9. El desorden que dejas.
Me encanta cómo queda la casa cada vez que te vas. Mi ropa tirada por todas partes, botellas de vino abiertas, platos a medio hacer. Nada que no arregle en menos de una hora.
Después me distraigo: llamo a mi madre, contesto el correo, veo alguna serie, leo novela negra.
Pero, antes o después, necesito dormir y tengo que enfrentarme a tu ausencia. Camino hacia la cama. Aún flota el incienso, las sábanas tienen tu olor y tus risas parecen rebotar en las paredes.
Apago la luz. Pruebo distintas técnicas. Nada, imposible. Maldito insomnio.
Me levanto y voy directo a la terraza. Fumo compulsivamente. Enciendo el ordenador. Tu perfil, como era de esperar, sigue mudo, sin conexión.
Busco otro nombre, otra cara. He perdido la cuenta este mes.
Solo espero que esta quiera quedarse.


Qué bueno, Sergio.
Qué bueno el tono, qué bueno el ritmo, qué bueno el final…Deja un poso amargo que se queda.
Enhorabuena.
Pdta: Qué buena también la serie con el mismo nombre y la canción de Xoel López de la intro.
Muchas gracias Gabriel por tus palabras, y muy bien vista la referencia a la serie. Haberlo llamado «La espina de la flor en tu costado» era demasiado poético 😉
Puede que alguna de estas visitas se quedase si apreciara un poco de interés auténtico por parte de su anitrión, y si el pusiera un poco de armonía, no solo en su casa, también en sí mismo, y en sus prioridades.
Un relato que hace pensar si el desorden será causa o consecuencia, o las dos cosas.
Un abrazo y suerte, Sergio
Gracias Ángel. Si consigo que alguien empatice con la descripción de ese desorden, sea causa o consecuencia, daré por bien empleado el relato. Abrazo.
Tengo mis dudas… Si ya son incontables las que lleva en el mes, igual él es el mismo caos personificado y no su alrededor.
Hola Edita. Gracias por comentar. Todas las interpretaciones pueden ser correctas. Está claro que el protagonista no hace del orden, en general, su bandera.
Hola, Sergio:
He leído el relato un montón de veces. Me encanta el ritmo y la estructura. El modo en que describes el día a día , una especie de orden en el desorden o en la nueva rutina de sustitución… No sé cómo definirlo. Me engancha. Parece como si tuvieras el doble de palabras con toda la información que das.
Muchas gracias por este ratito de lectura.
**Échate un vistazo a la serie.
Gracias Hugo por tus palabras. Sí, la serie es brutal, recuerdo devorarla en pandemia. Abrazo.
A mí me da la impresión de que esa búsqueda de sustituta no puede llevar a buen puerto porque parece que tu prota sigue colgado de la primera e insustituible. Quizá lo que tiene que hacer es dedicar sus energías a buscarla a ella y tratar de dar con la combinación de caos y orden que mantenga el equilibrio entre ambos.
Por lo demás, muy bueno el relato, Sergio. Me encantan esas risas rebotando en las paredes.
Abrazote.
Muchas gracias Ana María. A ver cómo lo resuelve, seguro que lo vems en próximas entregas ;). Un abrazo.
Me ha encantado, Sergio. Ese desorden que el amor ha dejado en su corazón y que, al parecer, así seguirá.
Un abrazo
Gracias María por tu comentario. ¡Abrazo!
El final, nada previsible y algo desalentador. Pero no parece que vaya a dejar de buscar, así que ánimo!
Gracias por comentar Rosa, a ver cómo sale de esta..Abrazo
El desorden es bello a veces, como en este caso, consecuencia de un amor inesperado. Coincido con las opiniones sobre el ritmo y las risas rebotando en la paredes.
Un abrazo y suerte.
Muchas gracias por tus palabras, Rosalía.
Abrazo
Genial, Sergio. La narración y las imágenes me dejan una maravillosa sensación de tranquilo desasosiego. Pienso en quién es quién, en quién está y quién no está, en si están. Por cierto, es difícil hacer un texto narrado hacia una segunda persona y que se perciba natural. Enhorabuena. Un abrazote.
Muchas gracias Rafael por tus generosas palabras. ¡Abrazo!
Buenas, Sergio!! Me ha encantado tu micro, conducido magistralmente por una bella prosa poética. A destacar el título, sublime 🤣🤣🤣.
Un abrazo enorme .
¡Muchas gracias por tus palabras, Nuria! Ya sabes eso que dicen algunos, un buen título es medio microrrelato 🙂
Buenísimo, Sergio. Qué ritmo, esas frases cortas que golpean de la misma manera que al narrador le golpea la realidad, ese desorden en el que se queda sin esa compañera a la que, sin darse cuenta o dándosela en el fondo, tanto añora y necesita. Un abrazo
Muchas gracias, Jesús. Tú, como buen corredor, bien sabes que los ritmos importan 🙂 Abrazo.
Gran micro, Sergio, me ha encantado.
Estoy totalmente seguro: la próxima visita se quedará, y dejarás atrás el insomnio provocado por el abrazo de una ausencia.
Afina bien el tiro: la próxima cara la seguirás viendo por mucho tiempo.
¡Un abrazo, y suerte!
¡Gracias Alberto! Pero que conste en acta que no es autobiográfico. Abrazo