05. LA VERDAD EN LOS OJOS (Juan Manuel Pérez Torres)
Combatía la lluviosa tarde y el tedio de la soledad repasando los recuerdos desordenados de un cajón y se detuvo en una foto en blanco y negro. Él la miraba, ella le sonreía. No recordaba aquel momento, pero el contraste no dejaba lugar a los matices, la duda y el amor, como la herida y la cura, eran los extremos del contorno de sus vidas. El negro de lo vivido junto al blanco del tiempo olvidado eran como la verdad y la mentira, como el sí y el no. Y, sin embargo, entre ambos, se borraba todo el gris del mundo, donde habitaba la ambigua vida, real e incierta. Después de un rato cesó la lluvia y un claro celaje dejó ver el arco iris.
Siempre pensó que aquella era la fotografía de un amor o de una costumbre. Hoy, al encontrarla en el cajón, supo la verdad: el color estaba a buen recaudo en sus pupilas.


Una fotografía puede estar en blanco y negro, pero los recuerdos y vivencias arraigados que prenden al verla pueden contener todos los colores. Hay quien asegura que la vista engaña, pero nunca usamos un solo sentido, sino todos a la vez, al mismo tiempo que otros que no se ven pero existen y viven en nuestro interior. Hay recuerdos que quedan marcados con tinta indeleble en la memoria y en el alma, como bien has descrito.
Un abrazo y suerte, Juan Manuel
Gracias, Ángel, me alegro de que te guste este casi poema en prosa. Un abrazo y suerte con el tuyo.
Cierto, la vida es en color, pero qué bonitas son las fotos en blanco y negro. Y cuánto jugo le has sacado a esa fotografía.
Un abrazo y suerte.
Gracias, Rosalía. Y es que si nos faltan los colores de la vida nos ponemos melancólicos. Un abrazo.
Qué delicadeza y qué preciosidad la de la última frase. Me ha encantado. Precioso relato, enhorabuena.
Gracias, Izaskun.¿Qué sería la vida sin el color?¿Y nosotros sin la lírica? Un abrazo.
Bella forma de dar color a una historia antigua, de las que se guardan en fotos en blanco y negro, de esas con tonos sepia, del amor antiguo y lindo que no se olvida. Bravo, Juan Manuel. Bonita guinda a este año de microrrelatos Entecianos. Un abrazo muy grande
Gracias, Jesús.
Si te ha gustado, me doy por satisfecho. Otro abrazo grande para tí.