Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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77. Relevo (Blanca Oteiza)

Agotado, descansa sobre las letras que se funden en un baile con sus sueños. Revolotean las frases dando vida a personajes que diseñan sus propias historias.
Los cantos de los pájaros al otro lado de la ventana anuncian que el nuevo día está llegando. El sol comienza a aclarar el cielo por occidente, tiñéndolo de naranja y rosáceo.
Esta vez el escritor no despierta, atrapado en su propio relato adormecido en letras. En su lugar, del manuscrito salen brujas, caballeros, hadas, huérfanos, nobles, mendigos y asesinos que dan sepultura literaria al escribano de fantasías ahogado en sus propias aguas.

16 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    Un texto en el que, en ausencia del escritor, sus propias frases se combinan para crear personajes que dan descanso a un “escribano de fantasías” que lo necesita; ellos ya tienen suficiente vida propia.
    Un relato lleno de magia y muy acorde con el tema del bimestre.
    Un abrazo, Blanca. Suerte

    1. Blanca Oteiza

      Gracias Ángel, el escritor deja que los personajes sigan la obra que él comienza.
      Escribano de fantasías e historias infinitas que no terminan nunca mientras los personajes sigan relevando el trabajo.
      Un abrazo

  2. Margarita del Brezo

    Cuando la imaginación muere, los personajes toman el relevo. ¿Será ahora el escritor el que lea sus historias?
    Un saludo, Blanca

    1. Blanca Oteiza

      Buena pregunta Margarita. Quíen sabe, quizás el escritor pase a ser el que lee y disfrute de las historias creadas por sus personajes.
      Gracias por comentar.

  3. Martín Zurita

    Hola, Blanca.
    Un texto tirando a breve pero rotundo y aromoso. Huele a fatiga. Qué imagen tan potente aquella con la que inicias el relato. Los personajes han tomado el relevo, cobrado vida propia y enterrado al escritor en ese inmenso piélago, toda una sopa de letras. Sería muy ventajoso para los escritores eso, que los personajes se convirtieran en autores y desplegasen su fantasía contenida. Me encanta tu propuesta. Un beso.

    1. Blanca Oteiza

      Gracias Martín.
      Cuando el escritor se agota de tanto escribir, sería bueno que sus propios personajes le ayudaran a continuar la obra.
      Un abrazo

  4. El escritor descansa en sus sueños mientras sus personajes cobran vida, ya está hecho, se entregó a su obra y ahora ellos deciden su destino.
    Me llama la atención ese sol asomando por occidente, aunque en la literatura todo es posible.
    Excelente!
    Un abrazo y suerte.

    1. Blanca Oteiza

      Gracias Moli. Exacto, el escritor abandonado en el sueño profundo, relevando su creación a sus propias criaturas literarias.
      Respecto al sol, te diré que en un principio lo escribí por error el occidente, y después pensé no corregirlo, porque como dices, en la literatura de los sueños, todo es posible!
      Muchas gracias. Un abrazo

  5. Jesús Garabato Rodríguez

    Suerte del autor dormido o muerto que consigue que sus personajes prosigan a su propio albedrío fuera de su mente. Me ha gustado mucho tu poético, enigmático y, para mí, un tanto sobrecogedor relato. Suerte y un saludo, Blanca.

    1. Blanca Oteiza

      Gracias Jesús,
      Cuando escribí el relato, fue con la intención de la muerte del autor. Dando paso a unos personajes que tras la muerte de quién los ha creado siguen vivos en la mente de todos los lectores generación tras generación. Es así como reconocemos a Pinocho, Aníbal Lecter, o Blancanieves, pero muchas veces el autor se nos escapa.
      De todas formas, el escritor de mi relato también puede estar dormido para no sobrecogerte tanto. El lector también puede sacar sus propias conclusiones.
      Un saludo

    1. Blanca Oteiza

      Gracias Calamanda.
      La ilusión del escritor es que sus personajes sobrevivan y cuenten su propia historia incluso cuando ya no exista quien les dió la vida.

  6. Antes de pasar a mejor vida tu escribano nos deja sus personajes. Muy bien escogido ese título que encierra la esencia del micro, sencillo y maravillosamente narrado.
    Un abrazo, Blanca.

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