49. Basura
Cuando alguien cambió de sitio el centro del cosmos, los teoremas y las leyes de la física se fueron al traste. Los astros, las estrellas y los planetas migraron a órbitas arbitrarias y disconcéntricas. El espacio sideral, hasta entonces tan ordenado, quedó trastornado. En los sectores habitados, los sistemas de energía se descompensaron hasta el punto de colapsar. Las fábricas de comida tuvieron que cerrar. La población se concentró en determinados planetas donde se podían obtener nutrientes de diversos animales y de algunos vegetales, pero no eran suficientes, ni mucho menos. Por suerte, aún existían aquellos restos de alimentos que siglos atrás se tiraban porque no eran lo suficientemente buenos para aquellos paladares tan refinados o, simplemente, porque sobraban. Se les había trasladado a vertederos dispuestos en capas controladas de la entonces órbita baja terrestre, mas ahora vagan dispersos por el universo. Pero pronto se agotarán porque son recolectados en gran cantidad y apenas se generan de nuevos. Cada vez tenemos que viajar a galaxias más lejanas para encontrarlos. Por eso, cuando pongo en marcha los motores de la nave para incorporarme a una expedición basurera, pienso si será la última.


En el universo todo está donde debe para que encaje. Si se trastoca, las condiciones cambian forzosamente y no para bien. Cabe preguntarse si fue el Creador quien dio por finalizada su obra, su experimento, por considerarlo fallido o agotado.
Jn saludo y suerte, Josep.
Muy buen ejemplo de caos cósmico. Si no fuera porque es más probable que la basura nos coma antes a nosotros que nosotros a ella, la distopía que presentas sería creíble.
Todo eso son contar la cbasura espacial que generamos, y que ya forma un cinturón alrededor de la tierra.
Tras el colapso igual no nos queda más remedio que reciclarla.
Un abrazo y suerte.
Distopía que se aproxima silenciosa.
Buen relato, Josep.
Suerte.
Muy distópico, Josep. Has abierto todo un universo. Me quedo con ganas de que me cuentes más. Suerte y abrazos.