilo expectante rodea la terraza de aquel edificio. Esto se ha convertido en obsesión, en una trampa. Desentumece dedos, músculos y respira. Suda. Siente que, entre sus dedos, podría cambiar el curso de la historia. La comitiva presidencial enfila la avenida. Apunta con el fusil de mira telescópica, cuidadosamente… “El errar es humano” del Instituto se cruza por su pensamiento cuando una voz, expeditiva, le dice que ha vuelto a fallar en la videoconsola.

    1. J u a n P é r e z

      ¡Me faltaban las palomitas cuando pensé que estaba viendo una buena peli de francotiradores (¡¡¡que me encantan!!!) Así que….¡ D i a n a !

      1. Martín Zurita

        Hola, Juan.
        Me alegro de haber dado en la diana, como lo hiciste tú, a tu manera más tuya que la de Frank Sinatra, con ese arpa segando dedos allá por Hawái.
        Un abrazo del caballero de tu corte.

    2. A mí la verdad es que es que no he conseguido entrar en la historia hasta que aparece el fusil, muy tarde ya para la sorpresa final. No sé. Quizás si hubieras empezado así con el fusil en la mano. Pues eso.

      1. Martín Zurita

        Hola, Javier.
        Gracias por el comentario. Siempre diré lo mismo. Son puntos de vista. Para mí empezar con el fusil en la mano es fusilar la propuesta en el sentido de que se aborta la tensión dramática. Justamente eso de ¿por dónde saldrá?. A mi entender el por dónde saldrá se estira con mi forma de proceder. Lo que cuento antes del fusil va metiendo en ambiente y no frena, va metiendo en el ajo; pero es evidente que también me vale como apuntas tú con tu fusil. Si cuentas lo del fusil ya, empero, cuando llega lo bueno ya ni te acuerdas del fusil o tienes que repetir fusil. Todo es según del color del cristal con que se mira. No hay cánones. A unos les resulta lo que escribes y a otros no. Y todos tienen, todos tenemos razón dentro de una lógica que no sea un dislate. Para gustos se hicieron los colores. Un abrazote.

  13. María José Escudero

    ¡Viva la Música!
    Aquel fue un concierto inolvidable. Las melodías de la Banda llenaban el auditorio. La gente bailaba, palmeaba…Y yo, a un lado del escenario, esperaba mi solemne aparición. Entre el público se hallaban mis padres, mi novia, amigos de la escuela y de la calle. Créeme, temblaba de emoción.
    Estaba todo bien ensayado. Aprovechando un solo del saxofonista, el líder me guiñó un ojo y entré por el lateral. Sólo tenía que manejar unos instrumentos, digamos que livianos, pero estaba pletórico. Me acerqué emocionado, luego, repartí las botellas de agua y con una toalla los ayudé a secarse el sudor.

    1. Pues sí, me has llevado a la entrada de un solista, un virtuoso. Me gusta pues es una historia que ocurre muchas veces, actos de segundo orden que son importantes para el protagonista. Recuerdo la época de monaguillo, era como si yo fuera el Papa de Roma. Felicidades.

  14. Laly Del Blanco Tejerina

    Era su tercera cita pero estaba más nerviosa que el primer día.
    Apenas hablaron, los dos sabían a lo que iban. Él sonrió un poco forzado, ella se propuso no caer en la trampa ni crearse falsas esperanzas.
    Tendida boca arriba, miraba al techo sin querer enterarse de lo que estaba ocurriendo entre sus piernas, deseando que aquello acabara cuanto antes.
    Cuando por fin terminó, se vistió despacio intentando alargar el tiempo, hasta que no tuvo más remedio que mirarle a los ojos y escuchar.
    -Tranquila, ya tenemos los resultados, es benigno.

  15. TRAMPA POLÍTICA
    Sentimos no poder evitar el sacrificio que supone a las familias más humildes el incremento del gasto farmacéutico. Créanme, no deseamos arruinarle la vida a ningún ciudadano ni chuparle la sangre; y mucho menos, que se sienta excluido de la sociedad. Nos preocupa especialmente el daño que podamos causar a los niños, que casi siempre acaban siendo los que sufren las peores consecuencias. Comprendemos los ataques verbales que nos dedican, y hasta justificamos algunas agresiones físicas, incluso químicas. No queremos comerle el coco, pero… ¿ha pensado alguien en que nosotros también tenemos familia? Los piojos sólo intentamos sobrevivir.

  16. Pintor Muñoz Fco. Javier

    SIN NOVEDAD EN EL FRENTE
    Ahí, colocados en primera fila, abriendo el terreno a los grandes ejecutores, pero conocedores de nuestro papel, marcando la estrategia que después otros exhibirán triunfantes. Sí, y a pasos lentos, que no se exige correr, pero tampoco se puede dar marcha atrás cuando hemos empezado a caminar. Y así lo hacemos, mayoría insignificante, dispuestos a morir por nuestros monarcas, recorriendo el campo de batalla para aspirar a otros estados que en el nacimiento se nos niegan. Jaque mate, !y vuelta a empezar, sin trampas, otra vez en primera fila!

  17. MENÚ

    «Delicioso el sorbete de ostras, oyes. La hamburguesa de fresas y la ventresca de anémona, también. Sabrosísima la hoja de parra bañada en espuma de pistachos, toda una trampa para los sentidos. Y no te digo nada de la lasaña de cangrejo servida con salsa de brócoli dentro de la cáscara de una vieira. Ah, y de postre gelatina de cortado en una taza».
    Porque de lo último de lo que aquel cuentista arruinado se iba a olvidar, para martirio de los otros comensales, era de ficcionar hasta en un comedor social.

  18. Eva García

    Juego de magia

    La gente siempre quedaba atónita, porque no había trampa ni cartón en la baraja, ni conejo en el sombrero, ni sables cortapersonas, ni cajas trucadas, ni pañuelos sinfín, ni palomas blancas, ni agua de la India que nunca se acaba. Ni varita.
    Sólo unas cartas de guerra, dos dados, unos jinetes de plástico de casco puntiagudo y un tablero con el mapa de Hungría. Made in China.
    ***********
    (Lo he intentado, si no se comprende, ya sabeis de quién es el problema: de Ximens 😉 )

    1. La verdad es que no lo entiendo, y la culpa es solo mía, pero confieso que me encanta. Me ha recordado mucho a El Tercer Reich, la novela de Roberto Bolaño, no el régimen de la Alemania nazi, que no es que no entendiera, pero que, en mi modesta opinión, realmente no contaba nada, y también me encantó. Estoy seguro de que en tu micro, sin embargo, hay algo sustancioso que está escondido. Que yo no lo encuentre lo único que demuestra es mi incapacidad.

      1. Eva García

        No me extraña lagarto, pero sí que pretendía contar algo: lo que se puede esconder tras las malas traducciones . Y basta ir a cualquier tienda china para reirse un rato con ellas. Trataba de que se vieran los magiares, sin más. Un beso y gracia spor tu generosa opinión a pesar de todo, jajaja.

  19. Peluches
    Cuando fue a vivir con Mario nunca creyó que pudiera haber una fecha que pusiera punto final a su historia. Desoyendo las voces que decían que era una trampa, una ilusión temporal, se instaló en su habitación. Compartiendo su cama. Ella era la última imagen que veía cada noche, mientras la acariciaba y la apretaba junto a él.
    Pero se cumplió lo que aquellas voces pronosticaron: se cansó de ella.
    Fue la madre de Mario, que la había querido casi tanto como él, quien la tomó en sus brazos, la besó y la depositó en un baúl, junto con otros que como ella, la preciosa ovejita de peluche blanco, habían compartido y aliviado tantas noches de juegos y miedos infantiles.

  20. Martín Zurita

    A ver, alguien que tiene micros en antologías de prestigio (ya me gustaría a mí)es por algo y sabe más que yo, y ese es el catedrático Ximens. Rehago el micro y veremos si queda decente para mi colección particular.
    OTRA VEZ SERÁ
    Acaricia el fusil de mira telescópica. Un sigilo expectante rodea la terraza de aquel edificio. Esto se ha convertido en obsesión, en una trampa. Desentumece dedos, músculos y respira. Suda. Siente que, al tirar de ese gatillo, podría cambiar el curso de la historia. La comitiva presidencial enfila la avenida. Apunta cuidadosamente… “El errar es humano” del Instituto se cruza por su pensamiento cuando una voz, expeditiva, le dice que ha vuelto a fallar en la videoconsola.

    1. Jeje, catedrático, dices. Lo que pasa es que me gusta decir lo que me sugiere el micro y en tu caso lo veía claro. Ahora creo que te ha quedado muy bien, a mi gusto, claro, jeje. Aprobado. Un placer haber charlado ayer contigo.

      1. Martín Zurita

        Hola, Javier.
        Para mí además de un placer, como te dije (y a Jesús)fue todo un honor. En persona ganas, me pareces todavía más catedrático. Uno muy listo y campechano con el que da gusto departir.
        Un abrazo grande.

  21. Tuve un mal presentimiento cuando pisé la acera, hacía frío y la niebla me asustaba, extraño para alguien que hace de la noche su fortín. No estaba Lucas donde el contenedor y solía ser muy puntual, esperé aterido unos minutos y decidí marcharme solo. Fui mirando entre los cartones que protegían del intenso frío a los sin techo como nosotros que dormían bajo el puente, ni rastro de él, en el callejón encontré su cuerpo, muerto, con una brecha en la cabeza. La trampa del sucio cocinero del bar hoy funcionó, odiaba a los gatos.

  22. CAUTIVIDAD
    La oscuridad me rodea. No estoy solo, somos unos cuantos, amontonados de cualquier manera. ¿Cómo llegamos aquí? ¿Fue una trampa? De vez en cuando abren, se llevan a uno o dos y cierran. Entonces oímos un ruido de los que hacen rechinar los dientes, “rshhht”, y nos llega algo de calor. Luego nada. La espera…
    Abren. ¡Me escogen! Me mueven arriba y abajo hasta encenderme. ¡Tengo fuego en la cabeza! La llama va bajando por mi cuerpo de madera, que va quemándose mientras prende el fuego en la chimenea. Mi sacrificio no será en vano, pienso viendo los troncos arder.

  23. Me gusta la propuesta de Javier, mis felicitaciones. Acá va la mía.

    GUERRA
    Pese a que tratamos de no caer en su provocación, el enemigo atacaba día y noche causando grandes bajas entre nosotros. Fue en esos momentos que supimos que el enemigo estaba utilizando el HAARP y sacudiendo nuestro piso de forma constante. Luego continuo con la guerra bacteriológica que produjo nuestro casi total exterminio, los pocos sobrevivientes que alcanzamos a subir a refugiarnos, nos dimos cuenta, muy tarde, en la trampa que habíamos caído. Una ola gigante termino de arrasar con nosotros, y mientras el agua nos tragaba, lamente no haberme subido a otro perro, uno callejero y sin dueño.

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