Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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94. Un tiempo breve: la fragua de las quimeras (Marta Trutxuelo)

Vacío, como una poesía sin palabras, y solo, cual metáfora en una ecuación matemática, así se encuentra mi interior al vencer el plazo. El silencio ensordecedor de mi pantalla se quiebra cuando una brisa surca la estancia y hace bailar las páginas de un olvidado libro al ritmo del recuerdo de unas sonoras carcajadas. La danza se asemeja a una fragua de la que chispean tramas de humor, de sus hojas entornadas salta un héroe victorioso tras resolver una conspiración y bajo la tinta descansa la víctima de un delito. Verso y reverso continúan su baile hasta acabar devorados por un ingenioso complot terrorífico.

Sobre mi mesa polvorienta los poemas juegan con la métrica, los principios y finales corretean burlando al hilo argumental, mientras los relatos eróticos retozan en aquel oscuro rincón. Y arriba, ahí están, a veces sugerentes, otras atractivos y desternillantes, como coronas de reyes, los siempre sorprendentes títulos.

¡No sufras, pobre enteciano! El mes concluye, el tiempo es breve, pero… ¡en breve continuará! Esta noche te contaré nuevos secretos, mi musa (Jams)  me lo ha prometido. En mi plataforma volverán a tejerse ideas inspiradoras y mi página se llenará de entradas que urdirán nuevas historias… como ésta.

10 Respuestas

  1. Martín Zurita

    Hola, Marta.
    Resumes a la perfección la esencia enteciana y la del propio proceso creativo, tan loco, tan maquiavélico, tan agradecido a veces, contadas veces, pero siempre tras el colofón, que no es sino el premio interior, la satisfacción del artista ante lo creado. Como en el fútbol, siempre hay un partido nuevo por jugar y eso da fuerzas ante las tentativas fallidas (o presuntamente fallidas). Muchos naufragos en el mar y muy poquitos alcanzarán la costa o el suave y acariciador reborde de la isla mágica, donde se esconde el tesoro. Pero la vanidad se disuelve hasta en un vaso de agua. Escribir es lo que importa, a mi modo de ver. De modo que sigamos fraguando quimeras o criticando realidades nefandas. La blonda puede tomarse por tela de saco, o viceversa. La filigrana por alarde fútil. Y el cartesianismo, el racionalismo a ultranza por virtud cimera. Pero lo importante es fraguar, escribir y, con todo lo demás, allá gaitas. Después de todo, cada uno, con la nuestra, con nuestra gaita quiero decir, soplamos como nos da la gana.
    Mi más muy enhorabuena por un texto que, al menos, a mí, me ha servido de revulsivo y de inspiración. Y un beso muy grande, princesa de los Abogados.

    1. Marta Trutxuelo

      Edu… felicidades a ti… menudo elogio-relato que me has hecho!!! Ruborizada sigo desde ayer!!!

      Gracias miiiil!!!

      Un fuerte abrazo
      Marta

  2. Jesús Garabato Rodríguez

    Y yo que creía que te había pillado el toro… Sin bromas, me ha gustado. Nos lo cuentas con una forma trabajada, agradecida y nítida. Y si, encima, se merece semejante comentario de Eduardo, ¿qué más se puede pedir?. Suerte y un beso, Marta.

    1. Marta Trutxuelo

      Jesús, sí… deprisa y corriendo he preparado esta cosita, pensaba que el segundo mes era noviembre.. ayyy… que casi me pilla el toro, síii!!!

      Gracias por tus siempre amables palabras, un revulsivo para mi ánimo!!!
      Un abrazo y suerte para ti también!!!
      Marta

  3. Nuria Rubio

    Hola, Marta
    Casi, casi me quedo sin escribirte unas líneas al pie de esta relato que, vestido con las mejores galas literarias (léase “maravillosamente bien”) reflexiona sobre el proceso creativo de la Gran-Fragua-ENTC.
    Encantada de haberme topado, de nuevo, con una criatura tuya.

    Un beso y toda la suerte del mundo

    1. Marta Trutxuelo

      Calamanda… no sé si con musas pero sí con prisa (ja, jaaaa) he acabado el relato… como decía Jesús, me ha pillado la musa-toroooo!
      Gracias, Calamanda, me alegro mucho que te haya gustado!
      Un abrazo fuerte para ti y suerte
      Marta

  4. Salvador Esteve

    El tiempo, implacable, se cierne sobre la campanada final. Pero tu imaginario asalta la página en blanco con precisas y singulares metáforas para crear un original y muy sugerente relato, donde sobrevuela el espíritu enteciano. Enhorabuena, Marta. Abrazos y suerte.

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