36. A los presentes (fuera de concurso)
Los compañeros de oficina por tratar solo de trabajo y no insistir en que fuese a tomar un café. Los vecinos por hablar del tiempo en el ascensor y esquivar miradas. Las amigas por el “la semana que viene, sin falta”. Mi hermana con el “llámame tú a cualquier hora” y mi hermano su “ya sabes dónde estoy”. Los chavales por estar, pero no estar. Y él por no poder estar a todo, en todas partes y a todas horas. Y tú, lector, sí, tú, por leer las frases y no los huecos.
PD: Si has pensado en alguien mientras leías, ya sabes dónde está.


No se puede atender a todo el mundo todo el tiempo, por mucha buena disposición que muestre la gente, y no hay que sentirse culpable por ello. La socialización es necesaria, pero todo tiene límites y equilibrios.
Un relato para la reflexión, en el que no es posible no sentirse aludido.
Un abrazo, Mel
Ja ja ja. Humor reflexivo se llama esto. No se libra ni Dios. Sí, yo he leído los huecos. En la segunda vuelta, claro. Como estás fuera de concurso (por algo será), aprovechas y disparas, ¿no? Ja ja ja.
¡¡Ehhh es un Microrrelato, no una queja!!
Es un cuento, no va por nadie. Bueno, o va por todos: está escrito para que cada uno ponga sus propios nombres. Si te has visto en alguna línea, como culpable de algo, completando los huecos con tu propia vida, el cuento ha hecho su trabajo. Yo también me veo en varias.
Y quería otra cosa, no tanto contar una historia, sino provocar un sentimiento, parece que sí…
Ángel, Edita, nada de disparos, abrazos compis.