14. CUÉNTAME UN CUENTO
IMPACIENCIA
—Érase una vez…
—No, mamá, otro, que ese ya me lo has contado.
Cuentos más, mejor
E. Härder Færø
Desde que mi madre me contaba cuentos siempre quise escribirlos yo, pero me sentía incapaz por mi falta de imaginación. Pronto aprendí las virtudes del plagio, y de mayor lo dominaba tan bien que una historia «original» mía llamó la atención de una famosa actriz con la que acabé rodando algo más que un guion (no revelaré su nombre: un caballero nunca lo haría y además tampoco me iban a creer).
Ahora ya he terminado con la lenta y tediosa reelaboración de originales. La IA es un auténtico descubrimiento. Qué rápido y qué bien escribe el algoritmo. Mejor que mis plagios. Y aunque a veces se equivoca y se repite, Y aunque a veces se equivoca y se repite, ni me molesto en corregirla. Todo le da autenticidad al texto. Es lista la condenada… Si hasta puedes pedirle un relato de doscientas palabras con conceptos aleatorios como «impaciencia», «anagrama», «imaginación», «mentira», «N. Portman», «IA», «metaliteratura», «ironía», «0,7 segundos» y es capaz de generar uno tan coherente que parece imposible que lo haya redactado ella. Y en menos de 0,7 segundos.


Hola, Rafa. Este «escritor» se queja de su falta de imaginación natural, pero se ve que a la «Imaginación Artificial» (recién se me ocurre el apodo) vaya si la domina… Y aquí mismo podemos comprobar que ni se molesta en corregirla, porque se le pasó la repetición de una frase («Y aunque a veces se equivoca y se repite, Y aunque a veces se equivoca y se repite, ni me molesto en corregirla»)… Y por lo que se ve, está cada vez más afilado este virtuoso del pl-g–, porque la IA le dio justo lo que él le pidió… 😉 Ahora habrá que ver cómo le va, y sobre todo, si alguien se da cuenta, jaja…
Muy bueno este cuento que nos hace el cuento, Rafa.
Un beso grande,
Mariángeles