2. DESORDEN (Miguel Ángel Jiménez)
Federico volvió a su habitación y lo vio todo colocado. Entró en pánico. Cada vez que su madre pasaba por allí lo ordenaba rigurosamente. A su manera.
La novela que estaba leyendo apareció en la biblioteca del salón colocada por orden alfabético.
El teléfono de Purita, escrito en un “post it” amarillo, dejó de estar adherido al cristal de la ventana. Habíamos cumplido quince años y nos habíamos prometido ir por primera vez juntos al cine. Yo la llamaría para proponerle la película que podríamos ver.
Pero no estaba su teléfono. Mamá ya me avisó de que saldrían de viaje hasta el domingo por la noche. Nos quedamos en casa solos mi hermano Susato de 18 años y yo.
Pasé el sábado más vacío de mi existencia. Sin poder comunicarme con Purita. Solo en casa.
A la noche Susato volvió muy contento y me dijo que les había gustado mucho la película de Supermán.
Madre, a veces, el orden mata la felicidad.
Susato, cabrón. Nunca más te confiaré mis secretos.

