Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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20. LAURELES DE DERROTA (M. Belén Mateos)

Cada cuatro años reinaba la calma entre el cielo y la tierra. Los dioses se adornaban con dorsales azulados y para los mortales un tono arena. A doscientos pasos entre ambos mundos se creaba una pista multifuncional para las competiciones: carreras de cuadrigas a base de fusta y riendas para ambas manos; salto de longitud, medida en la huella de un pie desnudo; lanzamiento de disco impulsado por el bíceps del pensamiento y jabalina con destino hacia el espacio de nadie.

Destreza y fuerza ante un coso entregado a la sangre del que no pudo ser derrotado en el campo de batalla. Complejas treguas camufladas entre eliminaciones olímpicas; severos jueces castigando el incumplimiento de las normas con el destierro y perennidad; en contraposición a la gloria y eternidad del que triunfa.

Apenas el eco del bramido del primer disparo oteaba el horizonte, cuando un haz de luz incandescente a la par que sombría, barrió todo ser del planeta y del Olimpo. Unas pocas coronas de laurel reposan en la alfombra a modo de tumba mientras, procedente del inframundo, una risa crepitante se declaraba vencedora indiscutible más allá de los tiempos.

37 Respuestas

  1. Jesús Garabato Rodríguez

    Nos haces ver, Mª Belén, como las disputas entre seres disímiles, aunque, seguramente, semejantes en su fondo, raramente llegan a algo plausible. Es como si, de cualquier forma, todos estuvieramos al albur de lo dictado por ¿algo? o alguién contra lo que la Humanidad poca cosa puede hacer. Un saludo.

    1. MªBelén

      Las disputas están en todos los tiempos y en todos los terrenales y etéreos espacios.
      La humanidad y la divinidad conviven en una contínua batalla olímpica o laureada.
      Unos desean ser eternos otros permanecer en ese estado de gloria y así has el fin de los tiempos.
      Gracias Jesús. Un abrazo.

    1. MªBelén

      Gracias Lorenzo.
      Lo mitológico a veces resulta tan mudando como la humanidad deseando esa eternidad que de momento le está vetada.
      Un beso grande.

  2. Con tu riqueza y maestría habitual nos muestras unos Juegos Olímpicos nada pacíficos entre rivales del cielo y la tierra. Y el triunfo del horror y la sinrazón, como un presagio que está ahí y no siempre queremos ver. Felicidades por tu original propuesta, tocaya, siempre me sorprendes por tu mezcla de delicadeza y fuerza. Muchos besos.

    1. MªBelén

      Toda la esencia del relato está en tus acertadas palabras.
      Ante una batalla olímpica o de otros mundos al final siempre vence ese lado oscuro que les incita a una rivalidad carente de sentido.
      Gracias mil tocaya mía.
      Un beso grande como un podium de oro.

  3. Ángel Saiz Mora

    Cada cuatro años se produce un acontecimiento de interés planetario, en el que unos seres imperfectos, aunque digan que están hechos a imagen y semejante de la divinidad, desafían sus límites hasta el punto de olvidar que son mortales, en un intento por alcanzar una gloria imperecedera, opuesta a su naturaleza efímera. Al final, el tiempo, que ya sabemos que quita o da razones, se encarga de cobrar su tributo, de hacer que todo afán se diluya en el olvido, de recordar que la gloria es vana, y que los dioses (así, con minúscula), no son sino una invención de los hombres para justificar lo que no entienden ni comprenderán nunca: el sentido de la vida, su propia fragilidad.
    A estas alturas ya debes saber lo que pienso de tus letras, pero reitero que es un gusto leerte, que tu escritura y sensibilidad pertenecen a otra dimensión.
    Un abrazo grande y fuerte, Belén. Suerte

    1. MªBelén

      La lucha entre seres endiosados y mortales que aspiran a serlo, siempre se ha cobrado victimas imperfectas en su empeño de perfección.
      Como siempre un comentario que en sí bien podría ser un relato de calidad con el agravante del cariño con que lo escribes.
      La mortalidad, lo efímero, lo finito… Quienes somos para decidir y cambiar para lo que fuimos creados…
      Gracias mil Ángel.
      Un abrazo impedecedero.

  4. J u a n P é r e z

    Mi parte tenebrosa, Queridísma Mª Belén, adora que le hayas dado protagonismo al Tártaro más allá de Estigia. En verdad, es lo que hay, y El Mal convive con nosotros, dando la cara o a lo tahúr.
    ¡Besos Saturnina Mía!

    1. MªBelén

      Así es querido Juan.
      El mal habita en cada rincón de la vida esperando un descuido para retarte, provocarte y lograr esa ira de la que se alimenta.
      Gracias. Un beso artista de la palabra.

    1. MªBelén

      Nunca se resuelven las rivalidades con Batallas, cuan equivocados estamos en ello.
      Gracias Calamanda, por leer siempre y estar tan atenta a todos.
      Un beso.

  5. Hola, Belén.

    Me fascinan las historias con aires legendarios, con esas figuras poéticas tan bien encajadas y con ese aire de ultratumba que aunque parezca un cambio de registro, no lo es.
    Me encanta el final del micro “una risa crepitante se declaraba vencedora indiscutible más allá de los tiempos”, qué buen cierre para una historia que se merece éxitos y laureles.

    Un abrazo grandísimo, querida Belén y que los Dioses te sean propicios porque te lo has ganado.

    1. MªBelén

      Las historias con aires de leyenda son gusto de las dos, crean misterio sin saber porqué, son magia, son irrealidad que deseas que se haga realidad y beber de ella. El más allá oscuro siempre está al acecho…
      Gracias mi preciosa Towi. Eres una amor de mujer.
      Mil besos.

  6. Hola, Mª Belén.
    El mal resulta vencedor final de una historia, como tú dices, más allá de los tiempos: original y muy bien narrada.
    Me gustaría ver, en una segunda parte, cómo se recupera el bien, que seguro que no ha sido aniquilado en su totalidad…
    ¡Mucha suerte!

    1. MªBelén

      Como un ave Fenix resurge seguro. El bien siempre tiene un laurel escondido con el que enfrentarse de manera eterna con el mal.
      Gracias Gabriel. Un abrazo grande.

  7. Como si de una narración mitológica se tratara, compones una historia entre dioses, hombres y demonios que condimentan perfectamente el ambiente de leyenda griega de un relato que atrapa y evidencia tu inherente naturaleza lírica.
    La imaginación siempre es atractiva, pero si además viene acompañada de esa forma de acariciar las palabras, sólo cabe sentarse y disfrutar.
    Enhorabuena, Mª Belén.
    Un beso.

    1. MªBelén

      Tus palabras son las que siempre atrapan, tanto a la hora de crear historias como al comentar. Tienes la capacidad de hacer tuyo el relato que cae en tus manos y hacer de ello una certera interpretación y una caricia a los ojos que leen lo escrito.
      Muchas gracias Antonio, disfruto siempre que te leo.
      Un lírico beso.

  8. MªBelén

    Cuando la ambición, el poder, la rivalidad se apodera del ser, es la oscuridad de Averno quien se aprovecha de esa debilidad y se hace con el triunfo de la batalla.
    Gracias Ana. Siempre tan atenta.
    Un beso grande.

  9. Me ha gustado mucho las descripciones y figuras que has utilizado y sobre todo dónde nos has ubicado y hacia dónde nos has hecho mirar con la resolución que le has dado. Tus relatos siempre tienen algo M°Belén. Mucha suerte !!

    1. MªBelén

      Muchas gracias Juan Antonio, ese “siempre tienen algo” es de lo más bonito que se puede decir, significa tanto…
      Un abrazo grande aromado de laurel.

  10. Margarita del Brezo

    ¡Unos Juegos Olímpicos entre el cielo y la tierra! ¡Y resulta vencedor el inframundo!
    Me has sorprendido muy gratamente, MªBelén.
    Un beso para una diosa de las letras. Y suerte.

    1. MªBelén

      La eterna rivalidad entre los mortales y los semidioses siempre es aprovechado por quien tiene menos que perder y mucho que ganar. Escondido en ese submundo espera la batalla para robar sus almas y declararse triunfador total.
      Muchas gracias Margarita.
      Un beso azulado para la diosa más bonita del universo de las letras.

  11. Salvador Esteve

    Medallas, alabanzas, todos queremos tocar el cielo, la vanidad de sentirnos dioses. Pero el tiempo deja sin sentido nuestro afán de ser los mejores, al alma de nada le sirve, esta se nutre de vida y de emociones. Genial relato, Mª Belén. Abrazos y feliz verano.

    1. MªBelén

      Genial es tu comentario Salvador. La vanidad nos pierde, el afán de conseguir esa divinidad aunque solo sea por un instante, esa lucha contra el tiempo y desear ser eternos…
      Muchas gracias. Feliz verano entre el mar y la arena.
      Un abrazo.

  12. María Rojas

    Un relato muy bien logrado, armónico y vencedor. La vida de los dioses, solo ellos pueden vivirla y la del diablo, ya se sabe.
    Felicidades y un abrazo de verano

    1. MªBelén

      Cada uno en su estado, en el que le ha tocado vivir, cada uno en esa eternidad, o efímera vida.
      No hay vencedores ni vencidos, la historia se escribe con reglones torcidos.
      Gracias María por un comentario tan acertado.
      Un beso bonita.

  13. Blanca

    Una bella historia con el cielo y la tierra de protagonista donde la mitología se hace mundana. El mal está siempre presente, aunque agazapado, esperando su oportunidad de actuar.
    Un beso

  14. No sé si llego a entenderlo de todo, desde luego los primeros párrafos presentan muy bien lo que debían ser las olimpiadas y todo lo que giraba alrededor. Que desde el Hades lleguen carcajadas no sé que quiere decir. Es como si el demonio se contentara del fin de las olimpiadas. No sé, pero me gusta. Suerte.

    1. MªBelén

      Gracias Javier.
      Al final siempre es la parte oscura la que gana cualquier batalla, cualquier juego que se planteen batallar dioses y humanos. Una risa venida del Averno para mostrar su poder y su victoria.

      Un beso grande.

  15. Unos juegos imposibles para buscar eternidad y gloria más allá de las hojas de laurel. Cuando las treguas complejas se rompen con un primer disparo, ya no puede resultar nada bueno. Excepto tus palabras y tu bella forma de narrar historias, con esa musicalidad que les dejas para que se muevan armoniosamente cuando las leemos.
    Un beso y un buen abrazo.
    Carme.

    1. MªBelén

      Ningún disparo puede presagiar nada bueno. Las batallas en el campo siempre traen vencedores y vencidos, pero no saben que quien gana siempre pierde a alguien en la lucha por conseguir laureles.
      Gracias M.Carme por tus dulces palabras y la musicalidad que ves en las mías.
      Un abrazo y un beso enorme rebonita.

  16. Una visión de las Olimpiadas en su aspecto mas crudo y competitivo visto desde sus orígenes. Me ha parecido una metáfora de la propia humanidad y su querer ser siempre los primeros y únicos poseedores de gloria y mando.
    Me parece un relato muy original y muy sabio en su contenido.
    Un beso.

    1. MªBelén

      Muchas gracias por tus palabras. Siempre hay que volver al origen para comprender la historia de la humanidad y la divinidad. Unos juegos en los que se disputan la gloria y termina en la más absoluta derrota ante la maldad. Es el sino de la vida.
      Un beso grande preciosa Asunción.

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