Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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21. Sánchez

Al principio no había nada. Cuando los primeros Sánchez llegaron animosos hasta allí, lo que hallaron no fue sino barro y alimañas, pero con esfuerzo lograron arrancarles a los campos modestos frutos que luego fueron pródigos y sustanciosos. Después manó el agua, nacieron niños, se allanaron los caminos y las plazas. Esa prosperidad bien merecida atrajo a otros de fuera que comieron de la abundancia de los generosos Sánchez, bebieron de sus manantiales, bailaron en sus fiestas y criaron una descendencia acomodada y pedigüeña.

Entonces, los recelosos Sánchez, acudiendo a su pasado, decidieron exterminar a los forasteros y a su descendencia, y los caminos, las plazas y las casas se poblaron de odio, y los campos se encharcaron con una sangre impura ajena a la de los engreídos Sánchez.

La primera cosecha tras la guerra dio frutos jugosos, pero Sánchez VIII previó el final de su viciada estirpe y, con las manos vacías, decidió abandonar su tierra maldita, su casa manchada, su herencia infesta.

Lejos de allí tendría que mostrarse humilde y refrescar un marchito linaje de odio condenado al olvido y ser como al principio, nada.

64 Respuestas

    1. Sánchez es todo aquel que crece, se multiplica y acaba encerrándose en sí mismo y temiendo a los que se aercan a las lindes de su huerto… Pero Sánchez es también quien rompe con la monstruosa endogamia.
      Un saludo
      JM

  1. Eduardo Iáñez

    Juan Manuel, tu relato ha suscitado en mí resonancias legendarias, casi míticas. Ese “Sánchez” me ha retrotraído a los mitos castellanos, a una edad legendaria, de formación; me ha traído sugerencias machadianas, de esa “Tierra de Alvargonzález” tan parecida a aquella por la que luchan tus Sánchez; y, a través de ellas (ya lo han dicho por aquí), rememoraciones bíblicas, cainitas, que tú eludes para volver al principio… Solo que en el principio no
    había nada: al menos, nos ofreces las esperanza de recomenzar. Gracias por ello.
    Y enhorabuena por el trabajo en el plano ideológico (tan denostado) de tu relato. Me ha parecido muy interesante.
    Saludos.

  2. Carles Quílez

    Interesante tránsito de la nada a la nada, a través de una saga que, a su vez, evoluciona, de la animosidad al odio. Buen relato, JM.
    Saludos.

  3. Estupendo, Juan Manuel. ¿Algún mensaje escondido con lo de “Sánchez”? (je,je)
    Al principio no había nada, y la soberbia engendró odio, y el poder sangre y otra vez llegó la nada. Pero para eso…. ¡ un ciclo de 8 generaciones! la Biblia en 187 palabras de redacción fácil y de una soltura envidiable. Felicidades.

    1. Bueno, además de ser el apellido de mi familia y probablemente la única herencia que recibiré de ella, es un ejemplo de cómo cualquiera, del hombre de la calle al hombre al magnate, se encierra en atavismos inexplicables para defenderse de las amenazas que él mismo ha inventado por miedo.
      ¿Octavo? Bueno, la séptima generación de los Buendía fue devorada…
      Un saludo
      JM

  4. Una curva perfecta de cero a cero, de nada a nada, que engloba una historia autolimitante. Lo malo es cuando los Pérez o los Martínez de turno se empeñan en no ver la realidad y en vez de multiplicarse por cero tratan de perpetuarse por los siglos de los siglos. Amén.
    Un saludo de García a Sánchez (interferencia fugaz entre dos curvas)

  5. Yolanda

    Muy logrado, Sánchez, Pérez, Álvarez… todos caben en tu historia, ahora los Sánchez sois únicos eh, a ver quién os gana imaginando y creando historias como esta.
    Ya lo han dicho todo por ahí arriba, así que, sólo me queda dejarte mi aplauso y un abrazo fuerte.

  6. Salvador Esteve

    Juan M., qué bien nos has contado esa transmutación de cero a la decadencia de ese linaje predestinado a resurgir con sabia renovada. Me ha encantado. Abrazos.

  7. Mª Belén Mateos

    Genial relato Juan. Quien lleva en la sangre la lucha, de la nada sacará un todo. Pero esta vez que tenga más cuidado con los pedigüeños.
    un abrazo

  8. La Marca Amarilla

    JM, un gran relato donde nos describes muy bien la historia de cualquier comunidad o linaje. Vamos, muy humana. Al principio no había nada, NO! Habían alimañas!!! jejeje

    Un saludo!

  9. Quizás estos Sánchez no se mezclaron con las personas y los apellidos adecuados y acabó siendo lo más parecido a un bucle infernal de corrupción y ambición por tener más de lo que se merecen y nadie les puso en su sitio.
    Abrazos amigo.

    1. Hay Sánchez que se sienten únicos, pese a su apellido, y así se enfrentan a todo el mundo, llenos de forasteros. Y los hay que huyen de esa actitud mezquina, pero deben marcharse, y mejor para ellos.
      Un saludo, maestro Montesinos.
      JM

  10. Ángel Saiz Mora

    Primero fue el Big-Bang, luego todo empezó con un Sánchez y si ha de terminar terminará con otro, seguro, aunque también podría haber sido un González, un García, o un Buendía, el hombre al final es igual en todas partes y en cualquier época, como bien se trasluce en tu fantástico relato.
    Un saludo y suerte

  11. Virtudes Torres Losa

    Tal vez esos Sánchez no mezclaron su sangre con Pérez, Gómez, etc…
    y ya se sabe lo que puede pasar con la consanguinidad…
    Un desastre. Mejor empezar de nuevo.De cero.
    Saludos, J. M. Sánchez.

  12. Qué bien lo cuentas. Y así ha sido casi siempre. Estás tierras se poblaron de negros venidos de África y mira como los tratamos ahora. Vivo en una comunidad de propietarios que hemos decidido cerrar la finca con una valla. Hace tiempo, cuando éramos jóvenes cantábamos “a desalambrar”. Suerte.

  13. Impactante micro. Por desgracia los seres humanos no queremos compartir especialmente cuando lo consideramos nuestro. Muy bien escrito, amigo, Juan Manuel, y la final me gusta es mejor empezar de nuevo. Un abrazo, Sotirios.

  14. María Cotero

    Desde que surgió la propiedad privada se acabó la paz en la Tierra. Por un metro cuadrado un hombre puede matar a su hermano. Buen relato. Suerte.

  15. silvia ginesta

    Te felicito por la buena estima en que te tienen tus compañeros de letras. El relato es impactante, pues al usar tu apellido te muestras como lo que dices que los Sánchez fueron, espero que con tanto tiempo pasado, hayan recapacitado. No me ha gustado mucho, porque si bien la vida es así, qué lindo es usar las letras para que la miseria quede, por un rato, dormida.
    Suerte y hasta la próxima.

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