Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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JUL67. K.O. , de Nicolas Jarque Alegre

Disponer de un prestigioso médico de familia no te salva de recibir golpes, como el derechazo que le ha hecho añicos el futuro con tan solo unas palabras. Las explicaciones sobre las pruebas realizadas, los ánimos de que el mundo no se detiene y las esperanzas en los avances farmacéuticos que han venido después ya no los ha escuchado. En su mente solo cabía la idea de contárselo a su esposa y el drama que eso supondría. Así, que tras armarse de valor después de media botella de ginebra, llega a su casa, se desviste de hombre y la busca cabizbajo en el jardín. Prefería no decirle, pero el tiempo le acabaría descubriendo y su impotencia sería más patente, es lo que piensa con lágrimas en los ojos. Cuando la tiene delante, su sonrisa de niña buena le impacta en el corazón, el abrazo que le dedica le hace tambalear y el susurro de que está embarazada lo lanza a la lona como un pingajo.

85 Respuestas

  1. Qué duro, la peor noticia se choca con la mejor.
    Muy bien contado, si acaso me ha despistado la frase de desvestirse de hombre, que no por eso ha dejado de gustarme, al contrario me parece una preciosa metáfora.
    felicidades por este precioso, duro y delicado micro.
    Asunción B.

    1. Anna, la vida puede ser maravillosa y horrenda al mismo tiempo, la felicidad o la infelicidad completa no existe, hay que saber conjugar lo bueno y lo malo.

      ¡Gracias y tú también mucha suerte!

      Abrazos.

  2. Fenómeno, Nicolás: qué bien contado.
    El ritmo del relato te lleva suavemente hasta ese final que golpea. Enhorabuena.
    La historia me ha traído a la memoria una escena de “La pasión turca”.
    Te veo de jurado para el mes que viene…

  3. Nicolás, estoy confundido o es que él cuando va a decir que es estéril, ella dice que está embarazada, con lo que ello supone.
    No se, pero me gusta y con humor a prueba de bombas.
    Un abrazo

  4. Estupendo. Bien insinuado y perfecta la frase final creciendo a climax (o anticlimax). Y esa ironía trágica llevada con soltura que tanto te caracteriza.
    Un abrazo grande!

    1. Alba, ¡muchas gracias! Buscaba eso mismo, enseñar la patita al principio para acabar mostrando toda el cuerpo de lobo. Espero haberlo conseguido.

      No sé ni yo lo que me caracteriza, por eso me hace gracia y hasta me sonroja que me digas eso. Por cierto, aprovecho para felicitarte por tu mención del mes pasado. Estás imparable.

      Un fuerte abrazo.

    1. Cala, sin duda es una situación que daja K.O. a cualquiera. Espero que coincidamos en mi intención al escribir el microrrelato y en tu sensación al leerlo, de otra manera, el golpe por mi parte fue errado.

      ¡Suerte también para ti!

      Abrazos.

    1. ¡¡Gracias!! La verdad es que estoy disfrutando un montón con todos los micros que tengo que ir leyendo. Se aprende mucho al valorar, aunque estoy deseando soltar la toga y ponerme de nuevo la armadura. 😀

      Un abrazo.

    1. Tindaro, sí busqué redondearlo con ese final y dejar K.O. al protagonista.

      Por cierto, te echado de menos en las Justas tras caer del caballo, podrías haber continuado con los otros concursos que allí funcionaban. De todas formas, una gran participación la tuya.

      Un fuerte abrazo.

    1. Cosmética Natural, ¡muchas gracias! Es un final agridulce, pues si bien es una gran noticia el nacimiento de un nuevo ser, también escuece, para el protagonista digo, saber que has sido engañado. La vida nos golpea en muchas ocasiones, pero de nosotros depende volvernos a levantar y plantarle cara.

      Un abrazo.

    1. David, agradezco tus palabras, pues ya sabes la admiración y respecto que me despiertan tus letras. Me divertí escribiendo, a pesar de la historia que se narra, y creo que eso se ha reflejado.

      ¡Suerte para ti también!

      Un fuerte abrazo.

  5. Jo Nico, que me has quitao la idea, ¿y ahora que escribo yo? En fin, creo de todos modos, que no hubiera sabido construirla así de bien, así que, encantada con ello.

    Mucha suerte.

    1. Yolanda, ostras que mal me sabe, pero aun así, escribe tu microrrelato, que estoy seguro superará a este y será un placer leerlo. Ya sabes eso que dicen de que todas las historias están ya contadas, aunque con el prisma de cada uno, se consiguen que sean originales. Por favor, escribela y si no la quieres presentar aquí, házmela llegar para leerla.

      ¡Mucha suerte para ti también!

      Besos.

    2. Uy, que no te sepa mal, eh, que había esbozado la idea pero no me importa, para nada, faltaría más, jeje, la he sustituido por la de un pollo, una historia sin pretensiones que, con arrancar una sonrisa se da por satisfecha, es que me voy a ir (p’al pueblo) y no tengo tiempo, estoy en “modo vacaciones”.

      Besos campeón.

  6. Duro golpe de soportar. Más el segundo, que es que le deja K.O, que el primero, éste no tiene remedio, pero si otras alternativas, áquel duele más, el engaño se lleva peor y en este caso es humillante. Pero también hay alternativas: acudir al psicólogo en caso de necesitarlo, a la separación o quién sabe a lo mejor es un embarazo psicológico…
    En fin Nicolás me ha gustado mucho.
    Mucha suerte y un saludo.
    Elena

    1. Elena, los golpes siempre son relativos, a no ser que sean mortales que entonces ya poco se puede hacer. Coincido que el segundo es tan fuerte que lo deja K.O. De todas formas, como digo, salvo por la muerte de todo se puede salir.

      ¡Muchas gracias y suerte también para ti!

      Abrazos.

  7. Vaya dos noticias en un solo día. Pero hay que sacar cabeza y apechugar, no hay elección. Desde luego, un relato que araña en el límite de lo que va a terminar y lo que empieza, así es la vida. Dan muchas ganas de conocer el desenlace.
    Un abrazo.

  8. Susana, la vida tiene sus alegrías y sus golpes duros, depende de cada uno el saber encajar. Y sí, hay que saber apechugar con lo que se nos presenta.
    Quizás se calla o monta el pollo, pero eso es otra historia que no sé si continuaré.

    Un abrazo.

  9. Mei, pues yo tampoco lo sé, pero estoy seguro que el segundo tiene mucha fuerza, y encima si ya vienes tocado de otro golpe. La vida a veces nos golpea y otras nos acaricia, de nosotros depende seguir en pie, disfrutarla, exprimirla…

    Un beso grande.

  10. Pues a mi me ha gustado mucho, Nicolás. Sin embargo he entendido otra cosa, y no creo que sea malo. Yo lo que he visto es un hombre con una grave enfermedad que le va a complicar muchísimo la vida que le pueda quedar, y al enterarse del embarazo se le viene encima un futuro improbable y duro. Un hijo que posiblemente no vea crecer, un hijo sin padre. Desvestirse de hombre lo achaqué a ese momento en que alguien está tan hundido que ya casi ni persona es. Y lo de la impotencia me chocó más, pero la atribuí a su decadencia, a su incapacidad de contar su problema, de asumir la realidad con entereza. Y repito que no creo sea malo, que un relato tenga varias lecturas, para mí, lo enriquece. Aunque puede que sea un zoquete con carnet.

    Abracísimos, Nicolás.

    1. Barlon, para iniciar este comentario me remitiré a tu final. Si de algo estoy seguro sobre ti es que no eres un zoquete, lo del carnet no lo tengo claro, jaja.

      Es cierto que los microrrelatos pueden tener varias lecturas, y de hecho los buenos la tienen. Este no entra en ese club, pero tiene su aquel. Te confesaré que la idea original era escribir en base a la idea que apuntas, pero que después, cuando estaba en faena, se me cruzó un gato negro y salió lo que salió. Aún así, tu visión es certera también.

      Te felicito por tu trayectoria “palote” en las Justas, espero que estés disfrutando tanto como yo al leerte por allí.

      Un abrazo.

    2. Pues sí, hombre, a mi los disfraces me pirran. Y estoy enganchado a ese lugar. Lo que no me gusta es perder, pero espero que estar allí me haga ir mejorando poco a poco. Lo que sí que no creo que mejore es mi caracter despistado y caótico.

      Saludísimos, compañero.

  11. Modes, la vida es todo aquello que queramos que sea, pues incluso con los golpes duros depende de nosotros hundirnos o volvernos a levantar. No era yo muy aficionado hasta hace unos años en que no es que sea un experto en el boxeo, pero valoro el deporte. Sin duda mi favorito Pacquiao.

    ¡Muchas gracias y suerte para el concurso!

    Un fuerte abrazo.

  12. Nicolás, te confieso que leí tu relato hace días y una vez más me perdí. La primera parte del relato me llevaba al cáncer, la segunda a perderse la crianza del hijo. Los comentarios me lo aclaran todo. Está claro que no capté la palabra “impotencia”. Al final, todo cuadra.

  13. ¡¡Qué de comentarios!! ¿Queda algo por decir?

    Querido Nicolás, llevas una racha que es que te sales. Magnífico micro el que te has marcado. Muy bien contado.

    Un abrazo, Escritor.

  14. Esperanza, este halago viniendo de ti no solo me sonroja sino que también me engorda tanto el ego, que no sé si podré salir por la puerta. Ya sabes el cariño y la admiración que te tengo.

    Un beso, Escritora.

  15. Escribes tan bonito y tan fluido que haces que la historia parezca fácil. Enamorada me tienes.

    Totalmente de acuerdo con el pequeño diálogo que mantenéis Barlon y tú.. Los micros tienen tantas interpretaciones como lectores.

    Un beso!

  16. Beatriz, sin palabras y sonrojado me dejas. Y como le dije a Barlon, el microrrelato se escribe y, a no ser que sea muy confuso o muy preciso, le corresponde al lector completarlo con su visión o su estado de ánimo.

    ¡Suerte!

    Un beso grande.

  17. Pues ahora que lo leo, gracias al comentario de Ana BPR -al parecer se me había pasado-, y miro los comentarios, tengo que estar de acuerdo con Ximens y Barlon en cuanto a la interpretación. Lo que se lee de tu micro es que tiene una grave enfermedad (desconozco cual) y que cuando se lo va a decir a su esposa, esta le termina de hundir, al decirle que está embarazada, porque no va a poder participara de la crianza.

    Ahí me encaja la “impotencia”, porque lo de la esterilidad es otra cosa, y no tiene nada que ver con la impotencia.

    En cualquier caso, el relato esta magníficamente escrito, como todos los tuyos, y el pingajo contra la lona es una imagen que se elogia por si misma.

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