Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

30.- Envidia cochina (un relato lisérgico basado en heces reales)

Sobrevuela el prado un moscardón decidiendo qué delicia succionar. Los apestosos hierbajos descompuestos están bien, quizá algo sosos. El cadáver putrefacto de algún topillo resulta más suculento, sin duda. Pero, donde esté una boñiga fresca de vaca, que se quite todo lo demás.

Por suerte, percibe ese aroma inconfundible. No tarda en encontrar su tesoro: enorme, reciente y, de momento, solo suya. Aterriza suavemente en el centro, donde aquello tarda más en secar, y hunde gozoso sus palpos maxilares mientras un abejorro zumbador atraviesa atento el lugar.

Unos metros más allá, el abejorro frena en seco y regresa para posarse chulesco junto al moscardón. Pese al hedor, desenrolla la trompa: “Sea lo que sea esto, no va a ser todo para él”, cavila. Pero, ignorante, liba sobre un psilocibe, hongo alucinógeno que abunda sobre las boñigas. Presa del colocón instantáneo, aletea y bucea en el excremento creyendo sumergirse en dulce néctar.

Con sus miles de ojos, el moscón lo observa estupefacto. Siempre ha esquivado los hongos, pero ahora siente envidia al ver disfrutar así al abejorro, y muerde uno.

El apareo interracial desenfrenado en el que deviene tanta euforia les impide detectar, lamentablemente, el cercano vuelo rasante del voraz abejaruco.

6 Respuestas

  1. No sólo es cochina esa envidia… ¡También escatológica y de alto vuelo! Y de yapa, rica en olores, texturas, sabores, y el «colocón instantáneo» que le aporta el honguito… Mala suerte la del moscardón y el abejorro… ¡Pero al menos murieron felices!

    Muy bueno tu micro basado en «heces reales», Álvaro, te felicito…

    Cariños,
    Mariángeles

    1. Alvaro Abad

      Sí, yo también creo que, al menos, murieron felices. Me alegra que te haya gustado el micro, Mariángeles, a pesar de sus olores…
      Gracias por tu amable comentario. Abrazo!

  2. Aurora

    Álvaro,
    Una manera muy divertida e ingeniosa de tratar la envidia cochina.
    Yo llevo desde mayo, que pasé el covid, quejándome de que mi olfato aún sigue perdido en el limbo pero al leer tu texto casi que lo he agradecido, ja ja ja
    Me ha gustado mucho!

    1. Alvaro Abad

      Tienes que releer el relato para así reeducar el olfato…
      Disculpa la broma Aurora, espero que te recuperes pronto por completo y olvides la mala experiencia del COVID (y la de mi relato jajajaja…)
      Y gracias sinceras por tu comentario, un abrazo!

Dejar una respuesta