Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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85. Lo que fuimos

La primera vez que aparecieron los ángeles en una de sus redacciones fue después de la muerte de su madre. Escribió que echó a correr hacia el bosque con el cuello del vestido empapado en lágrimas, desoyendo los gritos de su padre. Al caer derrotada junto al río los vio beber de sus aguas, antes de perderse entre las nubes. Estaba segura de que no era una casualidad. Volverían por ella algún día.

Hubo alguna mueca burlona, pero la mayoría nos contuvimos.

Siguió introduciendo a esos seres en todos sus textos y los mohínes pasaron a risas antes de ser carcajadas. La maestra hacía lo que podía por contenernos.

Siempre andaba sola por el patio. Raro era el día que alguien no pasara por su lado agitando los brazos como alas. Todos la llamábamos Angelines, aunque su nombre puede que fuera Carmen.

“Creo, por fin, haberles comprendido. Esperan un gesto mío, no la pasividad de una incrédula. Así que me arrimaré al borde de la peña de la ermita y saltaré para que ellos me recojan al vuelo”.

Doña Luisa terminó de leer. Todos mirábamos su asiento vacío.

 

 

 

 

 

2 Responses

  1. Ángel Saiz Mora

    Esperemos que lo de esta muchacha no fuese pura imaginación, sino algo basado en datos reales, factible, que esos ángeles en verdad la recogieran en su caída, pero no para llevarla a los cielos, todavía no, sino para que volviese al de los vivos, aunque la tengan por ingenua y con el norte un tanto desviado.
    Un abrazo y suerte, Javier

  2. Rosa Gómez Gómez

    Los niños con su crueldad.
    Es posible que una enfermedad mental le atravesara el alma, o que de verdad esos seres alados se dejaran mostrar por ella. El caso es que los veía y le servían de refugio ante la dureza de perder una madre.
    Hay vidas que no soportan lo que les ha tocado.

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