Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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FASE 1E-Encuentro 21

PRIMERA FASEPARTICIPANTES:

Javi Sánchez / Carles Quilez / Lorenzo D. Rubio Martínez

Los participantes aquí señalados tendrán que publicar en el espacio reservado a los comentarios de esta entrada del blog, un relato de un máximo de 100 palabras (título no incluído) antes del plazo fijado y que cumpla las siguientes condiciones.

TÍTULO: Incluir un color

INCLUIR EN EL TEXTO: Septiembre

INCLUIR EN EL TEXTO: Viernes

APARECEN: 5 personajes

PLAZO: antes de las 20 horas del domingo 18 de enero.

El domingo 18 de enero recibiréis en vuestro mail un enlace para que votéis a un relato de los tres de otro encuentro (se os asignará al azar) Para continuar en competición tendréis que hacerlo obligatoriamente entre el domingo y el lunes19 de enero.

El resultado de este encuentro se hará público como comentario en este entrada del blog y en una entrada general de la sección EnoTiCias.

5 Respuestas

  1. UN DÍA NEGRO PARA LA INSPIRACIÓN
    El inspector se rasca la cabeza y dice:
    —Comience desde cero.
    —Dormía con el gato enroscado entre las piernas cuando…
    — ¿Es relevante lo del gato?
    —Supongo, es todo tan extraño…
    —Prosiga.
    —Sentí una presencia. Pensé que sería mi madre, pero…
    — ¿Era su padre?
    —No, maldición, ya se lo he dicho.
    —Vale, tranquilo. Dígame: ¿qué era ese algo?
    —Era un bolígrafo que susurraba: “Escribe, escribe…”.
    El inspector suspira. Luego palidece.
    —Confírmeme que hoy es viernes.
    —Exacto.
    —Septiembre de 1920, ¿verdad?
    —No, de enero de 2015.
    —Ya veo
    —Por cierto, ¿qué hace usted aquí?
    —Me he equivocado de historia.

  2. Carles Quílez

    RED RUNNER

    Después de cenar, Juan se calzó las deportivas rojas y bajó a la calle. Sus tres compañeros de correrías, le esperaban, haciendo estiramientos, en el portal.

    Al principio sólo salía los viernes, pero desde septiembre, entrenaba cada día. Correr le hacía sentir libre y le permitía pensar en sus cosas, en el vacío que últimamente roía su alma, en aquella conversación que nunca encontraba el momento para mantener con María, su esposa.

    Al regresar, vio que había luz en casa. María todavía debía de estar despierta.

    – Hoy me siento zen –dijo Juan a sus amigos–. Haré diez kilómetros más.

  3. LA OVEJA NEGRA
    Nada más enterarme por teléfono, ordené que lo incinerasen cuanto antes. No podía permitir que el último día de septiembre, en la jornada de reflexión, pasase a la opinión pública la noticia de que el hijo yonqui del alcalde había fallecido de sobredosis. Así que llamé a mi mayordomo y le dije que entretuviese a mi mujer, que le escondiese el móvil y que apagase el módem para aislarla mientras me encargaba del muerto. Cuando me dieron la urna, estaba caliente, por lo que, para desconectar, mi chófer me llevó a un puticlub, que mañana viernes era un día importante.

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