Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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94. LA POLIZÓN (TON PEDRAZ)

─Es ella ¡Maldita sea!

Hace días que flotamos a la deriva, arrinconados, padeciendo que el agua nos robe a dentelladas alma e ilusiones. Mis ojos se enhebran torpes sobre su mirada glauca, como todo lo que nos rodea, con la que parece sondear nociva en el más allá. La balsa se fue convirtiendo en un pañuelo arrugado a piques del vertedero, en otro desecho más al filo de una ciénaga que regurgita el estertor terminal de las gargantas sumergidas.

Su presencia nubla mis sentidos, alimentada por el gemir desesperado de quienes se desvanecen para siempre reclamando una oportunidad. Su sonrisa de palabra tierna me seduce. Con su gesto cordial me incita para que no renuncie al abrazo, desde el que ella redimirá mi angustia. Los últimos apenas patalean, sólo boquean espumarajos y pavor a escasas brazadas del guiñapo de goma al que se aferraron para no perecer. Ante ellos zozobra mi sueño infantil, mi anhelo en vano, fraguado sobre la quimera del mundo idílico que nunca veré.

Enseguida quedamos ella y yo. Atenta a mis miedos, a mi plegaria. Desde la que suplico que este infierno se convierta en el Paraíso cuanto antes.

─¡Maldita sea! Es ella.

 

13 Respuestas

  1. J u a n P é r e z

    ¡Qué perfecta descripción de La Amiga de La Guadaña, me da envidia! Y la escena que recreas -quitando la goma sobre la que flotan- me recuerda salvando los siglos, el cuadro de Delacroix, “La Balsa de Medusa”; qué bien el ambiente opresivo y proceloso. No hay palabras, chaval.

    Y una última cosa: ¡¡¡¡Jamás olvidaré haberte conocido y las charlas literarias biográficas sobre gloriosos literatos gallegos de primera mano, y las risas que disfrutamos sin parar!!!! Eres legendario, para mí.
    Un Abrazo a Tí y a tu mujer(presente en la biblioteca)

    J u a n ,

    1. Ton

      ¡Madre mía! Juan. Eres demasiado benévolo. Yo tampoco olvidaré nunca la jornada que pasamos en Madrid. Eres una persona muy especial, a la que siempre recordaré con cariño y respeto.
      Además, espero que nuestros caminos se vuelvan a cruzar. Estoy seguro.
      Muchas gracias por todo Juan. Disfruta de las fiestas.
      Ton

  2. Jesús Garabato Rodríguez

    Ton, tu texto es una maravilla. Poético en su desesperanza esperanzada. Lo configuras con una prosa sensible y culta, pero asequible en su lectura, llevándonos hasta ese otro anhelo final y liberador que consiga aniquilar el sufrimiento del protagonista. Tiene toda la pinta de estar entre los elegidos (elogiado ya lo está). Enhorabuena. Suerte y saludos.

    1. Ton

      Caray, Jesús, muchas gracias. Como le decía a Juan, tú también eres demasiado amable. Me alegra que te guste lo escrito.
      Si vienes por Coruña tendríamos que conocernos.
      Un abrazo, y que disfrutes de estas fechas.
      Ton.

  3. Ángel Saiz Mora

    El último superviviente de una embarcación precaria, como inestable y frágil fue su vida y las circunstancias impuestas que le tocaron. Sólo le queda mirar a la muerte de frente, aguardar a que culmine su trabajo en ese trozo de plástico que se ha convertido en camposanto, pedir que después haya algo más, un Paraíso (así, con mayúsculas) verdadero, lejos de ese supuesto “mundo idílico” que nunca verá.
    Y ahora, al margen de tu relato, Ton, leo el comentario de nuestro (porque lo es) Juan Pérez y me entero, pasmado, que el sábado pasado estuviste en la misma biblioteca que yo y ni siquiera coincidimos. O éramos muchos, o fue poco tiempo (un tiempo realmente breve) o las dos cosas. Cuánto me hubiera gustado charlar contigo. Espero que haya otras ocasiones, a ver si 2017 tiene a bien concedernos alguna.
    Que pases muy felices fiestas, suerte y un abrazo

    1. Ton

      Muchas gracias por tu comentario Ángel. Ese día fue imposible estar con todos los que allí nos encontramos. Pero habrá más oportunidades, estoy seguro.
      Un fuerte abrazo y mi deseo para que pases unas felices fiestas.
      Ton.

  4. María José Viz Blanco

    Bellísima pintura tremendista, la que nos muestras, Ton. Es un honor que seamos paisanos… Lástima que no hubieses sabido que presentaba mi libro en A Coruña, el pasado 17. Estoy casi segura de que estarías. De todos modos, tienes una segunda oportunidad, jaja, en Santiago de Compostela, el 28 de enero, en la libreria Cronopios, a las seis y media. Por supuesto, todo aquel que lea este mensaje, está invitadísimo (¡ojalá pudiéseis estar todos conmigo!). Soy novata e inexperta en estas lides, pero no me faltan entusiasmo y ganas para escribir. Un abrazo muy fuerte y ¡Feliz Navidad!

    1. Ton

      Hola María José. Muchas gracias por tu comentario. Fue una pena que coincidiese tu presentación con el acto en Madrid. No obstante buscaré tu libro y me lo compraré. Ojalá pudiésemos vernos por aquí, por Coruña.
      Un abrazo muy fuerte, y felices fiestas.
      Ton.

  5. Nunca es buen momento para encontrarse con ella, pero resulta inevitable. La pena es que llegue dando al traste con todas esas ilusiones ya truncadas para siempre. Me temo que el paraíso por el que suplica tu protagonista no era el que intentaba encontrar, pero ante tanta angustia, parece la única salvación.

    Triste, angustioso, aterrador, pero genial relato. Mucha suerte Ton.

    1. Ton

      Gracias por tus palabras Maribel. Resulta descorazonador que tengan que sucumbir tantos seres humanos en esas condiciones. Yo no lo puedo soportar.
      Te deseo felices fiestas.
      Ton.

  6. Martín Zurita

    Hola, Ton.
    Qué bien cuentas indirectamente sobre la muerte como apunta Juan, un sabio con quien me hubiese gustado, más que cien mundos diversos (soy géminis), haber podido compartir charla y vinos, otra vez será, espero, confío, casi imploro, como contigo mismo. Qué bien pintas esa atmósfera opresiva. La muerte vuelta paraíso, con que emigrar de tantos sinsabores, tanta angustia, tanta zozobra (palabra apropiadísima: del latín sub supra, arriba y abajo. Sin pretender enmendar la plana a los maestros, y salvo que con los adjetivos, hayas pretendido tornar todavía más opresor ese ambiente, quizá eliminaría buena parte de ellos. Y no solo por atender a las enseñanzas recibidas en la Escuela de escritores, sino a las palabras leídas en una entrevista a Antonio Escohotado: “Cuando las frases no salen… se busca un adverbio o un adjetivo. Pero lo que hay que hacer, y se lo dice un viejo, es seguir buscando el verbo, aunque te tires un día atascado en eso”. Planchar los textos, que diría el insigne, y muchísimo más joven, Ginés Cutillas. El fondo y la forma, esa magnífica, pero tan imposible dupla. Con todo, el texto es muy interesante sin duda, sobresaliente. Enhorabuena. Un abrazote. E inquebrantable felicidad.

  7. Inés Z. López

    Es angustioso tu relato, Ton, pero bellamente escrito. Me gusta el final, ese convertir el infierno en paraíso. He disfrutado leyéndote.
    Un abrazo

  8. Salvador Esteve

    Tremendo, poético, desgarrador. La muerte, burlona, va abrazando a los hijos de la esperanza rota. El relato, magnífico, y el título, genial. Abrazos y feliz 2017.

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