Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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77. REBELDES CON CAUSA (Rafa Olivares)

A todos nos ha ocurrido. Sin embargo, nunca se habla de ello ni se conoce denuncia al respecto. Pero el hecho es ¿dónde diantre se meten los calcetines que misteriosamente desaparecen después de haberlos echado a lavar?
Al descubrir la ausencia, se suele mirar en el fondo de la lavadora. Revisión infructuosa. Luego, se rastrea el trayecto entre la máquina y el cesto de la ropa sucia, quizás se cayó durante el traslado. Comprobación inútil. Después, se ojea la canasta de mimbre por si alguna hebra los hubiera retenido. Tampoco nada. Finalmente, se guarda al sobreviviente en espera de que pueda aparecer su pareja. No hay noticias de que ocurriera jamás.
Un equipo de científicos y parasicólogos ya está investigando el caso. Han descubierto que el fenómeno, curiosamente, no se produce en zonas pobres de Asia y África y que estas prendas presentan gran sensibilidad a la alienación, por lo que solo ejemplares con complejo de Narciso son inmunes al ansia de escapar. Se supone que emigran en busca de compartir su vida con compañeros de distintos colores, diseños y texturas con los que desarrollar su propia personalidad.
La resolución de este enigma que atribula a la humanidad está próxima.

28 Respuestas

  1. 😀 😀 😀 Acabas de solucionarme la vida: ya puedo, por fin, deshacerme de ese ramillete de calcetines sueltos (un decir, porque los tengo amarraditos, no vaya a ser que se extravíen…). El atadijo crece (siempre), lo cambio de lugar, lo reviso, lo odio…, pero nunca me atrevo a tirarlo, por si las moscas…
    Muy original manera de enfocar el tema.

    1. Claro, Los políticos no se ocupan de las cosas importantes y así nos va. Puedes desacerte tranquilamente de los abandonados, sus parejas no aparecerán nunca. A ver si lo parasicólogos…
      Gracias, Edita.
      Un beso.

  2. Me encantaron, RAFA, esas medias tuyas, alienadas, alienígenas y rebeldes. Acabás de develar un misterio que me tuvo intrigada toda la vida 😉
    La próxima vez que una media se me quede guacha (= sin compañera) en el cajón, no me voy a preocupar, al contrario… 😉

    Un beso grande,
    Mariángeles

    1. ¡Hala! Desageraoooooooooooo. Ayer se te vio muy puesto en el vídeo. A ver cuándo te animas y te conocemos presencialmente, si no tu existencia se convertirá en una leyenda, como la de los calcetines.
      Un abrazo, Lorenzo.

  3. Martín Zurita

    Hola, Rafael.
    Gran texto el tuyo. Esa suerte de instrucciones para encontrar el impar calcetín y la guarda y custodia del parejo para que la dupla se complete, oculta toda una metáfora, imagen, epifanía, de lo que en sí conlleva la migración y, con la mixtura, en lo que el mundo para bien o para mal se ha convertido. Ya se ha dicho, el peor defecto es el exceso de virtud. Particularmente, me hubiera gustado aún más el relato si te hubieras comido la explicación hipotética “Se supone que emigran en busca…” Es perfectamente deducible para un lector de imaginación media, yo mismo, capaz de completar la historia por vía de conclusión y es como todo, ya lo sabemos, un simple punto de vista crítico. Con todo y con eso, enhorabuena. Un abrazote.

    1. Siempre es de agradecer lectores que, como tú, exprimen todo el jugo a un relato. Agradezco tu observación; quizás me dejé llevar por la necesidad de meter por alguna parte la palabra que constituye el tema de la convocatoria para que quedara clara la asociación.
      Fue un placer conocerte el sábado.
      Un abrazo, Martín.

  4. Ángel Saiz Mora

    O sea, que estas piezas de tela, que creemos tan sumisas y a nuestro servicio, resultan ser unas rebeldes, siempre inconformistas, pues nunca aceptan al compañero que les viene de serie, tan semejante que es un alma gemela, cuando otros muchos se pasan la vida buscándole. La suyo es la promiscuidad, andar sus propios caminos, que de eso saben mucho, y dirigirse a otras lavadoras y tendederos donde encontrar a alguien diferente. Tú has dado con la clave de este gran enigma de la Humanidad y a mí se me ha ocurrido una idea empresarial para solucionar este problema milenario: que los pares, de fábrica, vengan siempre con tonos distintos, así no tendrán que emigrar. Si te parece, vamos al 50×100, o mejor no, tú eres el único artífice de otro buen producto de tu factoría, con el marchamo de original y simpático.
    Te mando un abrazo fuerte, Rafa, y aprovecho para decirte que el sábado estuviste brillante. Suerte

    1. Buena idea, la tuya, para la resolución del problema. Yo había pensado en otra, que a partir de ahora los pares de calcetines lleven tres unidades. ¿Pares de tres? ¿Esto es un oxímoron -lo que sea que signifique oxímoron-?
      Gracias, Ángel. Zalamerooooooooooo!

  5. Jesús Garabato Rodríguez

    Bueno, lo de que no se conoce denuncia podríamos matizarlo. ¿Hay álguien al que su mujer, marido, madre, hijo o lo que sea no le haya echado la culpa por alguna de esas desapariciones calcetinescas? Esperemos que esa proclamada resolución a tan gran misterio realmente lo sea y no una añagaza de los poderes públicos para tenernos calladitos y espectantes. Enhorabuena, Rafa. Saludos y suerte.

    1. Me refería al tipo de denuncias que se hacen para resolver el caso, es decir, para cobrar el seguro. Las que no salen del ámbito familiar solo conducen a la frustración. Confiemos en los poderes públicos, ahora que tenemos a Trump.
      Gracias, Jesús. Abrazo.

  6. J u a n P é r e z

    ¡ D o n R a f a e l ! Gustome con verdadera locura y todo lo expresado me resulta familiar, sobre todo el recipiente de la ropa sucia que siempre, siempre, siempre, es de mimbre. Pero por encima de todo es el buen humor que está sembrado en tus párrafos. Estos misterios rutinarios, son los que hacen La Existencia llevadera y sana.
    ¡Felices Fiestas, Muchacho!
    Post Scriptum, : Como siempre, compartir algo contigo, ha resultado indescriptible, y solo aguardo a contar “Hasta El Infinito y Más Allá” con Tu Amistad.
    Atentamente Tuyo,
    J u a n , ” M a d r i l e ñ o ” P é r e z .

    1. La ropa sucia y el mimbre son consustanciales, no existiría la una sin el otro y viceversa. Por supuesto, mi amistad, por siempre, es de su Piedra Angular de Sillería de la Concatedral.
      Una hemorragia de placer cada vez que coincidimos. Ya son dos en el marcador e irán en aumento ad infinitum.
      Abrazos al Caballero de la Palabra Precisa.

  7. Tengo que reconocer, Rafa, que conocer el tema del mes me condiciona la lectura. Si lo ignoro, me encuentro un relato que es simpático inicialmente que toma un giro inesperado e incompresible al nombrar África y Asia. Eso me hace reflexionar y pensar que el cuento va más allá, que el primer párrafo no habla de calcetines sino de la sospechosa desaparición de niños y refugiados una vez que llegan a Europa, pero sigo sin entender plenamente la segunda parte, lo del narcisimo. En fin, problema mío, seguro.
    Si por el contrario soy consciente del tema del mes, leo la primera parte preguntándome adonde me quiere llevar el autor, y al leer la segunda parte me pierdo en el mensaje. En conclusión, que me quedo fuera. Voy a ver que dicen los comentarios. Sigo sin ver la metáfora.

    1. Amigo Ximens, sI necesita explicación es que no está bien contando. Ta anticipo que no tiene doble fondo ni clave secreta, en tan simple como se presenta. La referencias a zonas pobres de África y Asia trata de aludir a comunidades o tribus donde no se usan calcetines y mucho menos lavadoras, de ahí la inexistencia del problema entre ellas. La alusión al narcisismo pretende transmitir que los calcetines con ese complejo se sienten muy cómodos de tener alguien idéntico al lado, como si fuera un espejo, por lo que carecen de ansia de escapar.
      Sí, es cierto, el tema de la emigración lo toca por los pelos pero he pensado en los miembros del Jurado, que teniéndose que leer todos los relatos pueden acabar cansados y aburridos de pateras, refugiados y penalidades, por más que los haya excelentes sobre esa materia. He querido refrescarles un poco el ánimo.
      Gracias, Javier y un abrazo.

  8. Me encanta tu micro Rafa, al igual que Ángel, te has decantado por lo animoso. Al haber tantos de lo otro, la verdad es que se agradece.
    Me lo he pasado muy bien. Gracias por el buen ratito.
    Un abrazo.

  9. María

    Querido Rafa, ayer me decía que debía pedirte ese magnífico relato de los calcetines porque, al igual que Edita, me sorprendí anudando el medio centenar de impares que tengo sin atreverme a tirar… No te ha podido quedar mejor para este tema que casi inevitablemente lleva al dolor, pero no a ti, mi querido amigo, no a ti. Me voy a la cama con una gran sonrisa… me encantó leerlo otra vez… además lo has puesto en doscientas palabras de manera magistral ¡como siempre! Felicidades, amigo querido. ¡Te quedó estupendo! Yo sigo seca… no me sale nada… Un abrazo enorme y ¡Felices fiestas! Te quiero mucho!!!

    1. Sabía que lo reconocerías. Además de comprimir he incorporado algo de lo aprendido en estos años y lo he sacado del reducido grupo de clase. La ocasión lo merecía. Anímate que aún hay tiempo.
      Mucha felicidad con los tuyos en estos días y siempre. Besos.

  10. Pues me ha encantado, otra forma de ver ese enigma tan generalizado ¿A quién no le faltan unos cuántos compañeros? Jaja, es que al leerlo no podía por menos que pensar en las broncas de mi madre con mi hijo y la gran bolsa de calcetines solteros. Bolsa que ya creo que mandaremos a paseo, bueno, o no, voy a esperar un poco a ver si nos adelantas algo sobre la resolución del enigma, quedé intrigada.

    Muy divertido, mucha suerte con él. Y ¡Felices Fiestas!

  11. María José Viz Blanco

    Rafa, tocas un tema muy delicado y candente: la desaparición de calcetines dejando su par solo y abandonado… Ya sabemos que esa no es la lectura correcta pero, por lo pronto, el tratamiento que haces de un tema muy serio, utilizando para ello la ironía (que suele acompañarte a menudo, dicho sea de paso), me parece genial.
    Un abrazo.

    1. Un tema perpetuo que forma parte del decálogo de los grandes misterios por resolver. Desde luego, no se puede hablar de emigraciones sin hacer referencia a las de los calcetines. La conferencia o el debate estarían incompletos.
      Gracias, María Josė.
      Un abrazo.

  12. Calcetines migrantes, ¿quién no los conoce? Si al menos marchasen en parejas, pero no, siempre se escabulle uno del par, dejando al otro solo a la espera de una carta ¿Quizás? Me ha parecido muy original.
    Un abrazo.

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