13. VALENTINA (Mariángeles Abelli Bonardi)
Acoso, zancadillas, burlas: la escuela es un campo minado. Mi rabia bulle, pero llegado el momento, me veo incapaz de reaccionar. Los tics aumentan, me retraigo más: no es fácil vivir ni ser el antónimo de mi propio nombre.
Autista: mi persona se reduce a una etiqueta. Mi memoria fija sin esfuerzo todo lo que estudio, y mi boca recita, sin darme siquiera un respiro, todo lo que aprendo.
Acoso, zancadillas, burlas: a diario se repite, incesante, el mismo patrón. Pero ese día, ella rompe el ciclo. «Metéte con alguien de tu tamaño», le dice a mi acosador de turno, devolviéndole el coscorrón. La acaban de sentar conmigo en el último banco y no se parece en nada a mí: pelo rosa, postura erguida, mira a los ojos. «Gracias», le digo, apenas sosteniendo la mirada. Ella responde, simplemente, «Me llamo Victoria».


Debería haber muchas Victorias para vencer las burlas de los crueles e ignorantes. Quien más necesita cariño, merece, menos que madie, un trato inhumano.
Un abrazo y suerte, Mariángeles
Estamos rodeados de heroínas y héroes cotidianos. No necesitan capa para serlo.
Valentina ha encontrado una sombra para cobijarse.
Ejemplar!
El acoso escolar… Ese mal que no cesa, sino todo lo contrario. Tu microrrelato, sea ficción o realidad, estoy casi segura de que refleja alguna experiencia vivida en tu profesión. Me gusta el texto, el tema, los nombres elegidos para los personajes… Todo.