32. Tonina y Mina
Mina busca desesperadamente las gafas debajo de los cojines cuando una montaña de ropa, que juró doblar hace días, se precipita al suelo. Aparta con un pie las cajas de pizzas a la vez que intenta ponerse las deportivas, revisa el móvil y busca las llaves debajo de la mesa.
—¡Tonina! —grita muy nerviosa— que llegamos tarde a clase de burpees.
—Cariño, ¿qué estás buscando? —le pregunta su compañera de piso que aparece en pijama llevando una taza de té humeante entre sus manos—, porque las gafas están en tu cabeza, las llaves las tienes en la mano y la clase es mañana.
—¿En serio? ¿Vas a quedarte ahí existiendo como un mueble más de la casa? —contesta Mina con las pupilas dilatadas por el estrés.
Esa tranquilidad de su amiga es lo que la pone en modo: ¡Alerta Máxima!
Tonina sentándose en el único rincón del sofá que está libre de trastos, desplaza un poco sus pies para dejarle un hueco a su inquieta compañera de piso. La invita a sentarse.
Sabe que no durará más de unos segundos. No tardará en llamar a su primo Cortisol, Corti para los amigos. Entre los dos pueden liarla parda.


En mi pueblo dicen: “ni Juan ni Juanillo” . Ni la actitud de una ni la de la otra. Y si encima viene el primo Cortisol, (como el de Zumosol, pero más pequeño y muuuucho más nervioso), el lío está servido!
Una gracia de trío!
Rosa Gómez Gómez, ¿y por qué te he llamado Rosalía? Disculpa que voy como una moto…¿Tendré altos los niveles de cortisol? ja,ja…
Gracias Rosalía por comentar. Así es, como dicen en tu pueblo ja, ja… aunque aquí Cortisol y Dopamina están irremediablemente destinados a convivir. Abrazo 🤗
Dopamina, Cortisol y la otra debe de ser Melatonina. Creo que elegiste esos nombres para los personajes porque su equilibrio representaría el orden, justo lo contrario de lo que ocurre en esa habitación, que tan bien has descrito.
El comportamiento impulsivo de la dopamina (Mina para los amigos),con el cortisol ( Corti) puede ser la bomba en ese apartamento ( cerebro).Por suerte su compañera la serotonina ( Tonina) puede poner un poco de calma. Se necesitan unos a otros.
Gracias Edita por leer y comentar
Llevaba días sin pasar por aquí y me encontré tu texto el primero.
Me ha hecho mucha gracia este “piso de estudiantes”/ cerebro, donde un desorden de Mina domina a todo.
Muy ingenioso.
¡¡Mucha suerte !!
Pues así es, ese apartamento es el cerebro en donde habitan estos dos neurotransmisores: serotonina y dopamina.
Lo mejor siempre será el equilibrio y que no aparezca la hormona cortisol en niveles altos que lo ponga todo «patas arriba»
Gracias Hugo
Dicen que los extremos se tocan y los opuestos se atraen, y algo de verdad debe de haber, porque todos conocemos ejemplos que, como tus dos personajes, en aparente oposición, se complementan con sus diferentes naturalezas.
Un relato muy divertido, con esos nombres de sustancias que muestran que, en muy buena parte, somos química.
Un abrazo y suerte, Pilar
Ángel, siempre tan acertado en tus comentarios.
Un abrazo
Me ha costado darme cuenta de la situación hasta que he llegado al primo Corti, pero en la segunda lectura ya se ve todo con otra perspectiva. Muy original, Pilar.
Abrazote.
Ana María, no me extraña que te despistaras un poco al principio. No quería poner los nombres completos para que no fuera tan evidente. Al final tuve que dar la pista del cortisol, Corti para los amigos.
Gracias por pasarte a leer.
Abrazo grande
Divertidísimo tu cuentito, querida Pilar. Eso si que es un desorden de libro. Enhorabuena y un abrazo, guapa.
Puri, qué contenta me pongo con tu amable comentario. 😜
Gracias 😘
Evidentemente, la biología no es lo mío, porque hasta que no llegué al primo Corti- más bien, a la explicación de quién era el primo Corti- no me di cuenta de quiénes eran los personajes en ese apartamento tan desordenado… El nombre de «Mina» me hacía acordar a Mina Harker, la enamorada del Conde Drácula, y el nombre de «Tonina» me remitía a una especie de delfín que hay acá en los mares argentinos, jaja… En fin, lo bueno es que pude imaginarme todo el revoltijo de ropa, zapatos, etc., el estrés de una y la indolencia de la otra… Si es difícil la convivencia humana, no me quiero imaginar la de los neurotransmisores, viviendo juntos 24/7 en ese apartamento llamado cerebro…
Muy bueno, Pilar, me encantó.
Un beso grande,
Mariángeles
Mariángeles, me encanta todo lo que te ha evocado mi humilde micro: Mina Harker, el delfín…Tú si que tienes imaginación. Qué maravilloso es esto de escribir y compartir.
Gracias por tu tiempo. Abrazo
Pilar, me encanta esa historia de desorden en clave neurológica. Y es que, en el fondo, somos química.
Un abrazo y suerte.
Así es Rosalía, en clave neurologica. Lo dices bien 😜
Gracias por pasarte 😘
Ese piso de estudiantes circadianas es genial, Pilar. Aunque cada una se complementa (o se inhiben, según se mire) forman una pareja sorprendente que hacen una historia divertida, un poco a lo «Inside out». Y con Corti, ya tenemos el día completo 😍. Suerte y abrazo.
Muchas gracias, Rafael, por tu amable comentario.🙋🏻♀️🤗
Vaya dos… susurro y grito, el blanco y el negro… menudo caos de piso. Como dijo Aristóteles, la virtud está en el término medio. Divertido y dinámico microrrelato, Pilar. Un abrazo