Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

124. …VAN A DAR A LA MAR. (Toribios)

Marino, desde bien niño, alimentó el deseo de ser buzo. Todo empezó por un cuento en que encontraban un tesoro submarino. A falta de otra cosa, pues Marino era niño de interior, consiguió que sus padres le compraran unas gafas de buceo, y se pasaba los veranos explorando pozos en el río. En una de esas encontró una sortija de fantasía, que alguna bañista habría perdido, y entonces ya no hubo solución. Buceó sin descanso por playas fluviales, pantanos y piscinas, y se fue haciendo con una cierta colección de alhajas, desde anillos dorados, hasta turquesas que no eran sino vidrios de botella. Los padres, Adrían y Bromelia, no sabía ya qué hacer con las raras apetencias de su hijo, así que decidieron llevarlo a conocer el mar. Tomaron el autobús y se fueron a la ciudad costera más cercana.  Una vez en la playa, tomaron un barquito a pedales y se internaron más allá de las primeras olas. Marino llevaba sus gafas y sus aletas de buceo cuando se lanzó al agua para no emerger más. Cuenta la leyenda que le nacieron branquias y que aún sigue recorriendo el lecho profundo de los mares.

 

3 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    Un protagonista cuyo destino viene determinado por su nombre, un final que es común a todos los mortales, acorde con el título, hábilmente extraído de uno de los mejores poemas que se han escrito. Antes o después habremos de visitar ese mar para no salir de él, al menos Marino lo tuvo claro desde el principio y seguro que supo adaptarse con esas branquias a lo que es natural e inevitable, sin miedos, invenciones o traumas. Aparte, es hermoso y cierto pensar que todo puede empezar por un cuento.
    Un abrazo, Antonio. Suerte

  2. María

    Ay, madre santa. ¿Será posible contar semejante tragedia con mayor maestría? ¡Muchas Felicidades! Casi muero al término del relato… qué bella manera de enfrentar lo que ha de ser el dolor más grande del universo! Hermosísimo relato. Gracias!

Dejar una respuesta