Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

87. La arquitecta y el abogado

En el intento de dejar mis reparos tras la maciza puerta, nos pasan a un despacho. Sabes que no lo consigo, aunque me insistas en que tus colegas te lo han recomendado porque es el mejor; que si nos mantenemos en nuestra línea, a las niñas no tiene por qué afectarles; que por probar no perdemos nada. 

Pero yo sigo en mis trece, convencida de que el rechazo será inmediato en cuanto descubran que ellas no están bautizadas y ni tú ni yo casados. Por eso, cuando aparece la monja, apenas reparo en ella. Es tal mi inquietud que me sorprendo rogándole al crucifijo que tengo frente a mí que no se nos note el descreimiento y, para más inri, agradeciendo que seas tú quien esté tomando la iniciativa.

Salimos sospechosamente pronto y doy por sentado que tendremos que seguir buscando. No entiendo por qué estás tan sonriente hasta que me preguntas a qué hora quedamos mañana para firmar, con las niñas, para que las conozcan.

—¡Cómo! ¿Ya tenemos colegio? ¿Así, sin más y sin preguntas…?

—Pues claro que tenemos colegio, mujer de poca fe. ¿Sin preguntas? Solo una: a qué nos dedicábamos.

12 Responses

  1. Ángel Saiz Mora

    Estos progenitores quieren lo mejor para sus hijas, por eso hacen de tripas corazón para olvidar su laicismo y las inscriben en el colegio que estiman más apropiado, pese a ser religioso. El padre tiene fe en que serán admitidas. Es posible que las profesiones de esta pareja, bien vistas en la sociedad, hayan ayudado.
    Cuánto tiempo sin leerte.
    Un abrazo y suerte, Rosy

    1. Sí, Ángel, mucho tiempo sin aparecer por ENTC, pero a esta casa Siempre vuelves, Nunca te vas para siempre.
      Muchas gracias por leerme y comentarme.
      Otro abrazo de vuelta.

  2. Rosalía Guerrero

    Ay, poderoso caballero es don dinero. Tanto, que se deja la fe y el descreimiento a un lado. Y qué bien contado, Rosy.
    Un abrazo y suerte.

  3. Antonio Toribios

    Una escena muy bien recreada, con su puerta maciza, su monja amenazante y esos temores infundados que luego se disipan. Un abrazo, Rosi, y suerte.

  4. La puerta del colegio de esta historia, inspirada en hechos reales, realmente era maciza, nunca olvidare cuánto pesaba… ja, ja, ja…
    Qué ilusión verte por mis líneas, Antonio.
    Un abrazo.

  5. Hola, Rosy, gracias por esta historia tan bien narrada y con ese giro final que deja al descubierto la errónea composición de la situación a que nos habías llevado magistralmente.
    Suerte y abrazo.

  6. Rosa Gómez Gómez

    Yo les diría a estos padres descreídos y que no cumplen los preceptos de la Iglesia, que no metan a sus hijas en ese colegio. Tienen muchas papeletas para arrepentirse. Lo otro, que las hayan admitido gracias al trabajo de esos padres, se entiende demasiado bien. Suelen jugar a dos cartas, y les funciona.
    Una escena muy conseguida!

    1. Tienes toda la razón, Rosa. Mal por ambas partes. Los padres por traicionar sus principios. Y el colegio por usar un filtro tan clasista.
      Muchas gracias por dedicarme tu tiempo.
      Un abrazo.

  7. Puri Rodríguez

    Un placer volver a leerte, querida Rosy, pero ¿Por qué tan larga ausencia? Espero que estés bien y que sigas estando por aquí. Enhorabuena por tu micro y hasta pronto. Un abrazo, guapa.

  8. Rosy Val

    Hola, Puri, todo bien, tranquila. Y sí, mucho tiempo ausente de Entc, a veces no llegas a todo y toca priorizar. De momento aquí sigo, encantada de encontrarme de nuevo con vosotros. Gracias por tus bonitas palabras.
    Un besazo enorme.

Leave a Reply