Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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6. Tres son multitud (Susana Revuelta)

Cuando tan solo se encuentra a unos pasos de la frutería, Pepa dobla la esquina en sentido contrario, embriagada por un aroma que le hace salivar.

―Te dije que dieras un rodeo y tú nada ―se lamenta abatida una voz interior.

―¡Ni caso, reina! ―estalla una segunda voz―. A ver, que llevas toda la semana masticando acelgas y tomando yogures desnatados. Qué tristeza, hija, de verdad.

Pepa se detiene frente al escaparate de la confitería del barrio. Antes, mete barriga para plegar las lorzas que sobresalen por encima del vaquero. Hoy está contenta: en el último mes ha conseguido bajar de la talla 46. Aunque, eso sí, el botón lo lleva incrustado en el ombligo.

―¡Mmm! ―se relame la voz tentadora―. Fíjate en esa bandeja: bombas de hojaldre y nata recién hechas. Como para resistirse, ¿eh?

―Peepaaa… Date media vuelta y vete por donde has venido.

Una señora sale de la tienda y Pepa le sostiene la puerta. Ya está con un pie dentro.

―Bah, por un dulce de nada, ¿qué te va a pasar? ―insiste la voz dominante―. Luego subes andando las escaleras de casa y listo.

―Buenos días ―saluda a la dependienta―. Por favor, póngame un par de…

61 Respuestas

  1. Jesús Alfonso Redondo Lavín

    Esto sí que es una batalla. Pero lo mío es el cocido montañés, no los emparedados de Gómez. Lo de mi lorza, sólo una grande y libre, creo que ya la tengo fosilizada.
    Muy bien escrito, como siempre.
    Besos.

  2. Ángel Saiz Mora

    Hay batallas que siempre dejan un regusto triste a acelgas y yogur, el problema es que pasados los dulces efectos del hojaldre y la nata, viene el amargo arrepentimiento. Nadie gana en esa guerra, aunque tu relato, original, humano y cotidiano, sí que puede ser perfectamente ganador.
    Un saludo y suerte.

    1. Bueno, yo este relato lo veo con una sola lectura, la que es: la tentación y la debilidad y la rendición. Todo con imágenes muy conocidas y reales.
      Beso, Calamanda. Enhorabuena, que estás en el libro de Libramentvm.

  3. Mª Belén Mateos

    Divertido relato y ameno por los diálogos entre el ángel y el demonio que todos llevamos dentro. Sucumbir ante un suculento escaparate no es debilidad es necesidad.
    un beso Susana

  4. Eduardo Iáñez

    Jo, Susana, me has hecho recordar mi apetencia inmoderada por las cuñas de chocolate y las tortas de aceite.. ¡Y eso no se hace al comenzar un mes como este de septiembre!
    Saludos.

    1. Pues mira: yo salivo con los puestos de encurtidos (ya sabes: boquerones en vinagre, aceitunas, pepinillos…). El dulce no me va. Por eso creo identificar y reconocer las sensaciones físicas del enganchado al azúcar. A mí me lagrimean los ojos cuando me acerco a donde los pepinillos.
      Beso, Eduardo.

    1. Luis, felicidades a ti por haberte asomado por esta página con tanta humildad y ganas. Eres muy bienvenido, y por los comentarios que haces por aquí y por allá. me has parecido un miembro más de esta página con toda la garantía.
      Posdata: cuando comentes en mis relatos, no quiero jabón ni lisonjas. Espero tu opinión y tus críticas.
      Un beso.

  5. dannielirazu@gmail.com

    Muy original modo de afrontar el tema del mes. Bien escrito. Menciono la ubicación oportuna de la palabra “dominante”. Si hubiera aparecido en el texto un estanco de tabaco me identificaría plenamente con el personaje.

    1. Es que, Daniel, la tentación está ahí fuera. Y nadie se libra. Algunos en forma de tabaco, dulces, Berska, chuletón… Lo que es claro es que las dos voces siguen y seguirán ahí dentro. Estoy muy contenta de este micro por haberlo sabido reflejar con sencillez.
      Un beso, Daniel.

  6. Jajajaja, bien Susana con esa imaginación dura y realista. El universo Hierbalife, las dietas a todo trapo, y esas lorzas. Por mi parte viva Botero y su formato de belleza. Eso sí, cuidado con la salud.
    Una batalla muy difícil de librar.
    Abrazos artista.

    1. Lo difícil para mí es alcanzar el equilibrio, siempre me paso o me quedo corta. Por eso me llaman la atención los extremos. Y tener salud es un bingo, te lo digo de primera mano, o pie. Dos meses llevo jodida del pie y sin ninguna causa.
      Achaques serán.
      Un abrazo, Manuel.

  7. Una batalla que conozco muy bien…y nunca gano ¿o sí? pues depende si tras ella te sientes orgullosa, culpable o sencillamente satisfecha y chupándote los dedos. Todo depende del cristal con que se quiera mirar ;). Me encanta tu Pepa. Un abrazo.

  8. Yolanda

    Esa guerra la tenemos perdida, si acaso logramos ganar alguna batalla… A mí, fíjate, me pierde más la sal que el azúcar: aceitunas, pepinillos, frutos secos salados, cosas así… será para compensar mi sosura, jejeje.
    Seguiremos en esta guerra, Susana.
    Un abrazo.

  9. Susana, con el tuyo ya llevo unos cuantos leídos de mucha exquisitez, como siga así me va a salir una barriga de dulces letras, pero te advierto de que yo no voy a. Hacer dieta. Voy a ver si me como los más de cien pasteles que hay por aquí mmm este es una delicatesen

    1. Muchas gracias, Lorenzo. Aunque elegí la tentación del dulce por ser la más tópica, esta batalla creo que la libramos todos en multitud de decisiones diarias. Nada nada, a degustar relatos, dulces, o lo que más te apetezca.
      Un abrazo.

  10. Isabel

    Qué graciosa la guerra que has ideado para este mes. Cierto es que es un duro enemigo y que gana un montón de veces. Pero que no se descuide que le tenemos muy vigilado.

  11. Modes Lobato Marcos

    Si ya lo cantaba el Piraña…
    COMER, COMEEEER, COMER, COMEEER, ES LO MEJOR PARA PODER CRECEEEER!!!!

    Pero mintió cómo una perra, y no habló de los efectos secundarios a la altura del perímetro torácico.
    Bien hecho. Susana.
    Deja que tu prota se dé el gustazo.
    Y que vivan las Rubens Girls!
    Y Doña Rafaela Aparicio!
    Y Tete Delgado!

    Y al que no le guste, que le vayan dando…

    Un beso sincero.

  12. Gloría Arcos Lado

    Como los otros me veo reflejada. Añoro los tiempos en que podía comer sin límites. Ahora cuando me doy un pequeño homenaje, no muy a menudo, me genera un pequeño remordimiento, que enseguida olvido al recordar el placer de degustar un buen pastel. Original batalla la tuya pero universal. Un beso. Gloria

    1. Susana Revuelta

      Ajá, por ahí va la cosa, de remordimientos, arrepintioles y batallas universalmente perdidas. Pero perdidas perdidísimas, jaja.
      Un abrazo, Gloria.

  13. Qué buena y que original esa batalla contra las tentaciones que nos persiguen por muy lejos que nos vayamos. He sonreído con tu propuesta la que por cierto me parece de una redacción excelente (no era fácil ese dialogo entre voces). Mucha suerte 🙂

    1. Susana Revuelta

      Muy gracioso y cierto eso que dices de las tentaciones, que nos persiguen allá donde vayamos. Pues así es la cosa: no podemos huir de nosotros mismos. Es lo que hay.
      Un abrazo, Juan Antonio.

    1. Susana Revuelta

      Tampoco viene mal conversar con esos dos monstruitos interiores. O por lo menos, dar voz al más débil, tan sufrido él. Y tan perdedor.
      Un beso, María José.

    1. Tú lo has dicho: siempre gana el malvado. Que, mira tú por dónde, suele ser el más simpático.
      Como dice la canción: todo lo que me gusta es ilegaaal, es inmoraaal, o engooordaaa.
      Abrazo grande. (abrazos no engordan)

  14. Ana Fúster

    Me gusta esta batalla contra uno mismo que narras, porque sinceramente es uno de los puntos clave de la vida, y además siempre aporta esa intriga de “qué haré al final”. Lo malo es que muchas veces no ceder a una tentación es la peor forma de obsesionarse con ella. Tenemos que dejarnos caer de vez en cuando, así que bravo por tu prota. Suerte y besos.

  15. Si es que desde el origen de los tiempos, cuando el Creador se sacó de la manga lo de la fruta prohibida, andamos en un sinvivir con las tentaciones. Viene de lejos la cosa. Vamos, que en los genes la llevamos. (Sobre este tema tengo un relato, jeje).
    Un besote, Ana.

  16. Es relato no es autobiográfico, que tú de lorzas ná. Fluye, te lleva de la mano y tiene mucha guasa, aparte de mucha verdad. Yo habría sido de los que sucumben. Buen trabajo, amiga Susana, has aprobado este mes. Mucha suerte para la lista.

    Besísimos.

    1. Gracias, majete. Como dije más arriba, mi idea era la lucha esa interna ante una tentación. Es cierto que los dulces no me tientan, los elegí porque es lo más reconocible. Claro, no me iba a poner a hablar de boquerones en vinagre porque entonces no se me identificaba el personal con el cuento; pero eso y los pepinillos y demás familia de encurtidos sí que me hace salivar.
      Abracísimo.

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