Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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108. Volver la vista atrás

La saltadora de pértiga Olga Ninkonovskeva (hija y nieta de saltadores de pértiga, bisnieta de un arribador de puerto aficionado al salto de pértiga en sus horas libres) se prepara en la posición inicial para su tercer y último intento sobre 6,7 metros. Si salva el listón, conseguirá la medalla de oro. Si lo derriba, deberá conformarse con la plata, algo inaudito en la familia Nikonovskeva, acostumbrados a llevar siempre para sus vitrinas el dorado metal. “No vuelvas a casa con otra cosa que no sea el oro”, le ha susurrado esta mañana su abuelo Vladimir con gesto grave mientras se balanceaba en la mecedora. Olga inicia la carrera, coloca la pértiga en perpendicular al suelo, acelera el paso, clava la pértiga en la caja, toma impulso, se flexiona mientras comienza a elevarse, alcanza la altura del listón, prosigue su ascenso, desaparece por la cúpula del estadio olímpico, se pierde entre las nubes, asoma de nuevo, como un puntito a lo lejos, atraviesa la troposfera, la estratosfera, la mesosfera, la termosfera, la exosfera y llega a ese punto en el que mediado ya el camino, resulta tan difícil volver la vista atrás.

5 Respuestas

  1. Jesús Garabato Rodríguez

    Buen relato el que nos muestras. Cuantas veces la familia nos obliga a superar los logros que ellos han conseguido aunque no tengamos el más mínimo interés en eso y anulando, en ocasiones, nuestra vida. Quizás la pobre Olga haya salido ganando perdiéndose en el espacio y pueda mirar, libremente, hacia delante. Saludos y suerte.

  2. María Jesús Briones

    Buen ritmo le has dado a tu relato. Hemos seguido paso a paso la carrera de tu “prota” hasta el lanzamiento.
    Suerte, José Manuel

  3. Desde allí y visto lo que le espera en casa, no dan ganas de volver atrás, la verdad que no. De modo que, ahora que tiene velocidad, que está en racha y que le han perdido de vista, poco más o menos, más libre… espero que lo disfrute y que ya no sienta la presión.
    Ese salto lo hace mucha más gente de lo que nos creemos, y lo logra. Suerte para ella y para el autor!!!

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