Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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69. Las botellas de Barakaldo

No pudieron reventar la maldita botella contra el casco. Era de Barakaldo, y buenos son los vascos con sus caldos y su vidrio templado. Después de 113 intentos, el capitán Concordia pidió que se la entregaran. La tentó, midió, sopesó, descorchó y la vació de un solo trago. Dibujó un gesto de aprobación y sugirió que hicieran un simulacro con el ancla. El Titánic quedó bautizado.

Capitán y buque eructaron al mismo tiempo y 59.000 caballos se hicieron a la mar sin reparar en los daños del casco. El capitán pidió unas botellas de Barakaldo para analizarlas debidamente, y después de recitar 114 veces la canción del pirata encaramado al espolón, decidió retirarse a meditar. Abrió los grifos de la bañera, se zambulló y se quedó dormido.

El mismísimo Poseidón, a bordo del Olympic, arremetió en singular batalla contra el Titánic y estampó sus enormes ojos de buey en la pared del camarote. El capitán Concordia abrió los suyos y le resultó imposible mantenerle la mirada.

Se dice que le vieron saltar al mar en pelota picada. Se dice también, que la nave se hundió porque no cerraron los grifos del camarote 115, se dice que fue por aquellas botellas…

48 Respuestas

  1. Ana Fúster

    Todavía tengo la sonrisa puesta mientras escribo esto.
    Divertido, original, con esa mezcla de nombres de barcos, y los tres números ascendiendo párrafo a párrafo como si fuera una cuenta hacia el naufragio. Enhorabuena al capitán Concordia, porque recitar 114 veces la Canción del Pirata, y encima borrachuzo perdido, tiene mucho mérito. Saludos y suerte.

  2. Gracias, Ana. Bueno, yo al capitán Francesco, alias el Concordia, le puedo felicitar también pero con ciertas reservas.
    Por cierto, alguna norma se me escapa. ¿Por qué tu relato “el regreso” estuvo fuera de concurso? Porque es para mí extraordinario.

  3. Auro

    Supongo que te esperabas esto en algún momento; sin duda, tenía que ser una de Bilbao la que te lo escribiese. Abrazo.

    DE BARAKALDO ¡JOLÍN!

    Somos de Barakaldo, ja, ja, ja
    ay, ay, ay, ay (bis)
    de Barakaldo, jolín
    de Barakaldo, pío, pío,pío,pío,pío,
    kus, kus, kus.

    Porque nos gusta el vino ja, ja, ja,
    ay, ay, ay, ay (bis)
    y las chavalas, jolín,
    y las chavalas, pío, pío,pío,pío,pío,
    kus, kus, kus.

    Un día en Las Arenas, ja, ja, ja,
    ay, ay, ay, ay (bis)
    nos atacaron, jolín,
    nos atacaron, pío, pío,pío,pío,pío,
    kus, kus, kus.

    Y con vasos de vino, ja, ja, ja,
    ay, ay, ay, ay (bis)
    los rechazamos, jolín,
    los rechazamos, pío, pío,pío,pío,pío,
    kus, kus, kus.

  4. Gracias, Moli y Gloria. El relato tiene 200 palabras justas, y tuve que hacer encaje de bolillos, porque hubiera mentado al Olympic de otra forma, que por cierto era el barco gemelo del Titánic. No me pude resistir al paralelismo de los “Olímpicos” contra los “Titanes”.
    Abrazosss y bssss

  5. Por cierto, Edita, puse Barakaldo en vez de Baracaldo también intencionadamente. Buscaba una repetición fónica, pero gráfica también, me parecía ya demasiado. Le doy rollo, lo sé, a una simpleza, pero esos detalles son importantes para mí.

    1. aurora

      Pues hiciste bien en poner Barakaldo, que es el nombre oficial y no Baracaldo, que ya no existe. De igual forma que Girona, Lleida, Ourense, A Coruña…. y aprovecho para reivindicar: BIZKAIA, que no Vizcaya, que dejó de ser oficial hace unos años.

      La música, te la canto en la próxima ENTCquedada, jolín.

      Abrazo.

  6. Divertido y original este relato, esas botellas que no se rompen de ninguna forma tenían que ser de origen vasco, faltaría más jeje.
    Luis,mucha imaginación le echaste para escribir esta historia,enhorabuena.
    Un saludo

  7. Towanda

    Hola, Luis.
    Vamos, qué los de Barakaldo fueron los cooperadores necesarios de todo el desastre…
    Me gusta mucho tu micro, diferente a la tónica general del mes.
    Te deseo mucha suerte.
    Un mega abrazo.

  8. Esperanza Tirado Jiménez

    Seguro que algún antepasado del Capitán del Concordia tuvo que ver en el naufragio…
    Me has hecho reir con lo de recitar ciento y pico veces la Canción del Pirata. Ya tendrían cañones para dar y tomar y verían lunas en el horizonte de todos los colores.

    Muy original.

    Saludos

  9. Virtudes Torres Losa

    Listo para una tragicomedia.
    Se ve al capitán con la botella en mano de babor a estribor y no precisamente por las olas del mar.
    ¿Las botellas? un peligro público, nada de atrezzo como las de las películas del oeste.
    Suerte.Saludos.

  10. Mª Belén Mateos

    Divertido micro, lleno de ironía, botellas que se empeña en vaciar tu protagonista, juego de números, de palabras… En fin que lo tiene todo. Muy buen trabajo Luis, lo he pasado fenomenal leyéndote.
    Un abrazo

  11. Ángel Saiz Mora

    Muy bueno, Luis, de verdad, tan ocurrente como divertido, además de pleanemnte ajustado al tema del mes como unos guantes de cirujano, con ese juego numérico. Las batallas de Barakaldo son capaces de cualquier cosa.
    Ya he visto que te lo han dicho, pero a mí también me suena a podio.
    Un abrazo y suerte

  12. Qué BUENO, Luis! Yo, sólo en el primer párrafo ya vi un relato completo y redondo; pero sigues con los juegos numéricos, la mezcla de naufragios y los toques de humor…. y el resultado es sublime.
    Suerte y abrazos

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