Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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12. LO DESCONOCIDO (Inés Z.)

A todos nos cuesta dejar nuestro lugar de origen. Abandonar ese sitio que nos mantiene seguros y confortables es difícil. No sabes cómo vas a sentirte en una tierra extraña. Por eso cuando llegué a la orilla de tus ojos deseaba que tus brazos me ofrecieran el refugio que buscaba; pero tú no me veías, y si lo hacías era para estimular tu deseo con algo que no podías tener.

Yo estaba lejos de mi mundo y solo deseaba establecerme entre los pliegues de tu cuerpo. Estaba confusa, entre un entorno conocido y algo diferente que me volvía loca. Llegar a un puerto que no es el tuyo a veces tiene sus desventajas: aceptar que te utilicen; que te miren sin verte; que te besen con deseo, pero sin amor.

Me hiciste sentir el hastío de ser una inmigrante en tu vida, así que decidí marcharme. Aquella noche me quedé a dos segundos de sucumbir al calor de tus manos, al sabor de tu lengua. Me hubiera gustado enlazar con mis piernas lo desconocido y estar estrechamente ligada a ti; pero me quedé al borde de tu boca. Asustada. Temblando. Y volví a mi origen.

27 Respuestas

  1. Jesús Garabato Rodríguez

    Hermoso y un tanto enigmático texto el que nos dejas. Nos muestras otro tipo de inmigrante, el que busca lo íntimo más que un nuevo espacio físico. Enhorabuena y suerte. Saludos, Inés.

  2. J u a n P é r e z

    ¡Atenta que suelto La Cometa! : Solo una campeona como vos, ha indicado tan apropiadamente que la clave de La Vida y evolucionar es alejarse de la zona de confort.¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Espléndida !!!!!!!!!!
    Con todo cariño, J u a n S i e m p r e C o m o M e l m o t h ….
    ¡¡¡E r r a b u n d o !!!

    1. Inés Z. López

      Y que difícil es alejarse de esa zona tan confortable, aburrida a veces, frustrante en ocasiones; pero donde nos sentimos seguros.
      Muchísimas gracias, Juan.
      Un fuerte abrazo!!!

  3. Martín Zurita

    Hola, Inés.
    Magnífico texto el tuyo. El temor a lo desconocido, una de las improntas más profundas de la condición humana humaniza a tu protagonista y la hace dudar. Está a punto de ceder, de acceder, de caer, de perderse pero decide seguir fiel a sus convicciones, de lo más loables por cierto. l gran Jesús tiene razón, tu emigrante busca más que un lugar, otro lugar, el amor. El AMOR, así, con mayúsculas, y un hombre mezquino consigue que se vuelva, que retorne a lo seguro, a lo conocido aun cuando mediocre.
    Formalmente tu texto está, a mi parecer, lleno de aciertos. Me encanta ese “origen” al final de la primera línea y en la última. Tu prosa linda con lo poético o mejor dicho se embebe en ello. “a la orilla de tus ojos”. Brazos-refugio. “Los pliegues de tu cuerpo”. “A un puerto que no es el tuyo”. “te miren sin verte”. “Una inmigrante en tu vida”. “calor de tus manos”. “sabor de tu lengua”. “al borde de tu boca”. “enlazar con mis piernas lo desconocido”. Te digo que te sale, si quieres, un poema redondo. Esta trabazón entre lo narrativo y lo poético da lugar a una atmósfera muy particular: la que tú has conseguido en el texto. Mi más alta enhorabuena acompañada de un par de besos, desde una actitud muy distante de la del coprotagonista de esta bella historia.

    1. Inés Z. López

      Gracias, Martín. Es cierto que así como lo has puesto parece un poema. Y es que ella quiere dotar de romanticismo una relación que solo es física. A todos y a todas nos gusta gustar, pero al final lo más importante es que te quieran.
      Dos besos para ti también.

  4. Ángel Saiz Mora

    Cualquier relación de pareja es un viaje a lo desconocido, puede salir bien o no, puede cambiar a medio o largo plazo. Una aventura sin garantías de éxito, pero que no dejamos de emprender, no en busca de una estabilidad económica, sino de llenar un vacío innato en el corazón. Tu protagonista ha emprendido el camino de regreso, pensará que con más pena que gloria, pero toda experiencia es válida.
    Un saludo, Inés. Suerte

    1. Inés Z. López

      Estoy contigo en que toda experiencia es válida. Cada persona es un mundo en el que desembarcas para intentar instalarte y encontrar tu sitio. En ocasiones es un mundo hostil, y entonces es mejor marcharse.
      Gracias, Ángel, un beso.

  5. María José Viz Blanco

    Tu protagonista, Inés, es valiente y ansía encontrar la felicidad, allá donde se encuentre. Te felicito por la manera en que lo has expresado.
    Un abrazo.

    1. Inés Z. López

      Gracias, María José. Yo creo que las personas a veces nos hacemos ilusiones con lo que no conocemos, hay que ir al lado hay en cuestión y vivir allí para darte cuenta de si es lo que quieres.
      Un abrazo

    1. Inés Z. López

      Lo comentas de forma perfecta, emigrar a una persona, a su mundo, y no sentirte integrada, es otra manera de estar fuera de tu hogar.
      Un abrazo, Luisa

  6. Cari Blázquez

    Caer y levantarse, para seguir cayendo todas las veces y volver a levantarse una más. Interesante proceso con el que much@s nos identificamos.
    Bien contado, y valiente protagonista. Enhorabuena por el relato.

    1. Inés Z. López

      Sí, es cierto, también hay que tener valor para dejar algo que no te conviene. Sobre todo en el amor, o en el deseo incluso.
      Gracias, Cari. Un abrazo.

  7. Salvador Esteve

    La emigración a la desnudez de los sentimientos sin escudo para el corazón te puede herir de muerte, pero toda experiencia vivida te hace más fuerte y al final no somos más que una suma de intentos de ser felices. Me ha encantado, Inés. Abrazos y suerte.

  8. Ton

    Enhorabuena Inés, por esta preciosa y excelente historia cargada de poesía. Me encanta ese “enlazar con mis piernas lo desconocido”. Muy bella tu prosa. Te deseo mucha suerte.
    Abrazos,
    Ton.

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