Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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NOV44. IDIOMA GARDENIO, de Miguel Ángel Cejudo López (La Marca Amarilla)

Pa” fue lo primero que dijo. Al escucharlo todos nos giramos hacia ella, sorprendidos. “Pa” volvió a decir y acto seguido juntó las sílabas soltando su primer “papá“. Nos miramos y gritamos de alegría. Yo estuve a punto de soltar una lágrima. Rosa, mi mujer, se abrazó con nuestra hija mayor, Margarita, y le dijo:
– Ves como con un poco de esfuerzo todos podemos aprender a hablar.
Esa tarde nuestra gardenia no dejó de repetir aquella primera palabra.

Pero con el tiempo acabamos pensando que todo había sido fruto de una casualidad. Las siguientes palabras que pronunció eran totalmente inventadas, o al menos no las entendíamos. Miramos si el abono procedía de algún país exótico o si las simientes eran foráneas para intentar identificar el idioma, pero sin óptimo resultado. Buscamos en la red un sinfín de traductores, también cualquier información sobre casos parecidos, pero todo fue estéril.

Lo más positivo de todo este fenómeno es que ahora en casa hemos aprendido un nuevo idioma y lo hablamos con nuestra gardenia.

65 Respuestas

  1. Seguro que lo primero que aprendieron fueron los tacos. Un relato ameno, fresco y original, parece mío. Mucha suerte, amigo.

    “Dos gardenias para tííííí…con ellas quiero decir: te quiero, te adoro, mi vidaaaaaaa…. ponle toda tu atención porque son tu corazón y el míííííííiíío…”

    Abracísimos.

  2. Si canta boleros ya es lo más de lo más. Yo por si acaso me compro un geranio que el andalú lo entiendo.
    Muy bonito y con su mensaje, entender a los demás es ponerse en su piel, o en su tallo, o en su lugar. Así, los jardines son más frondosos y alegres.
    Suerte y abrazo.

  3. Me gusta tu surrealista y original historia con la invención no solo de una palabra, sino con la de un idioma al completo, y además muy bien llevada. Tuvo suerte esa gardenia de caer en una familia tan florida. (Yo conocí a una familia que tuvo cuatro hijas y un hijo, todas ellas con nombre de flor, pero nunca supimos por qué a él no lo llamaron Jacinto o Narciso.)
    No sé decirte suerte y saludos en gardenio, pero si lo supiera te lo diría encantado.

  4. Pues al final esta familia tuvo suerte, tengo entendido que las gardenias no son muy parlanchinas, pero ésta, toda una maestra enseñando un nuevo idioma, eso es establecer vínculos que no está nada mal.
    Miguel Ángel, me ha gustado mucho.
    Un saludo.
    María Elena

  5. Hola, Miguel Ángel.

    Fíjate que pensaba que era una niña…
    El relato es delicioso. Me encantaría poder hablar el lenguaje de esa gardenia y que me contara cómo ve ella las cosas desde su maceta.

    Te felicito porque, para mí, es uno de los mejores cuentos de este mes, junto con el sensualísimo de mi querida Esther Gómez…
    Besos y muchísima suerte.

  6. Sería maravilloso comunicarse con las gardenias, con las rosas, con los claveles…, con los animales y con todo ser viviente del mundo. Implicaría manejar muchos registros y ampliar nuestra mente.
    El relato me ha parecido muy agradable, lleno de simpatía y empatía.
    Mucha suerte y un abrazo, Miguel Ángel.

  7. Quizás deberíamos hablar más idiomas, quien pueda, Miguel Ángel, yo solo castellano y extremeño y regular. He intentado otros, pero siempre me han echado de la clase por desestabilizar al resto. Me han dejado plantado como a tu gardenia.
    Me gustó.
    Suerte y un abrazo

    1. ¡Si te contara, Miguel Ángel! Tu minificción me ha traído un recuerdo de esos que aún me alimentan el ánima. En tiempos, un profesor mío del lejano bachillerato que decía ser una reencarnación de un poeta del Islam, nos traía a clase plantas echadas a perder para que con la motivación de nuestro optimismo, reviviera o se enjaezara de nuevo. ¡Que me aspen, varias las vimos salir adelante en sucesivas sesiones!

      ¡Basta de batallitas! Tu creación es buena y muy lírica. Considérame afín a los “gardenioparladores” Con eso está todo dicho.

      Y para acabar, mil gracias por tus palabras con mucha chispa en mi texto frenopático y ufológico. Sí, soy muy de Los Beatles, y muy cercano a la locura sobre todo de Ringo Starr…of course…”Alone on a Hill”..

      J u a n P é r e z D í a z . ¡ ¡ Sí ! ! !

  8. Estupendo planteamiento, Miguel Ángel, trasladarnos a un ámbito de flora viva. Te ha faltado el nombre del padre. Me he imaginado ese jardín de flores parlantes. También me gusta lo que de integrador de razas hay en tu relato. Suerte a fin de mes y visita la publicidad (©Vilapu), jeje

  9. Como te he comentado en mi agradecimiento a tu comentario, precioso relato éste tuyo. A los que disfrutamos escribiendo, más o menos, nos encanta inventar palabras, idiomas nuevos y grandes diccionarios enteros. ¡Chapeau por este nuevo gardenio! Un saludo, o como se diría en gardenio, “t flaplev”

  10. Yo había oído que hablarle a las plantas favorece su crecimiento. Pero que sea la planta la que hable, me parece una genialidad. Tiene un punto subrrealista y divertido. Pero además el relato está lleno de pequeños detalles: los nombres de la mujer y la hija, la preocupación por si el abono o las semillas eran extranjeros,… un conjunto de pequeñas cosas que hacen que el relato sea redondo.
    Original y muy trabajada idea. Felicidades.

  11. Miguel Ángel, muy simpático tu relato, je, je…
    Me ha gustado ese juego al despiste del principio, con el posible bebé, y luego cómo entras directamente, con total verosimilitud a narrar la relación con la gardenia… hala… como si fuera lo más normal del mundo!!! Me ha parecido muy original!!!

    Enhorabuena y te deso mucha suerte
    Un saludo
    Marta

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