Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

SEP103. MASCARÓN DE PROA, de María Elejoste Larrucea (Mel)

El sanguinario capitán Morgan jamás sintió piedad. Tras el abordaje y saqueo del galeón capturado, los hombres fueron pasados por la quilla hasta morir. Las mujeres, ultrajadas, heridas, arrojadas al océano pasto de los tiburones. Sólo quedó una niña pequeña a quien incluso las leyes piratas respetaban. Pero no Morgan. Ordenó atarla con cabos a la proa, a la suerte de la espuma de mar.
El rey Neptuno, conmovido por la crueldad pirata, acudió en su auxilio pero fue tarde. Desató entonces su furia arremolinando los mares, engullendo madera y sangre. La marea sólo devolvió a tierra el cadáver infantil cuajado de algas y estrellas de mar, mortaja regalo de las profundidades.
El Dios Eolo, ofendido por la ruptura del pacto de no interferencia, exigió como tributo a la más pequeña de las hijas del rey del mar. Desde entonces, los hombres tallan mujeres amuleto en la proa de los navíos, y los delfines siguen eternamente patrullando las olas, por si ella regresa.

67 Respuestas

    1. Micromito suena bien!!, a ver si esta semana te vuelvo a abrir la puerta, ja ja… me gusta eso que apuntas de la didáctica final, me gusta que los relatos además de contar, enseñen algo, o remuevan conciencias.

  1. Siempre está bien revisar la mitología con nuevas versiones y nuevos personajes. Morgan y Neptuno son condimentos que, lejos de ser incompatibles, crean una salsa jugosa.
    Un saludo
    Juan M
    juanmanuelsanchezmoreno.blogspot.com

  2. Hola Mel:
    ¿Sabes? mientras leía tu fantástico relato me ha venido a la imaginación la canción de Mecano “Ana y Miguel”.
    El mar enamorado en este caso de la niña, las olas, las algas… dramático y precioso.
    Claro que no es de extrañar, ya que todo lo que leo que sale de tus manos es precioso.
    Por cierto, hoy he leído tu micro antología de ” Porciones…” y lo dicho anteriormente, PRECIOSO.
    Un abrazo.

  3. Acaba de leer el relato de Begonia y ahora esto. La verdad vaya nivel que tiene este concurso. María no sé qué decirte me dejaste anonadado tengo que cerrar la boca por si acaso entra una mosca. Bravo, bravo, bravo. Seguro que está entre los elegidos. Un fuerte abrazo amiga, Sotirios.

  4. Mel, te estás profesionalizando, hija. Admirables las leyendas que te inventas y lo bien que las diseñas. Esta la cuentas por ahí y seguro que se la creen. Vas a más, sin duda, y yo te sigo por tierra y mar, no te pierdo de vista.
    Un abrazo.

    1. Ja ja Susana, gracias!!: A ver si vas a tener que seguirme por aire que estoy volando con vuestros comentarios. Me ha hecho gracia lo de profesionalizando, no sé, últimamente me cuesta más escribir, estoy vaga, con decirte que aun no he escrito el de la quedada… Más abrazos

    2. Humm, antes los mensajes iban en botella al capricho de las corrientes del rey Neptuno, quizás el 28, en la época del plástico, vuelen cuentos en globos de colores, quien sabe por donde le dará el aire a Eolo, quien sabe…
      Llevar tirachinas por si las moscas??

  5. Así que es por eso por lo que los barcos llevan esas figuras femeninas en sus proas. En serio, Mel una bonita manera de contarlo , de enrolarnos a todos en un barco por el ancho mar, y con piratas nada mas ni nada menos, y si no es por eso el motivo de esas señoritas, bien podía serlo, tal y como tu lo cuentas, tan creíble.

    Besos y nos vemos por la ria, con faldita o mallitas. .

    1. je je, los mascarones de proa existen desde hace siglos… casi siempre como amuletos. Los vikingos para asustar y ahuyentar a los monstruos marinos, por eso tallaban ellos también monstruos. Los antiguos fenicios y cartaginenses ponían dioses para que les diesen su protección. En la época pirata había de todo… hoy en día seguimos igual. Los coches llevan cada uno su logo por ejemplo. Quien sabe cuando comenzó su leyenda…
      Nos vemos, mientras no sea con paraguas…

  6. Muy bonita Mel, una historia con mucha imaginación, aunque terrorífica, como el dios de los vientos, no sabía que se las gastaba tan duras…
    Ésta, alcanzará este mes, un puesto digno… así lo deseo.
    Suerte
    Rosy

  7. Una leyenda muy bonita e imaginativa que toca todo nuestro imaginario marino: delfines, piratas, dioses, mascarones…Cuando lo leí acababa de ver una peli antigua: “Viento en las velas” aunque ahí la niña era peor que el pirata.
    Eres buena, nena.

  8. No has dejado títere con cabeza. Has creado un maremágnum de olas, vendavales, asesinatos y atrocidades varias. Pero todo ello con muy buen ritmo, creando imágenes y suavizándolo a ratos con palabras que sugieren belleza y ternura. Preciosa la imagen de la niña con algas y estrellas de mar. Te has merecido el honor de ser nombrada capitana de tu barco y llevarlo al buen puerto que te mereces, acompañada de delfines y amuletos de la suerte. Un abrazo marino.

    1. eso, eso Antonia, todo a la cockelera. Me alegra que aprecies el ritmo, se me hacía complicado mezclar brutalidad con la compasión del rey Neptuno. Y sí, como se dice “soy el dueño de mi destino, soy el capitán de mi alma”.
      Abrazos marinos y terrestres (terrenales vamos)

  9. Mel, cierto, hemos coincidido en mascarones. Es que son muy sugerentes, ahí en la proa cortando la brisa y el mar. Tu relato mitológico con piratas y delfines es muy imaginativo. Un honor compartir imaginaciones.

  10. Mel, otra de tus historias para recordar. Ves (ya te decía el mes pasado o no sé cuándo) lo bien que te sabes desenvolver en los relatos de leyendas… Lo has vuelto a confirmar. Y veo además que te has decidido a escribir un cuento sobre barcos. Pues, eso, que no te ha salido nada mal.
    Abrazos y suerte a fin de mes.

Dejar una respuesta