Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

59. Olimpiavidas (Blanca Oteiza)

5 de agosto, me preparo para las olimpiadas. Me levanto con los cantos de los pájaros y los cohetes anunciando las dianas, toca escuchar misa en honor de la patrona, hoy es el día grande de las fiestas de la ciudad. Tras la eucaristía marcho corriendo a desayunar con los amigos que me esperan en un bar cercano. Con el sabor del chocolate en la garganta salgo veloz a la ofrenda floral en la catedral con mis nietos ataviados con su traje típico. Tras unos vinos y los bailes de gigantes y cabezudos, nos sentamos a la mesa. No hay tiempo para la siesta, la corrida espera sobre la arena. Unas cervezas vespertinas y los bailables en el kiosco de la plaza. La cena de bocadillo en la terraza de un vecino.
Con los fuegos artificiales adornando el cielo y la música de verbena de fondo decido irme a casa esquivando una carrera de obstáculos. Ya en la cama me doy cuenta que han comenzado las olimpiadas y no he podido disfrutar ni un minuto de ellas frente al televisor, aunque pensándolo bien, no he parado de correr la maratón mientras juego un día más al deporte de la vida.

22 Respuestas

  1. Jesús Garabato Rodríguez

    Nos muestras lo cansado que puede ser el disfrute de un día de fiesta en cualquier pueblo español. Y eso que tu personaje, aparentemente, no ha levantado y vestido niños, dado desayunos, hecho la comida, lavado cacharros… Enhorabuena y suerte. Un saludo.

    1. Blanca

      Gracias por tu comentario Jesús. Un día cualquiera puede resultar agotador y a contra reloj muchas veces. durante las fiestas en pueblos y ciudades no se está exento de esa carrera que nos marcamos queriendo abarcar con mucho.
      Un abrazo

  2. Qué bueno, Blanca.
    Nos metes a VIVIR y DISFRUTAR una auténtica maratón llena de familia y amigos, de diversión y emoción, para luego, en el desenlace, hacer una comparativa como espectador de un gran acontecimiento (pero solo como espectador!!!).
    Buena disyuntiva la que nos propones.
    ¿Qué elegir?
    Personalmente, coincido con el protagonista de tu relato: prefiero VIVIR algo pequeño, antes que OBSERVAR un gran acontecimiento.

    Un abrazoooo

    1. Blanca

      Gra cias Amparo,
      Yo también prefiero disfrutar de los pequeños acontecimientos diarios de la vida acompañado de los seres queridos que sentarte frente al televisor a observar la vida de los demás.
      Un abrazo

  3. Blanca

    Muchas gracias Ana,
    Mañana comienzan las fiestas en mi ciudad y será algo parecido a la maratón del protagonista. Son días para disfrutar con la familia y amigos.
    Cuando se tiene hijos el día a día es una contra reloj constante.
    Gracias de nuevo, celebro que te gusten mis ilustraciones.
    Un beso y felices vacaciones.

  4. MªBelén

    Cuando se oye el petardo de salida o campanada, a las fiestas, es una carrera continua para participar en todas las actividades que se presentan. El premio pasarlo mejor que las anteriores.
    Nos has traído de forma estupenda recuerdos de aquellos días y que ahora solo en ocasiones disfrutamos.
    Buena olimpiada de letras Blanca.
    Un beso compi. Mucha suerte.

    1. Blanca

      Muchas gracias Mª Belén, lo has explicado muy bien. Las fiestas siempre se intentan disfrutar, aunque se van adaptando a la época o circunstancias de la vida (juventud, con niños, vejez…)
      Un beso guapa.

  5. Hola, Blanca.
    Unas olinpiadas diferentes, pero agotadoras y divertidas como las auténticas. La vida es un poco así, una carrera diaria con sus saltos de obstáculos y sus testigos entregados a tiempo o no.
    Muy chulo, guapa.
    Besazos.

    1. Blanca

      JAvier, gracias por comentar. Fíjate que yo lo había escrito pensando en un protagonista masculino, pero también puede ser la abuela.
      Un abrazo

  6. María José Escudero

    Esta abuela sabe muy bien que el ritmo de la vida es una auténtica Olimpiada donde lo importante es participar, y ella lo hace con mucha intensidad. Mucha suerte y un abrazo.

  7. Salvador Esteve

    Cierto, la gran olimpiada es vivir. En las fiestas, con más adrenalina y alegría (no creo que sea doping), se saltan los obstáculos con más energía si cabe. Original relato, Blanca. Abrazos.

Dejar una respuesta