Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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71. PROMESA DE ESPUMA (towanda)

Cayo le prometió que recorrerían el mundo en un velero que él mismo armaría…

Una mañana de primavera el Helena zarpó. Calma chicha. Suave viento de popa. Jornadas que no hacían presagiar que, súbitamente, el cielo enlutara voceando truenos sin clemencia. El viento bramó furioso alimentando una voraz tormenta. Plegaron velas. El agua anegó la cubierta quebrando el mástil. Un desafortunado bandazo a babor precipitó el barco de proa, sumergiéndolo en un furioso océano…

Llueve. Una mujer entra en una cafetería. Viste de negro. Llama su atención un anciano distraído con palillos y servilletas. Le resulta familiar el modo de coger la taza, su olor a maderas o esa forma de colocarse las gafas. Piensa en otra persona y sonríe. Ha cesado de llover; se marcha. Al salir, roza con su abrigo el brazo del hombre que percibe una brisa como de sal. Eleva los ojos. Apenas avista una figura oscura alejándose. Nota una punzada en el pecho. Aplasta su canoa de palillos. Se cubre el rostro y rompe a llorar…

Jamás han abandonado su memoria, pero la culpa, la pena y la imagen de Helena, engullida por lenguas de espuma, le asfixian, con más saña, los días de tormenta.

67 Respuestas

  1. Juan Antonio

    Le has dado la vuelta a la historia con ese juego de personajes y de recuerdos que se cruzan y te despistan hasta el final. Me parece un relato muy bien construido, trabajado, repasado y corregido. Me gusta mucho la historia y cómo la has explicado. Escribes precioso Towanda. Mucha suerte.

    1. Hola, Juan Antonio.

      ¡Vaya!, muchas gracias.
      Me alegro mucho porque me ha dado mucha guerra este micro. No terminaba de encajar lo que quería decir y lo que quería dejar abierto a la imaginación… Ojalá, lo haya conseguido.

      Un besobrazo grande, de los de fin de semana.

  2. ¡Vaya una marinera estás hecha! “Calma chicha” curiosa expresión, gracias por descubrírmela.
    Qué decirte Towanda, que me has sorprendido una vez más, que cada trabajo nuevo, te superas.
    ¡Precioso!
    Un beso reina.

  3. Salvador Esteve

    Towanda, dura vida de melancolía y pena la del protagonista. La identidad de la mujer hace disparar la imaginación del lector. Preciosa historia. Me ha gustado mucho. Abrazos.

    1. Hola, Salvador.

      Creo que es una forma durísima de vivir cuando los recuerdos por alguien perdido te ahogan.
      La identidad de la mujer, y me alegro que lo menciones, es precisamente para lo que tú dices.

      Gracias por tu comentario.
      Unos abrazos.

  4. Qué bonito, Towanda, casi me haces llorar. Las descripciones marinas, tan precisas, tan gráficas, me han hecho navegar contigo y con tus personajes. Me he enamorado de tu relato, en serio. El premio que te mereces lo he recibido yo, tan solo con poder leerlo.
    Un besazo de mar.

    1. Hola, Fernando.

      Me alegro mucho, no por lo de casi hacerte llorar (o un poco, también), de que las palabras te hayan sugerido gráficamente otros escenarios…
      Tu comentario es, en si mismo, un premio.

      Gracias.
      Besazos de vuelta y feliz finde.

  5. El relato es precioso y muy sensorial. Nos sumerge en el mismo océano con las olas de tus palabras remando con las sensaciones que emanan de tus líneas. Y dejas un remolino final abierto para quién quiera zambullirse con su propia interpretación. Enhorabuena.

    1. Hola, Loren.

      Y tu comentario es casi un poema por lo bonito que hablas.
      Me reconforta mucho saber que te ha gustado y que ese final abierto no te resulte un mal final.
      Gracias, Loren.

      Un abrazo.

  6. Virtudes Torres

    Towi:
    Bonito y triste relato.
    Los recuerdos, y los acontecimientos a veces se unen para mortificar más a la persona que los padece.
    Y el mar siempre ahí, adueñándose de personas y sentimientos.
    Besos.

  7. Hola, Virtudes.

    Muy triste, amiguita. La pena, los remordimientos o la culpa son malos compañeros para ser feliz.
    Gracias por comentar. Eres un solete.

    Un beso, pero grande.

  8. Esperanza Tirado Jiménez

    Precioso el título. La historia es muy triste pero me ha encantado. Intercalar frases largas con frases cortas de dos palabras le da un ritmo particular.
    Casi se notan esos los olores marinos.
    Y esa imagen del anciano llorando y aplastando su barco de palillos es un 10.
    Enhorabuena y suerte.

    1. Hola, Esperanza.
      Pues sí que es una historia triste, sí, pero es que a mí las tormentas solo me sugieren dramas.
      Me alegro que te haya llegado el olor a mar, a sal…
      Gracias, bonita.
      Unos besos.

  9. Ángel Saiz Mora

    El mar como paraíso que puede darnos mucho, que al igual que la vida, en un momento puede dar un zarpazo y tornarse infierno.
    Un hombre impregnado de esa atracción que ejerce el agua salada, que tiene el corazón sin duda dividido porque le fascina y siente odio al mismo tiempo hacia aquel que le ha sustraído lo que más quería, que le hace sentirse culpable por haber querido recorrer el mundo en un velero, que no le da una segunda oportunidad de armar otra embarcación.
    Igual me equivoco, pero la figura de la mujer ha de ser su amada desaparecida, una imagen que en realidad sólo está ya en su memoria.
    Un relato muy trabajado y bellamente escrito, que al leerlo parece tener como fondo sonidos de gaviota y vaivén de olas.
    Ni que decir tiene que me ha parecido una gozada.
    Saludos.

    1. Hola, Ángel.

      Me dejas sin palabras. Efectivamente, odio y amor al mar confluyen en una misma persona. Un mar que no le dio una nueva oportunidad para armar otro barco; un mar que se llevó sus sueños y a su amada… ¿o no?

      La figura de la mujer de negro, que tan solo ve un momento como una sombra, dices que ha de ser su amada y me gusta esa interpretación. Podría ser su amada que se apareciera los días de tormenta; no te digo yo que no.

      Muchas gracias porque ha sido un gustazo leerte.
      Besazos.

  10. Es un bonito relato de amor y de promesas no cumplidas por culpa de la tormenta. Creo que ambos personajes lograron salvarse del hundimiento del Helena aunque cada uno cree que el otro murió. Muchos años después se ven en ese bar, no se reconocen pero mutuamente se provocan que vuelvan los recuerdos. Esto es lo que me sugiere la parte que deja a la libre interpretación. Me gusta, suerte Towanda.

    Saludos.

    1. Hola, Beto.

      Me gusta mucho que pienses que ambos personajes lograron salvarse del naufragio, aunque cada uno piense que el otro murió. Pasado el tiempo se reencuentran, pero aunque no se reconocen… cada uno despierta en el otro algo sobradamente conocido. Es una muy buena interpretación.
      Gracias, Beto.
      Un besazo.

  11. calamanda

    Towanda, da gusto leer tu cuento. ESa atmosfera marinera, los personajes intuyendose, y la forma de contarlo, le dan calidad. Abrazos y saludos

    1. Hola, Calamanda.

      Vaya, ¡gracias, guapa!
      Me he leído varios artículos sobre barcos y vientos para poder introducir los términos, que yo soy de tierra adentro y para montar en barco debo chutarme una Biodramina.
      Gracias, bonita.
      Unos besos.

  12. El sabor a sal se siente en cada frase. La vida de los marinos siempre expuesta a los caprichos del mar. Vida y muerte y esa tormenta interior que desde aquel fatídico día atenaza a tu protagonista. Felicidades Towanda. Mucha suerte y besos.

  13. Blanca Oteiza

    Precioso relato Towanda.
    Me ha gustado mucho la historia llena de añoranzas. Has descrito muy bien la escena, la mujer, el hombre con sus barquitos…
    Un abrazo

    1. Hola, Soti.

      Muchas gracias, bonito.
      No te vayas a creer que yo las conocía, que no, he tenido que acudir a diversos artículos para colocarlas en el sitio preciso.
      Unos besos.

  14. Muy bien ambientada a historia y con unos términos marinos que parece que seas una avezada marinera.Es triste vivir cuando otro perdió su vida estando tu delante si poder hacer nada.
    Besos y suerte .
    Puri

  15. Izaskun

    Hola Towi!
    Me ha gustado mucho el micro, por su vocabulario acertado y por su final abierto. Yo me quedo con la interpretación de que son los mismos personajes que zarparon en el Helena, pero que no se reconocen años después, aunque les resulten familiares algunos rasgos o acciones del otro. Te ha quedado muy visual, sobre todo el anciano. Mucha suerte, guapetona.

  16. Esther Gomez

    Hola Towanda! Cada día te superas más, me gusto mucho este relato de precioso titulo y maravilloso contenido, que decirte lo mejor de lo mejor.
    Mucha suerte y Felicidades
    Un beso grande grande guapetona

    1. Hola, Esther.

      Jajajaja, gracias, Esther.
      Superarme?, creo que tod@s cada vez lo intentamos ir haciendo un poquito mejor. Esto engancha, ¿a que sí?

      Unos besos y gracias.

      PD: Ah, a mí también me faltan horas al día para hacer todo lo que quiero hacer. No te preocupes, que te entiendo.

  17. Me ha encantado el relato y los interrogantes que plantea. No cabe duda de que los dos personajes están muy ligados al mar y si no han compartido historia, sí se sienten atraídos mutuamente, hay algún lazo que comparten. Enhorabuena, Towanda. Suerte y un abrazo.

  18. Llevo unos cuantos días sin pasar por aquí y vaya sorpresita nos dejas.
    Qué mezcla de personajes tan bien hirbanados!. Towanda, es precioso este relato con ese navegar por los mares, la vida de un bar y los recuerdos que remueven las entrañas. Ese viejo, la mujer enlutada, los palillos y el barco, son tan visuales. Me ha gustado no mucho, sino muchísimo. Felicidades y mucha suerte!!
    Besicos muchos.

    1. Hola, Nani.
      Andamos todas y todos sin tiempo para nada, lo sé, me pasa lo mismo.
      Gracias por tu comentario tan bonito. Es cierto que los recuerdos mueven las entrañas…

      Unos besos, pero muy grandes.

  19. Modes Lobato Marcos

    Y si en realidad no se conocen de nada?
    Y si él es un borrachín de bar, que hace figuras con palillos para combatir su principio
    de Parkinson?
    Y si ella es una triste mujer a la que su cita de Meetic acaba de dar plantón?
    Pero no.
    Como la patente de los relatos tristes la tengo yo, quiero pensar que segundos después él sale del bar en su búsqueda, y la llama por su nombre, y ella se gira, y en ese instante ambos descubren que se salvaron, y que la salada herida comienza a cicatrizar.
    Y ella se refleja en sus ojos marinos, y sonríe, y llora, y vuelve a sonreír, y vuelve a llorar de alegría.
    Y así toda la tarde y noche, mientras hacen el amor y él la mira pidiéndole que no se vaya nunca mas.
    Y no se va.
    Y…
    Sí. Me gusta tanto tu relato abierto que me apetece entregarles un futuro juntos.
    Y en la calle ya ha dejado de llover…

    Un besazo sincero, Towy.

    1. Hola, Modes.

      Podría ser ese borrachín de bar que se topa de bruces con una chica a la que acaban de dar plantón; claro que sí, eso era, jajajaja.

      Me encanta ese final que les has ofrecido cuando él sale del bar… Estás hecho un romántico de tomo y lomo y visionario para los finales felices, ¿y por qué no?

      Gracias, Modes, eres un solete.

      Besos.

  20. De tan bonito que es tu relato, haces que los compis lo estrujen para sacar el jugo que lleva. Para mi es triste, pero Modes le pone al anciano a hacer el amor, imagino que con viagra y al final dice que no se va. Normal.
    Ay, que romántico estoy.
    Un beso

    1. Modes Lobato Marcos

      Ni Viagra, ni ciripolen, ni milongas.

      Deberíais haber conocido a mi abuelo.
      Cuentan en el poblado que zumbaba
      como un cañón.

    2. Hola, Epi.

      Es que Modes es un sentimental, ya lo sabes tú mejor que yo.
      Os habéis puesto de un romántico que pá qué.
      Me alegro mucho que te haya gustado.

      Modes, a lo mejor llevas en la genética esos cañones de tu abuelo, ¿quién sabe?

      Besos, chicos.

        1. Aurora Royo

          Yo había pensado, viendo tu comentario, que estos dos que deben de rondar los doscientos años sumando todos, si como tu dices se ponían a hacer el amor “toda la noche”, entre idas y venidas… si que iban a dar lugar a un final triste. Y va Epi y lo arregla con boticas, aunque ahora que lo pienso… eso tampoco es garantía de final feliz, no?

          Abrazo.

  21. Me gusta tu propuesta, Towanda. Una mezcla de género realista y fantástico que me deja como lector con la duda de si la mujer es un espíritu o la propia Helena que se salvó. Muy bien situados los detalles: vocear truenos, olor a maderas, brisa de sal, canoa de palillos. Este espero que llegue a buen puerto y el año que viene te acerques por Santander.

    1. Hola, Ximens.

      Gracias, rebonito.
      A ver si me puedo escapar algún año a Santander que, desde niña, en el siglo pasado, no he vuelto.
      Un besazo y ya puedes dar recuerdos y besos a tod@s como te encargué.

  22. Hola To, por fin saco un minuto para comentarte. Me gusta este giro poético que vas dando a tus relatos. Me recordaste a ese marinero en tierra de Alberti, bueno por lo lejos que estamos del mar y lo bien que lo has descrito.
    Bueno que me lio, yo creo que este mes tienes muchas posibilidades, así que voy a ir pensando a lo que me vas a invitar.
    Besitos.

  23. Raquel Ferrero

    Bueno, Towi, que calladito tenías tu espíritu marinero, si pareces de Cádiz, chiquilla. Me encantan las historias marineras y tú has conseguido emocionarme. Estoy con Modes, la historia se merece un final feliz, y con Asun, ese giro poético te sienta fenomenal. Besazos salados.Muack.

    1. Hola, Raquel.

      Sí que lo tenía calladito, tanto que ni yo misma me conocía este espíritu. Jajajaja, soy casi de Cai.

      Como la historia merece un final feliz habrá que dárselo en algún momento.
      Yo también creo que lo tuvieron, no con ciripolen y viagra como dicen por ahí, pero seguro que lo tuvieron.

      Besos, guapa.
      Muaaak.

  24. María Elena Sánchez Álvarez

    Hola Towanda, de tu mano he viajado con tus estupendas descripciones en tu velero. Triste relato por lo que pudo haber sido y no fue. El mar te da y te quita, se dice que es traicionero, pero es inmenso y evocador.
    Ahí queda la duda de quién será ella. Prefiero pensar en un final feliz y que ambos construyan esa canoa, de palillos, y naveguen juntos.
    Nunca es tarde…¿verdad?
    Te felicito Towanda, me ha encantado.
    Muchos besos y te deseo mucha suerte.

    1. Hola, María Elena.

      Así es el mar: te da y te quita (¡qué bonito y qué triste!).
      Queda la duda de quíén será ella, pero como tú quieres un final feliz imagina que ella es Helena y que…
      A tu disposición lo dejo.
      Muchos besos y muchas gracias.

  25. Qué tendrá el mar, Towi, que enamora, que arrebata, que destruye y atrae…Yo creo que de algún modo se conocían. Esa promesa de espuma, que bien suena, hasta me ha hecho pensar en unas cañitas. Precioso y sentimental. Un besote guapa.

    1. Hola, Eva.

      Eso digo yo, ¿qué tendrá el mar?
      Estoy contigo en que se conocían, es mucho más bonito pensarlo así.
      Gracias y unos besos con espuma, aunque sea de cerveza (a mí es que no me gusta la cerveza, soy más de Coca-cola).

  26. Hola, el mar es uno de mis temas preferidos…cada paisaje con mar es un mundo aparte.
    Me parece que este relato nos introduce en esa espuma que esconde tantas contradicciones: lo bueno y lo malo.

    Un saludo
    Rosa

    1. Hola, Rosa.

      Me alegro de que te guste el mar. Lo cierto es que tiene tantos paisajes diferentes que es capaz de evocar cientos de historias.
      Gracias por venir y comentar.
      Besos.

  27. Un gran relato Townada, muy trabajado en el lenguaje y en la historia, narrada en dos tiempos y que nos deja varios interrogantes. Me gustan estos finales abiertos.
    Suerte y saludos

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