Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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42. lo que esconde su mirada

Veinte años desde las vacaciones en la playa con sus tíos y lo recuerda como si fuera ayer. Su regalo de Comunión.
En su mente está su marcha dando saltos con sus zapatos de charol y portando su inseparable muñeca peinada con trenzas, al igual que ella.
Ël, hermano de su padre y militar de profesión, estaba casado con una mujer que sufría por no tener hijos. Desde el principio fueron muy cariñosos, especialmente su tío quien la achuchaba con gran fuerza. Una tarde, mientras miraba por la ventana el baño de unos niños, la sorprendió por detrás. Sus manos empezaron a manosearla mientras se restregaba por su espalda. Angustiada le propinó un fuerte mordisco en la mano. A su mujer no le contó nada, pero cuando su padre vino a buscarla, mientras le mostraba la herida, le hizo saber que su hija era una salvaje, un auténtico monstruo, que le había mordido por el mero hecho de acariciar su pelo.
Recibió una fuerte reprimenda por parte de sus padres. Desde entonces, no soporta que la miren fijamente.

12 Respuestas

  1. Ton Pedraz

    El ser humano es sin duda el monstruo que mayor daño puede provocar a un semejante. Se retuercen las tripas al pensar que están ahí, más cerca de lo que podríamos sospechar. Que esos MONSTRUOS, sí existen.
    Mucha suerte.

  2. María José Escudero

    El abuso sexual infantil es devastador . Es un atentado contra la salud física y psíquica de los niños, y deja secuelas que no remiten con el paso del tiempo. Los niños temen contar esta experiencia tan traumática que es aún más horrible cuando el abuso proviene de alguién cercano que viola su confianza. Tremendo el tema que has elegido, María. Un monstruo, desgraciadamente, real y cotidiano en todos los paises y grupos sociales. Muchísima suerte y un beso.

  3. Ángel Saiz Mora

    Situaciones donde la monstruosidad alcanza su grado máximo, pues no termina en un oscuro episodio, sino que deja marcas para siempre, modos de actuar que parecen taras, cuando no son más que un escudo de autodefensa. Por otra parte, qué mordisco más bien dado.
    Un saludo, María. Suerte

  4. Beto Monte Ros

    Cierto es que algunos padres no toman las medidas para evitar que estos casos ocurran. Dura historia enmarcada en la realidad, suerte.
    Saludos.

  5. Reve Llyn

    Lo has narrado con una tranquilidad que aumenta -aún más si cabe- la monstruosidad del hecho que relatas.

    Bufffff…que de asimilar. Suerte.

  6. María Cotero

    En casos como el de esta historia es fundamental el amor y comprensión de los padres para que los niños superen el trauma que una experiencia de este tipo les produce. De lo contrario, cuando lleguen a la edad adulta serán personas inseguras y con niveles de autoestima por los suelos. Por desgracia “El hombre es lobo para el hombre” y no protege ni a sus propias crías.
    Gracias por vuestros comentarios. Un saludo

  7. María Cotero

    Bueno, he de añadir que todos lo padres no actúan así, que los hay protectores, incluso muy protectores, entre los que me incluyo, lo cual tampoco es bueno porque los hacemos un poco dependientes. En fin, como se suele decir, en el término medio está la virtud.
    No cabe duda que la comprensión y comunicación con los hijos es fundamental para su perfecto desarrollo como personas adultas.

  8. Blanca Oteiza

    María, buen relato. Está claro que el monstruo es el que finge haber sido atacado por el “monstruo”. Tema horrible el del abuso infantil.
    Un saludo

  9. Calamanda Nevado

    Maria, narras esta historia dentro de la normalidad de quien debe adaptarse a otra familia temporalmente, hasta que llega la tremenda desilusion, doble, de la niña. Bien contado. suerte y saludos

  10. salvador esteve

    María, tremenda situación, un monstruo que la acecha, y con la confianza hacia sus padres socavada es fácil que pierda la fe en sus semejantes. Muy bueno. Abrazos.

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