10. Intrusa
La noche que papá llegó con ella subida a hombros aduciendo que era pequeña y piadosa, mamá no tuvo más remedio, no sin reticencias, que aceptarla. A falta de espacio, acordaron alojarla en el desván.
Un sábado temprano, papá salió de la casa con premeditado sigilo. El primer rayo de sol iluminó la estancia en el instante que mamá despertó y notó el vacío que siempre había a su lado. Se levantó con un runrún impropio y sospechó que provenía de arriba. Subió con impostada prudencia y comprobó que la trampilla de acceso estaba entreabierta. Por la rendija observó a padre amancebado con su mentira, fruto de la cual ya habían nacido tres hijas: la duda, la desconfianza y la ausencia. Mamá hizo como si nada hubiera visto. Echó dos vueltas de llave y bajó a la cocina a preparar los desayunos como si tal cosa. Al tiempo vendría el hijo, al que llamaron olvido, y todo se sobrevino.
Desde entonces no le hemos vuelto a ver. Al principio preguntábamos por él, luego dudamos si volvería y desconfiábamos que lo hiciera. Por último, nos acostumbramos a su ausencia tanto así que, a día de hoy no logramos recordar su nombre.
Triste situación pero qué bien escrita. Esa personificación de la mentira como amante del padre y los hijos que tiene con él me parece magnífica, le da al típico relato de infidelidad un toque muy original.
Felicidades y un abrazo, Sonsoles.
No tiene desperdicio este relato. Destacan esas tres hijas y el hijo y, para mi gusto, las dos vueltas de llave. Yo me imagino lo peor, que viene siendo lo mejor. Enhorabuena.
Muy buen relato, Sonsoles, mucha suerte. Saludos.
Muchas gracias, Ana María, Edita y Ana por leer y comentar el relato.
Sonsoles, qué barbaridad de micro, toda una metáfora de la mentira. También me han llamado la atención los nombres de sus hijas e hijo. Genial.
Un abrazo y suerte.
Está claro que quien se abraza a una mentira acaba arrastrado por ella, que es cada vez más grande, perdiendo todo lo demás.
Un relato lleno de simbolismo, de cómo algo pequeño e intangible puede destrozar una vida y afectar a toda una familia.
Un abrazo y suerte, Sonsoles.
Gracias Rosalía y Ángel por vuestros comentarios. Siempre son de gran ayuda.