Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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OCT23. ENSAYO DE UN SUICIDIO, de Héctor Hernández

Hoy es el día esperado. Altura: 3,500 pies y en ascenso; clima inmejorable: el sol corona desde el cenit al inmenso tapiz azul decorado con ramilletes límpidos. Ayer realizó su último salto
obligatorio con instructor. Pero ahora, por primera vez, lo hará él solo, tal y como lo había deseado. Mientras se abre la puerta del aeroplano, concentra todo su ser para el lance triunfal que ejecutará enseguida: experimentará la sacudida de adrenalina que brinda una caída libre, luego le seguirá la sensación inigualable de vaciedad y, entonces, dará inicio su interpretación. ¡Ah, si tan solo los demás pudieran apreciar la belleza de sus actos! A medida que caiga, los rostros que alguna vez tuvo entre sus manos serán emulados por el suyo propio con una maestría atroz: rostros de desesperación, de agonía, rostros descompuestos por el terror de saber que en cuestión de segundos terminará todo. Pero, sabedor de su arte, dejará para el final, para cuando consiga cortar la última correa y su cuerpo esté a punto de despedazarse en tierra, el mejor de todos: la calma y benignidad en los ojos de su última víctima serán dignos de un colofón apoteósico como el que siempre imaginó.

6 Respuestas

    1. Hola Gloria, ni lo uno ni lo otro. Es más bien el sueño realizado de un asesino que decide terminar con su vida para cerrar con broche de oro lo que ha sido su “obra”.

      Saludos y gracias por tu comentario.
      HH

  1. Hola Héctor, quizás el título despiste un poco, tuve que leerlo varias veces y al final lo he entendido, pero lo del ensayo de un suicidio deja abierta la duda de si finalmente llega a morirse, al menos a mi me pasó la primera vez que lo leí.
    Luego comprendí todo: que según bajaba cayéndose iba viendo y sintiendo en su cuerpo(expresión de la cara, etc) lo mismo que vió en sus víctimas cuando las asesinaba. Al final, cuando está cerca del suelo recuerda los ojos y la mirada de su última víctima, y deja esa expresión para ese momento final.
    Espero haberlo entendido como tú querías expresarlo, si no es así, corrígeme por favor.
    Esa sensación en el vacío sabiendo que vas a morir tiene que ser horrible, en cambio él que era un asesino la siente como algo dulce, merecido también, como un broche de oro a su currículum de asesinatos.

    un abrazo
    Rosa

    Suerte!!!

    1. Hola Rosa, le has dado al clavo, francamente mejor no lo pude yo haber expresado. Y lo del título quizá es un poco en el sentido de que previamente había “ensayado” lo que sería su salto triunfal… o algo así.

      Un abrazo para ti también, mucho éxito y gracias por tu comentario.
      HH

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