08. Entre comillas
Con suerte, un punto y seguido; a pesar de que llevo sufriendo desde hace tiempo, y entre demasiadas exclamaciones, cualquier pausa sin ti que dure más que una coma. Te escribo estas palabras para despedirme, temeroso ante los interrogantes que me depara el futuro inmediato: ¿qué será de mí? Y aun así, confío en que este paréntesis (entre nosotros) no termine siendo un punto final sino unos puntos suspensivos… Permíteme ahorrarme las explicaciones que siguen a los dos puntos —me echaría a llorar y emborronaría la tinta—.
Solo te pido que, si la vida decide reunirnos de nuevo, no me pidas que seamos solo amigos, entre comillas.


Qué doloroso e incierto depender de otra parte para ser feliz.
Muy bien contado, Ángel
Muy cierto, y tod@s hemos estado alguna vez en el «otro lado». Gracias!
Este enamorado no solo lo es de una persona, también, y posiblemente más, del lenguaje y la gramática, que le sirven para vaciarse por dentro. Lo que importa es que ha sabido transmitir sus sentimientos de forma clara y con buena sintaxis.
Un saludo y suerte, Ángel
Seguro que él preferiría menos palabras y más hechos. Muchas gracias tocayo.
Un ejercicio gramatical complicado y resuelto. Un poco intensito sí que es el chico. No me extraña que la otra le pida un paréntesis.
Yo me decantaría más por un punto final. Gracias Rosa!
Me encanta, qué bien usada la puntuación para contextualizar esa relación. Muy original.
Un abrazo y suerte.
Coincido, esa «relación» está bien contextualizada, me temo, para el pobre… Otro abrazo y gracias.
Me ha gustado mucho cómo consigues que la puntuación deje de ser gramática para convertirse en sentimientos. Un juego muy bien llevado y un final con mucho encanto. Yo creo que si se arreglan, igual se van de viaje a Galicia, a poner los puntos sobre las Cies 😉 Abrazo.
Muy bien puntualizado 😀
Suerte con las bandas sonoras 😉
Gracias!!!
Sin que suene a hipérbole diré que este texto es un diamante y usando una metáfora me parece un traje cosido con puntadas precisas que hacen que el texto vista con elegancia. Y para terminar un aforismo, creo, las palabras bien escritas bien parecen.
Un saludo
Tú sí que sabes tejer comentarios, y los bien escritos bien hallados.
Muchas gracias Gema!
Los signos de puntuación (tan odiados los pobres, entre comillas), estarán encantados de servir de materia prima para que un enamorado exprese su incertidumbre.
Siempre todo entrecomillado, pobres ambos…
Una historia muy bien hilada y muy bien usados los signos ortográficos. Yo creo, como Sergio, que terminarán poniendo los puntos sobre las Cies o entre Comillas y Santillana de Mar. Enhorabuena, Ángel y mucha suerte.
Muchas gracias Antonio, en esos lugares que mencionas me gustaría estar a mí en estos momentos…
Me encanta esta simbiosis que has logrado, entre puntuación y sentimientos. Una joyita de lo más original, que además ha originado una serie de comentarios «casi» a la altura del microrrelato.
Muy bueno, Ángel
Gracias Pilar, coincido en que los comentarios son un «puntazo».
Hola, Angel:
Que texto más redondo. El modo que has usado la puntuación para describir la relación me ha fascinado, y dado mucha envidia por lo bien hecho que está.
Muy original y sin duda un texto de incertidumbre.
Felicidades y suerte.