Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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80. SOLO VEINTICINCO PALABRAS (Javier Puchades)

El doctor realiza la autopsia a los cadáveres que le ha llevado Manuel. Mientras tanto, él permanece en un rincón de la sala. Sentado en el suelo intenta escribir una carta, pero casi no puede plasmar ni una letra. Sus manos se encuentran ateridas de frío, ya que apenas están cubiertas por unos zarrapastrosos guantes que le arrancó a un compañero, que por desgracia ya no los necesitará más.

Como cada mes, comienza la misiva de la misma manera: “María, te quiero. Estas letras y contemplar tu ajada fotografía son mi única compañía. Solo me mantiene con vida pensar que puedas leerme. Añoro ver balancearse tus pies sobre…”. Entonces, como siempre, detiene su escritura y empieza a contar palabras: “Una, dos, tres… veinticuatro y veinticinco.” Sabe que está prohibido excederse de esa cantidad si quiere que llegue a su destino.

Cuando el médico termina de desmembrar los cuerpos y, mientras realiza las últimas anotaciones en su libreta, le dice a Manuel: “¡Imbécil! ¡Español de mierda! Recoge todo y deshazte de esta basura. Y cuando termines, al salir, cierra bien la puerta del pabellón. No soporto los sollozos, ni el olor a carne quemada de esos judíos.”

9 Respuestas

  1. Este relato está dedicado a los prisioneros republicanos españoles de Mauthausen.
    Su título “SOLO VEINTICINCO PALABRAS” viene dado porque algunos supervivientes de dicho campo narraron que si escribían alguna carta esta no podía sobrepasar las 25 palabras si querían que fuese enviada.

  2. Javier, un relato brutal. Estremece desde la primera línea y según vamos avanzando descubrimos la terrible situación que vive el protagonista, pero es al llegar al final cuando nos damos cuenta del infierno en el que está el protagonista.
    Lo has contado con mucha sensibilidad, pero la dureza de la historia explota ante nuestros ojos.
    ¡Enhorabuena, Javier y mucha suerte!
    Besos muy muy apretados.

  3. María José Escudero

    Los nazis consideraban al resto de los humanos infrahombres y los trataban con una crueldad que sobrecoge. Los deportados españoles padecieron también las mayores vejaciones como refleja tu sobrecogedor relato que bien describe esa terrible página de la historia. Un saludo y mucha suerte.

  4. Mientras se ejecutan las atrocidades de los campos de exterminio nazis, Manuel sobrevive de milagro, con el recuerdo de María. Todo el amor y todo el horror no le caben en tan solo veinticinco palabras.
    Un crudo y excelente relato sobre los españoles deportados en la Segunda Guerra Mundial.
    Mucha suerte, Javier. Besos.

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