FUTURO INCIERTO (Juan Manuel Pérez Torres)
De la última entrevista salió especialmente contento.
—Le llamaremos para comunicarle, sea cual sea el resultado —le dijeron.
Sabía que quedaban cuatro candidatos, dos chicos y dos chicas, pero nunca se cruzó con los otros tres. Él estaba sobradamente preparado, pero imaginaba que también lo estarían sus invisibles rivales. Alea iacta est, se decía.
Tras varios días de espera, no se le iba de la cabeza el cuento de la lechera. Luego comenzó a revisar su currículum por si se había deslizado algún error involuntario en sus datos de contacto. Su teléfono estaba bien.
A la semana siguiente recibió una llamada. El número era desconocido. Esperó dos tonos antes de contestar, pero al otro lado solo encontró un silencio leve, casi respirado. Luego se cortó. Miró la pantalla: sin identificación.
Aquella noche, mientras cenaba, llegó un correo con el asunto «Proceso de selección». Lo abrió con las manos temblorosas. La bandeja tardó unos segundos en cargar y, cuando por fin apareció el mensaje, solo había una frase:
«Le llamaremos para comunicarle, sea cual sea el resultado».
Volvió a comprobar el teléfono. Seguía bien. Sin embargo, desde entonces, cuando sonaba, no se atrevía a contestar.


Ay!! Cuantos no habremos pasado por esa situación. Esperando una noticia importante, la ansiedad, el miedo a no obtener el resultado que deseamos. En el caso de tu protagonista decide, cómo en el experimento del gato de Shrödinger , en este caso no coger la llamada y así la posibilidad de éxito sigue existiendo.
Un abrazo
La incertidumbre es la peor de las opciones. Luchas dentro de ti con tus demonios, tus diablos, con tus ilusiones. No sabes a qué vas a enfrentarte. Solo quieres certezas… y no las tienes. Muy buen relato Juan Manuel. Enhorabuena.