Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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112. Hijos de Neptuno

Las mujeres traían las redes al atardecer porque esa era la hora en que nadaban hacia a la costa. Las tejían en invierno diestras e ilusionadas a la luz de los quinqués, con agujeros grandes por donde se colaban las medusas y las morenas. Los hombres faenaban meses enteros en aguas lejanas. Ellas guardaban silencio y esperaban la caída de la noche para extender las mallas. Una a una, se apostaban a lo largo del rompeolas y con cada embate de mar se acercaban a la orilla, empinándose casi con peligro para saber si alguno había entrado en la urdimbre. A medida que se enredaban, ellas les amarraban y raudas se los llevaban a sus casas y les inventaban nombres para el tiempo que les tenían apresados. Tenían el pelo negro, ensortijado y aunque eran de piernas pesadas de cola de pez partida, estaban bien dotados. Las siguientes eran semanas apacibles, de calles vacías y de féminas felices. Los soltaban en la bahía antes de que volvieran los maridos con los barcos cargados de pescado.

11 Respuestas

  1. Fantástica historia, se lee del tirón, con muy buen ritmo. El lenguaje que utilizas es de tono realista, con términos propios del mundo marinero, por eso quizás sorprende más cuando al final descubrimos que es un relato fantástico. Me ha gustado mucho.
    Suerte y abrazos

  2. Me ha gustado tu relato. Sobre todo por la orignialidad a estas alturas de mes, en el que los temas comienzan a coincidir. Te dan ganas de volver a leerlo, y te deja una sonrisa en la boca. ¿Dijiste que los hombres se iban a pescar? “… antes de que volvieran los maridos con los barcos cargados de pescado”. Ah, si, lo dijiste (¡esta imaginación!).

  3. Mei, te ha salido un microrrelato mitológico y con cierto sentido del humor, por ese engaño que todas ocultan mientras los esposos faenan en alta mar.

    Sensacional tu prosa poética y la forma de redondear el microrrelato.

    ¡Suerte con el concurso!

    Abrazos.

  4. Amparo Martínez (Petra Acero)

    No hay nada como una buena organizació:todos felices.
    Historia muy bien contada con humor incluido.

    Me gusta, Mei.
    Un abrazooo

  5. Ángel Saiz Mora

    Mejor un secreto inconfesable y colectivo tejido en la ausencia de los maridos, que arriesgarse a caer en las redes la frustración ante un periodo tan dilatado de soledad forzada. Mujeres, sirenos y pescadores, un triángulo que parece funcionar a la perfección. Quién dice que los marinos no se procuran igualmente algún tipo de entretenimiento durante esos periodos prolongados, todo será trabajar, seguro.
    Un saludo y suerte

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