Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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102. Morriña (Barlon Mrando/Juan Fuente)

En el puerto de A Coruña el mar todavía duerme cuando el carguero “Hércules” comienza a desperezarse. Una moneda perdida se agazapa contra el suelo bajo cientos de pies que esperan para embarcar. Una patada fortuita la hace tambalearse: sale cruz. Miguel besa a sus niños, que lo miran desconcertados, sin saber si deben llorar. Luego observa a su mujer, en silencio: todas las palabras están dichas, añadir algo más es un lujo que no se pueden permitir. Mira alrededor y ve como numerosas familias se desmoronan igual que la suya, manchando las piedras del suelo de promesas inciertas. Qué duros estos destierros sin culpa ni sangre. Se pregunta si es preferible esta muerte lenta al frío del paredón.

El buque abandona el muelle lentamente, reacio, riñendo con la marea que baja y mirando atrás. Su corazón traquetea perturbado y suelta lagrimones mullidos y negros a través de su gruesa chimenea. No puede soportar marcharse, y esa misma tarde se suicida. Los pasajeros más afortunados perecen pronto, otros cargan sus angustias en otros navíos que acuden a socorrerlos.

Varios días después, el cadáver de Miguel aparece en la playa de Razo, desde donde se ve su casa.

37 Respuestas

  1. Además de estar muy bien escrito, de este relato me ha gustado, sobre todo, el ritmo, esa cadencia que le has imprimido, como de olas que van llegando mansamente a la orilla.

    La pena es que con esa mar tan reposada, el barco acabe naufragando.

    Saludos cordiales.

  2. Barlon Mrando

    Muchas gracias, Carlos. Sobre lo del naufrágio…un barco en el océano siempre es un objeto frágil, y puedes estar seguro de que no todos los barcos naufragan en tormentas.

    Abracísimos.

  3. Me has hecho sentir esa pena, esa desolación que has reflejado en todos los detalles de tu relato: el mar, la moneda, los que huyen y sus familias, y el propio barco. Lo has armonizado todo a la perfección para que tu relato cale hondo. Enhorabuena, me ha gustado muchísimo.

  4. Ton Pedraz

    Conozco muy bien lo que relatas, por mis manos han desfilado fotos que sirven como triste recuerdo a esa situación tan injusta como lo es el tener que abandonar la tierra en donde has nacido, vivo en esa ciudad y he estado en infinidad de ocasiones en el pantalán desde donde partían estos buques atestados de tristeza, y me imagino la soledad de Razo acogiendo ese cadáver. Hay una foto expuesta en la Casa de los peces que le encajaría como anillo al dedo a tu relato.
    Precioso, preciso y elegante. Me encanta.
    Te deseo mucha suerte. Ojalá llegue lejos.
    Ton.

  5. Rafa Heredero

    Un relato cargado de imágenes bellísimas (solo la de los lagrimones de la chimenea ya merece un premio) y de tristeza. Con cualquiera de ellas te quedas atrapado. Juntas ya es para nota. ¿Hace falta añadir algo más?
    Suerte y saludos.

  6. Ángel Saiz Mora

    Relato impecable de vivencias que durante muchos años han sido patrimonio común de esa hermosa tierra que tan bien conoces, testimonios de los que que sin duda te has nutrido, materia prima para este hermoso relato de duras separaciones obligadas, de esa nostalgia que no puede englobarse mejor que a través del término galaico del título.
    Un buen texto que evoca imágenes y sentimientos, por el que te felicito, al tiempo que aprovecho para enviarte un abrazo

    1. Lo de la emigración es parte de esta tierra, ciero es, pero está vez he intentado centrarme en una aún más dolorosa: el exilio. Gracias.

      Tu abrazo no me llegado bien, mándame otro.

      Abracísimos.

  7. La playa de Razo con su cadáver no es casualidad: realidad y fantasía perfectamente ensambladas. Tampoco es casualidad que te haya salido tan bien después de todo lo que has entrenado últimamente, 😉 ni que le encante a todos, especialmente a los que nos pilla cerca…

  8. Hola, Barlon, es un relato triste que capta muy bien la desolación que sienten los marineros lejos de sus familias. La última frase donde Miguel vuelve a su casa, aunque como cadáver eleva tu micro y lo hace muy bueno. Un abrazo, Sotirios.

    1. La intención primera de alguien que se marcha de ese modo es volver, volver, volver…Quizás tú no lo sepas, pero durante la guerra civil española, y después, mucha gente tuvo que huir al extranjero simplemente por su manera de pensar, o por que se sospechase de ello. Me alegra mucho que te haya gustado.

      Abracísimos.

  9. Vaya relatazo te has sacado de la chistera; me encanta sobre todo el final, a lo García Márquez con esos cadáveres que aparecen del mar. Lo de se ve su casa es una imagen brutal. Me ha llevado a ese mágico cuento del ahogado más hermoso del mundo (creo que se llamaba así), aunque la temática es un tanto diferente. ¡¡Bravo, Juan!!!

  10. Pues creo que he tenido suerte, la idea estaba en la cabeza, pero al ponerme a redactarla he tenido una hora mágica que me ha regalado el armazón del relato tó gonito. Muchas gracias por pasarte y comentar de manera tan estimulante.

    Abracísimos.

  11. Pues sí, muy duro el exilio y muy triste también, mucha nostalgia…
    En otros puertos los hay que no pudieron ni huir, no llegaba el barco y muchos ,directamente,se tiraron al mar.
    Un buen relato, Brando. Te felicito.
    Un abrazo.

  12. Suerte que te lo dije en persona, aunque no me creyeras. Qué bueno eres!! Señor Barlon, me voy embriagado de sensaciones estupendas al leer tu relato. Me parece de guardar y enmarcar, y estoy seguro que va a ser otro que va a dar más que guerra al jurado. Solo cabe darte las gracias por este regalo. Mucha suerte 🙂

    1. Cierto, lo dijiste, pero viniendo de ti, alguien que lo hace tan bien…Uno siempre es crítico consigo mismo y me resulta más fácil ver lo bueno en los demás. Muchísimas gracias a ti, por todas tus palabras, por estar en este lugar, por conocerte, por escribir.

      Abracísimos.

  13. Modes Lobato Marcos

    Barlon.
    Amigo…hermano…
    Creo recordar que en la comida norteña te comenté algo así como que actualmente estás pariendo tus mejores textos.
    Me alegra comprobar que la progresión ascendente no tiene visos de concluir (eres todo un Pantani sin drogaina, o con ella, que los titos Naseiro and Oubiña por ahí… Bueno, que me lío y luego sicarios malvados me rompen mis lindas piernas, y,… vaya, tú haz como que no has leído este cacho, y yo hago como que nunca lo escribí).
    Esto…decíamos ayer…
    Me alegra comprobar que la progresión ascendente no tiene visos de concluir.
    Los hallazgos poéticos son incontables en tu texto, y tranquilo, señor perfeccionista, se aprecia perfectamente que se trata de una historia de exiliados concentrada en una frase (es mejor una muerte lenta, que el frío paredón que le espera si se queda en España).
    Y ese trallazo final de enlazar su cadáver mecido por las olas volviendo a tierra, con la morriña que ya desde el instante de zarpar sentía en su alma…

    Mira, yo no sé si es un relato perfecto, básicamente porque la perfección siempre me ha parecido algo carente de emociones.
    Y el tuyo destila vida, pasión, ternura, poesía… en los pliegues de cada renglón.

    Sabes?
    Tu relato tiene alma.
    Tu relato es la hostia, chaval.

    Enhorabuena, amigo…hermano.

    1. Eres un exagerado, hermano. Pero me has dejado sin palabras, pero de verdad. No te voy a negar que creo haber dado unn pasito más, ni que me encuentro en un buen momento, lo que pasa es que estas cosas no suelen durar, son cíclicas. Eso sí, después de cada bajón viene el torrente. Muchísimas gracias, amigo, estás palabras viniendo de tí valen el doble, y aún diría más: el doble y una miaja.

      Superabracísimos.

  14. La Marca Amarilla

    Barlon!! Gracias por llamar Miguel al prota, La Marca no hubiera quedado tan bien!! 😉

    Me ha gustado mucho, la moneda salió cruz… La antesala del trágico final de la tragedia en sí … UF! Muy fuerte y muy bien narrado!!!

    Un saludo!

    1. Miguel, he pensado en ti más de lo que piensas. He imaginado al protagonista amarillo, como lo Simpsons. Y en casa los eleutrodomésticos eran de marca. Es un homenage en toda regla. Muchas gracias, compadre, por tus palabras.

      Abracísimos.

  15. La Señora Mis va a quedar gravada como punto de inflexión. Cada uno tiene su encanto, menos el Doctor, pero esta vieja me está haciendo muchos regalos. A ti es a quién más debo. Supergracísimas.

    Besísimos.

  16. María José Escudero

    Bellísima y triste historia . Gracias por sacarla del mar, por devolverla a su playa . La mar se ha tragado muchas historias de esa época y muchas otras esperan ser desenterradas de las cunetas. Enhorabuena y mucha suerte.

  17. Lola Pacheco

    Ese barco es como una gran ballena que todo lo traga: las vidas y las esperanzas. Poco tienen que decidir los humanos, que se juegan su destino a la cara de una moneda y ni siquiera hablan ni saben si deben llorar.
    Así lo veo yo, payo. Qué triste y que bello tu relato. Me ha encantao.
    Suerte y achuchones.
    Un abrazo.

  18. Salvador Esteve

    Barlon, hay personas que en su moneda solo está la cruz. Tu relato nos brinda bellísimas imágenes de sentimientos y emociones. Ya lo he comentado en varias ocasiones, no importa, lo repito, esta primera entrega de 2015 nos ha regalado relatos increíbles; el tuyo, que me ha encantado, es uno de ellos. El jurado lo tiene crudo. Abrazos y mucha suerte.
    ¡Ah, el final, genial!

  19. Antonia

    Esta vez te has lucido. Quiero decir que es precioso, ha salido el artista que llevas debajo de la camiseta y has llenado de metáforas poéticas este relato tan duro y triste. Espero que estés arribita. Un abrazo.

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