Tonina y Mina
Mina busca desesperadamente las gafas debajo de los cojines cuando una montaña de ropa, que juró doblar hace días, se precipita al suelo. Aparta con un pie las cajas de pizzas a la vez que intenta ponerse las deportivas, revisa el móvil y busca las llaves debajo de la mesa.
—¡Tonina! —grita muy nerviosa— que llegamos tarde a clase de burpees.
—Cariño, ¿qué estás buscando? —le pregunta su compañera de piso que aparece en pijama llevando una taza de té humeante entre sus manos—, porque las gafas están en tu cabeza, las llaves las tienes en la mano y la clase es mañana.
—¿En serio? ¿Vas a quedarte ahí existiendo como un mueble más de la casa? —contesta Mina con las pupilas dilatadas por el estrés.
Esa tranquilidad de su amiga es lo que la pone en modo: ¡Alerta Máxima!
Tonina sentándose en el único rincón del sofá que está libre de trastos, desplaza un poco sus pies para dejarle un hueco a su inquieta compañera de piso. La invita a sentarse.
Sabe que no durará más de unos segundos. No tardará en llamar a su primo Cortisol, Corti para los amigos. Entre los dos pueden liarla parda.


En mi pueblo dicen: “ni Juan ni Juanillo” . Ni la actitud de una ni la de la otra. Y si encima viene el primo Cortisol, (como el de Zumosol, pero más pequeño y muuuucho más nervioso), el lío está servido!
Una gracia de trío!
Gracias Rosalía por comentar. Así es, como dicen en tu pueblo ja, ja… aunque aquí Cortisol y Dopamina están irremediablemente destinados a convivir. Abrazo 🤗
Dopamina, Cortisol y la otra debe de ser Melatonina. Creo que elegiste esos nombres para los personajes porque su equilibrio representaría el orden, justo lo contrario de lo que ocurre en esa habitación, que tan bien has descrito.
Llevaba días sin pasar por aquí y me encontré tu texto el primero.
Me ha hecho mucha gracia este “piso de estudiantes”/ cerebro, donde un desorden de Mina domina a todo.
Muy ingenioso.
¡¡Mucha suerte !!