Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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OCT166. ÓRBITAS, de Rosa Molina López

Decidí aparecerme para congelar su felicidad con mi frío de fantasma, pero siempre llegaba cuando mi mujer iniciaba sus orgasmos. Y ahí, mirándoles gozar, como un pasmarote, comprendí sus razones para mi asesinato y lo que siempre había sido para ella: un pobre hombre con rutinas de contable.

Deseché mi inútil venganza y me elevé. Atravesé nubes, auroras boreales y descubrí que las galaxias son poderosos espíritus rodeados por legiones de adeptos. Durante un tiempo gravité en la sabia inercia de la gran galaxia Sócrates. Más tarde, floté en la Cervantes. Pero al fin, tras conocer otros soles de dudoso linaje y alternar con planetas brutos y sin brillo, me convencí de la necesidad de fortalecer mi núcleo hasta desprender mi propia luz, potente, intensa, viajera que, acaso un día, llegara hasta la Tierra y le hiciera a mi mujer gracia y compañía.

17 Respuestas

  1. Un ángel de las galaxias es lo que es ese ente. Querer volver a hacer gracia y compañía a la “gozadora asesina”, es ser buenazo de narices.Yo que él me iría a la galaxia de las estrellas, que ahí si hay brillo. De las de Hollywood digo, y la mujer que se apañe como pueda, que recursos no le faltan.
    Abrazo, Rosa.

  2. La esposa no se merece tantas atenciones como dice el final, que siga viajando. ¡Qué micro más grande, Rosa, qué metáfora más laborada! Lo de Sócrates y Cervantes sin embargo, no sé, ¿profundidad? No la necesita el micro.
    Un abrazo

    1. Susana, no era profundidad, eran ejemplos. Temí que no quedara claro lo que era una galaxia, por eso lo de Sócrates. Siempre me pasa: por un lado temo ser pesada, por otro ser confusa. En cualquier caso te agradezco tus comentarios, me gusta aprender. Un fuerte abrazo y gracias.

  3. Un relato muy original, desde un tema trillado, como este de los asesinatos, das una dimensión de imágenes preciosas, ese vuelo ascendiendo por planetas y galaxias. Muy bonito y muy visual.
    Felicidades.

  4. Tu micro, como el protagonista, se va elevando poco a poco. Las imágenes del segundo párrafo son preciosas y, desde luego, inesperadas. Lo único que no me convence que al final esté pensando en hacerle compañía a la persona que lo asesinó. Suerte y besos.

    1. Te confieso que imaginé all pobre hombre arreglando las lentes del Hubble para que los terrícolas conociéramos lo que es una galaxia, porque en definitiva, sus lentes miopes son nuestros ojos en el espacio, pero se me hizo lioso, largo, espeso… Uf! Le devolví a la tierra como un haz de luz enamorado. Te agradezco mucho tu comentario. Un abrazo.

  5. Rosa querida! me gusta muchísimo tu cuento, mucho. En pocas y bellas palabras pudiste explicar lo que es el karma, lo mágico que es para uno mismo perdonar, y lo que es verdaderamente “elevarse”. ¿publicaste aquí algo más? hace 2 días que conozco éste blog y todavía no se muy bien navegar por estos lares…

    1. Hola, gracias por tu comentario y bienvenida a este blog, tu casa literaria a partir de ahora, espero, como lo es mía. Navega y sumérgete por los meses y temas, verás qué imaginación y cuánto talento. Espero leerte pronto, así que anímate, merece la pena intentarlo. Un abrazo.

  6. Muy original tu relato, Rosa, con ese enamorado tan especial. Quizá si algún día su mujer se da cuenta de la verdadera luz que le hace compañía, la estrella se habrá apagado, como sucede con la luz de muchas de las estrellas reales que nos llega a nosotros.
    Saludos y un abrazo.

    1. Gracias por tu comentario, Rafa y tienes toda la razón, pero ya en la tierra, era un amor imposible porque él era un ser demasiado apagado para ella. A ver si consigue encontrar este planeta, porque cuando ves las fotos del Hubble y aprecias el verdadero tamaño del universo, ¡uf, qué vértigo! Un abrazo.

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